lunes, 29 de septiembre de 2008

EL CABALLO DE LEONARDO DA VINCI

Leonardo Da Vinci, el famoso pintor, escultor e inventor, trabajó durante 12 años en una estatua ecuestre de bronce, con la figura del padre de su mecenas Ludovico Sforza.
La estatua, de más de 7 metros de altura, hubiera exigido verter 100.000 kilos de metal fundido en un molde con la rapidez suficiente para que el enfriamiento fuera uniforme.
Para ese fin, inventó un sistema de hornos múltiples que jamás se llegó a utilizar ya que una amenaza de guerra hizo que todo el metal fuera destinado a la fabricación de cañones.
Al no poder hacerlo de metal, se dio a la tarea de construirlo en arcilla. La obra se encontraba en Milán, Italia y era proclamada como la obra ecuestre más bella que jamás se hubiera visto.
Por desgracia los franceses derrotaron a los milaneses en 1499 y los soldados de Luis XII utilizaron el caballito para sus prácticas de tiro, perdiéndose una obra de incalculable valor artístico.
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TANZEN Y EL EMPERADOR

Se dice que a mediados del siglo XVI, en la ciudad de Angra, al norte de la India, un cortesano del famoso emperador Mongol Akbar el Grande, realizaba portentosos milagros con sus melodías. Este extraordinario músico y poeta llamado Tanzen, conocía el secreto para hacer llover por medio del sonido, reverdecer las plantas y llenarlas de flores, e incluso encender con sus melodías y cánticos las lámparas de aceite.
Cierto día, el emperador Akbar, embelesado por la maestría y dones de Tanzen, le preguntó quién le había enseñado a realizar tan increíbles maravillas. Y el músico le contestó que todo lo que sabía era el conocimiento que le había entregado su gran maestro, un hombre muy sabio que vivía en las montañas. El emperador pensó entonces que si era tan maravilloso lo que tocaba Tanzen ¡Cómo sería lo que tocaría su maestro?!, así que le pidió a Tanzen que invitara a su distinguido maestro a venir al palacio. Pero Tanzen con pena le dijo que su maestro jamás bajaría de las montañas para tocar en un palacio, porque era demasiado humilde y se apartaba de todo lo que le parecía superfluo y vano.
Más el emperador no pensaba dejar escapar la oportunidad, así que le pidió a Tanzen que lo llevara ante su maestro para escucharlo tocar. Y de nuevo Tanzen salió con una negativa, ya que según su punto de vista, su maestro jamás aceptaría tocar para un rey. Akbar, sin perder la esperanza le preguntó una vez más: ¿Y si me hiciera pasar como tu sirviente?.
Fue de esta manera como viajaron a las montañas en busca del gran maestro, Tanzen a caballo y Akbar el emperador caminando detrás, tal y como corresponde a cualquier esclavo. Una vez que fueron recibidos por el gran maestro, Tanzen le suplicó que tocara para ellos alguna de sus mágicas melodías. Bastaron unos cuantos acordes, para que aquellos humildes oyentes entraran en un maravilloso éxtasis que les hizo perder la noción del tiempo y del lugar.
Cuando ambos salieron de aquél trance, se dieron cuenta que el maestro había partido a otro lugar de la montaña, así que emprendieron el camino de regreso. Al volver al palacio, el emperador le preguntó a Tanzen el nombre de aquella hermosísima melodía. Y Tanzen no tan solo le reveló el nombre, sino que incluso la interpretó para él. Mas el emperador no quedó satisfecho.
“Si, esta es la misma melodía” reconoció el emperador – “pero ¿Porqué no la siento igual?. Tanzen sonrió y luego le aclaró: “La diferencia está en que yo toco para ti, mientras que mi maestro siempre toca para Dios”.
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ANGELA PERALTA EL RUISEÑOR MEXICANO

Ángela era una mujer fea. Su cuerpo era pequeño, obesa, de cara redonda, la nariz puntiguada y enorme, la boca gruesa, los ojos saltones y para colmo de males era tan miope que casi caía en la ceguera. Su cuello era tan corto y regordete que parecía tener bocio. Y sus papás tampoco le ayudaron mucho con el nombrecito con que la bautizaron, ya que la pobre niña llevó el nombre de María de los Ángeles Manuela Tranquiliza Cirila Efrena Peralta Castera. ¿Logró aprendérselo? Todo un auténtico trabalenguas. La pobre parecía estar totalmente dejada de la mano de Dios y de los hombres. Pero tenía una cualidad excepcional: cantaba tan hermoso como un ruiseñor. Y de hecho así le llamaron: “el ruiseñor mexicano”.
Nació en la ciudad de México, de origen humilde, aunque sus padres procuraron darle muy buena educación, motivando además sus inclinaciones artísticas. Le gustaba la poesía, tocaba el piano, componía, hablaba francés e italiano y por si fuera poco tenía un gran conocimiento de la historia de México, historia universal y geografía.
Su primera gran oportunidad la recibió a los 8 años, cuando cantó en público La Cavatina de Donizetti. Posteriormente estudió el Conservatorio Nacional de Música y en 1860 participó en la ópera El Trovador en el Teatro Nacional de la ciudad de México. El público quedó fascinado y recibió una tremenda ovación.
Sin contar con más apoyo económico que el de su padre, viajó a España para tomar clases de canto con uno de los mejores maestros de la época. Después fue a Italia y en 1862 actuó en “Lucía de Lammermoor” ante el más difícil de todos los públicos, el de la Scala de Milán. El triunfo fue rotundo. Y esto le valió para luego ser invitada a cantar ante sus majestades Víctor Manuel II y su esposa, en una representación de “La Sonámbula” de Bellini. Cuentan los informes de los cronistas de la corte, que tal interpretación fue tan aclamada, que la Peralta tuvo que salir a agradecer a su público las ovaciones otorgadas 32 veces.
El público de aquella noche estaba repleto de autoridades políticas, artísticas y periodísticas que ni tardas ni perezosas alabaron la magnífica voz de la soprano mexicana. Sin embargo, no fueron los únicos que la vitorearon, pues después de Turín y la corte del rey Víctor Manuel II, le siguieron contratos para presentarse en Roma, Florencia, Bolonia, Lisboa y El Cairo
Al terminar esta gira, todas las ciudades italianas la hicieron su figura indispensable durante las temporadas de ópera entre 1863 y 1864; cosa que raramente sucedía, salvo con las grandes excepciones, como es el caso de Ángela Peralta.
Pero no sólo Europa la aclamaba y pedía, sino que también su misma patria. El Archiduque de Austria, Fernando Maximiliano, le hizo la cordial invitación para que volviera a México en calidad de figura primerísima del Teatro Imperial Mexicano. El 20 de noviembre de 1865 la ciudad de México se vuelca para recibirla. Actores de la academia de Bellas Artes, estudiantes del Colegio de San Carlos, intelectuales, artistas, gobernantes, la anónima masa y, por supuesto, su familia, salieron a darle la bienvenida después de un intensísimo viaje en el que cosecha muchos de sus más grandes triunfos.
Una vez en México continuó sus estudios y sus exitosas presentaciones en diversos escenarios mexicanos, volviendo posteriormente a Europa donde duró cuatro años y medio en su exitosa carrera.
Los siguientes años de su vida las pasó entre Europa y México. Parecía que nada podía frenar su brillante trayectoria. Pero en 1882, después de una gira por Monterrey, Saltillo y Durango llegó a Mazatlán. El ayuntamiento del puerto, al saber de la llegada del ruiseñor mexicano, aprobó los gastos que fueran necesarios para recibirla dignamente. Se alquiló el teatro Rubio para ofrecerlo a la diva, se engalanó el muelle y se le recibió con el himno nacional. Ángela fue llevada en un hermoso carruaje hasta el hotel, aclamada a su paso por una gran multitud. Ella salió al balcón y saludo al pueblo, que se agrupaba al frente del edificio. Aquello parecía la antesala de un gran triunfo, ya que a Peralta la acompañaban 80 artistas, en su mayoría italianos.
Un poco antes de la llegada de Peralta a Mazatlán, las autoridades habían cometido un grave error. En uno de los barcos que llegaron al puerto murió un norteamericano portador de fiebre amarilla. Las autoridades conocieron bien el caso, y aún así permitieron que el cadáver fuera bajado a tierra y sepultado en el panteón local. Esto dio origen a una gran epidemia que rápidamente se propagó por el puerto.
El 23 de agosto se realizó la primera presentación de “El trovador”, más el público fue escaso, ya que corrían alarmantes rumores sobre la propagación de la fiebre amarilla. Se dice que en esos días no había prácticamente ninguna familia que no tuviera a alguno de sus miembros enfermo. Todos se encerraron en sus casas. Nadie quería salir y mucho menos ir a lugares de reunión. El puerto se convirtió en un lugar desolado y las familias adineradas escapaban del lugar.
Luego cayó enfermo el director de escena y uno de los maestros del grupo, quienes fallecieron días después. La fiebre amarilla se ensañó con toda la compañía de ópera. De los 80 miembros que la formaban tan solo 6 lograron sobrevivir. Ángela Peralta también fue una de las víctimas. Su última voluntad fue casarse en su lecho de muerte con su amante, don Julián Montiel y Duarte. Uno de los testigos cuenta que uno de los artistas de apellido Lemus, sostenía a Ángela por la espalda y en el momento que el juez hizo la pregunta de si “aceptaba a don Julián por esposo”, el Sr. Lemus movió la cabeza de la enferma”. Muchos afirman que ella ya estaba muerta.
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LOS GANSOS

En un lugar como el nuestro no es factible ver un grupo de gansos en vuelo, pero de seguro visto alguna vez esa curiosa formación que guardan en algún video o película. Pues bien, la ciencia ha descubierto acerca de porqué vuelan en esta forma. Se ha comprobado que cuando cada pájaro bate las alas, produce un movimiento en al aire que ayuda al pájaro que va detrás de è1. Volando en V la bandada completa aumenta por lo menos un 71 por ciento más de su poder que si cada ganso volara solo.
Cada vez que un ganso se sale de la formación siente inmediatamente la resistencia del aire, se da cuenta de la dificultad de hacerlo solo y rápidamente regresa a su formación para beneficiarse del poder del compañero que va adelante. Cuando el líder de los gansos se cansa se pasa a uno de los puestos de atrás y otro ganso toma su lugar.
Los gansos que van detrás graznan (producen el sonido propio de ellos) para alentar a los que van adelante a mantener la velocidad.
Finalmente, cuando un ganso se enferma o cae herido por un disparo, otros dos gansos se salen de la formación y lo siguen para ayudarlo y protegerlo. Se quedan acompañándolo hasta que está nuevamente en condiciones de volar o hasta que muere, y solo entonces los dos acompañantes vuelven a su bandada o se unen a otro grupo.
Una excelente demostración de lo que debe ser el trabajo de equipo y la solidaridad, cosa que en verdad nos hace falta en muchas ocasiones a todos nosotros.
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LA HISTORIA DE EL TEQUILA

Una tribu de origen Nahuatl, a la que llamaban Tequila, Tiquilos o Tiquilinos, que al radicaba por esa zona de Amatitán, enfrentó en cierta ocasión una terrible tormenta eléctrica de vientos muy fuertes, semejante a la que tuvimos el jueves por la noche en esta ciudad de Guadalajara.
Los Tiquilinos sintieron que el cielo se derrumbaba sobre sus cabezas, aquello pareció la furia de los dioses desatada, pero en cuanto cedieron los vientos, y paró el torrencial aguacero que todo lo amenazaba, aquellos indígenas salieron a ver sus campos y hacer un recuento de los daños.
Los arroyos se habían desbordado llevando cuesta abajo sus aguadijales, Sus animales vagaban por los campos asustados y muchas zonas donde sembraban su maíz, ahora lucían como lagos.
En su recorrido de evaluación de daños, también encontraron, en el campo de los agaves, varios de ellos que estaban humeantes al haber sido alcanzados por los rayos. Se acercaron a ver lo sucedido, y el rico aroma que estos desprendían, debido al cocimiento, hizo que el más curioso de aquellos indios, cogiera una penca y se la llevara a la boca, descubriendo que era una auténtica delicia.
Pero otro de ellos, un poco más afortunado diría yo, bebió de un licor que destilaba del agave, y aquello le pareció una maravilla. Después de que todos ellos lo probaron, llegaron a la conclusión que aquello era un regalo de los dioses, por lo cual a partir de entonces lo incluyeron en sus ritos ceremoniales, provocando en sacerdotes, sabios y guerreros estados de luminosa euforia.
Los indígenas aprendieron luego a cocinar el agave en hornos primitivos hechos bajo la tierra, a remojar las pencas y fermentarlas. Y ellos vieron que aquella bebida era buena y la llamaron “metl”, que significa maravilla.
La planta del maguey se convirtió en algo sagrado para los indígenas, y a ella están relacionadas muchas de las leyendas de sus dioses. En los códices prehispánicos se hace referencia al agave, mencionando sus usos en la elaboración de alimentos, bebidas, azúcar, jabón, cuerdas e infinidad de cosas más. E incluso le encontraron propiedades medicinales.
Pero el gobierno colonial no vió con buenos ojos que los indios hicieran una bebida embriagante con el mezcal o el agave, así que lo prohibió, pasando este luego a la clandestinidad.
Más no vaya a creer que el gobierno encontró en aquella bebida una amenaza contra la sociedad y buenas costumbres de la época. No, para nada. La prohibición se debió a que el gobierno colonial quiso favorecer la importación de vinos y aguardientes españoles, así que prohibió la fabricación de todas aquellas bebidas que pudieran hacerles la competencia.
Pero a los indígenas les importó un comino la prohibición, y siguieron fabricando su néctar de los dioses, sin importarles en lo más mínimo las consecuencias.
Aquella bebida extraída del agave comenzó a cobrar popularidad. Pese a ser un delito, su elaboración continuaba realizándose en grandes proporciones. Y en uno de aquellos momentos apremiantes en que el gobierno andaba escaso de recursos, por allá por el siglo XVII, se optó por autorizarla y cobrar el impuesto correspondiente.
Gracias a ello, el erario pudo sufragar las primeras obras importantes para introducción de agua potable a la ciudad de Guadalajara y, años después, la construcción del palacio de gobierno de Jalisco.
Así, la destilación del entonces llamado vino de mezcal estuvo controlada por los españoles, quienes le dieron una actividad productiva que pronto conformó un mercado, generando el desarrollo de plantaciones de agave.
Al iniciar el siglo Diecinueve, ya existían 24 haciendas tequileras, 12 en Tequila y 12 en Amatitán.
Con la consumación de la Independencia en 1821, los licores españoles tuvieron dificultades para llegar a México, lo que permitió a los fabricantes de Tequila incrementar sus ventas en Guadalajara e iniciar su comercialización en la Ciudad de México y el centro del país.
El tequila comenzó a conquistar nuevos territorios y para el siglo XVIII ya se enviaba a los Estados Unidos, aunque el traslado era bastante difícil porque se hacía a través de carretas. La llegada del ferrocarril aceleró la expansión del comercio y la modernización industrial de las principales destilerías estuvo ligada a su exportación.
A finales del siglo Diecinueve y principios del Veinte, la fabricación de Tequila ya era una de las principales industrias en Jalisco, pero tuvo que competir con los aguardientes europeos que también llegaron a los Estados Unidos y se distribuían rápidamente de costa a costa a través del ferrocarril por todo Estados Unidos.
Entre la sociedad mexicana, en sus inicios el tequila fue despreciado, por ser considerado bebida propia del “populacho”, mientras que las bebidas francesas eran las apropiadas para la clase alta.
En el año de 1910, durante una exposición en San Antonio, Texas, se empezó a llamar a la bebida jalisciense del agave "vino de Tequila" y desde entonces se comenzó a utilizar la palabra "Tequila" como identificador del aguardiente.
La revolución mexicana provocó una euforia nacionalista y esto propició el incremento del tequila, además de que contó con el apoyo del cine mexicano de su “época de oro” de los años treintas y cuarentas, donde se logró una excelente difusión del producto, hasta convertirse en el más popular de México. También los grandes composiores mexicanos, como José Alfredo Jiménez hicieron lo suyo haciendo la bebida del agave demasiado popular.
A tanto llegó la popularidad del tequila, que incluso en el año de 1930, cuando llegó una epidemia de influenza española que atacó la parte norte del país, un médico afamado de la zona, recetaba una copita diaria para librarse de la enfermedad, cosa que luego muchos otros médicos imitaron. Por ello desde entonces, aunque ahora en son de broma, se recomiendan unos tequilas para librarse de la gripe.
Durante muchos años se buscó el reconocimiento internacional de la bebida, hasta que en mayo de 1997, México firmó con la Unión Europea un acuerdo para proteger la Denominación de Origen del Tequila, al igual que la tienen el Jerez, el Champaña y el Cognac.

JACINTO CANEK

Jacinto nació en la ciudad de Campeche a la sombra de un convento. Sus padres, indios mayas, estaban designados al servicio de los religiosos franciscanos, quienes muy pronto se dieron cuenta de la excepcional inteligencia y vivacidad del pequeño Jacinto, por lo que decidieron hacerse cargo de su educación.
Un fraile de la orden de San Francisco le enseñó teología, latín, gramática, moral e historia. Cuando el religioso recibió la orden de continuar su apostolado en Mérida, llevó consigo a Jacinto, el joven indígena.
Quizás se pudiera pensar que cobijado bajo el hábito de los monjes, Jacinto terminaría siendo un religioso, o al menos un devoto eternamente fiel y al servicio de Dios, o al servicio de los siervos de Dios, porque los tiempos no hubieran permitido mayor cosa. Pero el conocimiento le hizo libre. Sus ojos se abrieron y se dio cuenta de la injusticia que estaba sufriendo su pueblo.
Pronto comenzó a manifestar su rebeldía con hechos y palabras. Los monjes de la comunidad le amonestaron y conminaron a la sumisión y al silencio; más Jacinto ya no podía callarse ni someterse, por lo cual los superiores de la orden decidieron que fuera expulsado del convento.
En cuanto se le cerraron las puertas de la orden religiosa, Jacinto entendió a la perfección cual era su misión y destino, por ello se fue a la feria del pueblo, y ahí, en la esquina más concurrida, arengó a los indígenas para rebelarse contra los españoles, quienes habían venido a quitarles todo y convertirlos en sus siervos.
Jacinto era de verbo fácil, de actitud firme y decidida. Era todo un líder de corazón valiente, que hablaba a la perfección la lengua maya, por ser su lengua, pero además era perfecto su español, y sabía muy bien la historia de su pueblo. Nadie podía engañarle. Entendía que los españoles habían puesto de rodillas a su gente con dos armas poderosas: la cruz y la espada. Y era hora de liberarse de ambas.
La gente comenzó a llamarlo Jacinto Canek, en honor del último cacique de la casa maya de los itzaes Can Ek (Serpiente feroz), quien había dirigido la resistencia desde Chetumal.
Por supuesto que las autoridades españolas pronto se percataron que había un indio agitando las masas y dieron la orden de aprenderlo. Más Jacinto Canek logró escapar internándose en la selva, acompañado de un grupo de rebeldes, quienes le apoyaron para iniciar la ofensiva contra las autoridades españolas que gobernaban Yucatán.
Tras una serie de enfrentamientos entre autoridades e indígenas rebeldes, Jacinto Canek fue capturado y puesto en prisión. Pero logró escapar. Y se le capturó varias veces, más era un indio tan hábil y astuto que siempre encontraba el modo de escabullirse de las prisiones, por lo cual más tardaban en atraparlo que él en evadirse de la cárcel.
Por todas partes se comenzaron a unir los indígenas con Canek. Los indios no necesitaban de muchas explicaciones, en cuanto les llegaba el llamado a la rebeldía, mostraban un corazón decidido, porque no había indio alguno que no estuviera en contra del yugo al que se les sometía.
Aquello se estaba convirtiendo en un auténtico polvorín de proporciones gigantescas. Por lo cual el gobernador de Yucatán brigadier José Crespo y Honorato, ordenó a sus tropas, restablecer el orden en la península.
El duro enfrentamiento entre tropas y rebeldes se dio en el pueblo yucateco de Sotuta. La batalla no fue nada fácil para los indios, porque aquellos soldados estaban muy bien adiestrados y traían excelentes armas y buenas estrategias. El resultado del enfrentamiento fue de 600 indios rebeldes y 40 soldados muertos. Los indios habían logrado incendiar la villa de Kisteil, una hermosa propiedad española, más por desgracia las tropas lograron capturar a los indígenas rebeldes, siendo así como el 7 de diciembre de 1761, jacinto Canek fue conducido a Mérida como prisionero.
Canek fue acusado de Alta Traición a la Corona española y sentenciado a ser descuartizado vivo, atenaceado, quemado su cuerpo y esparcidas sus cenizas por el aire…
Esta vez los cerrojos fueron inviolables. No hubo cómplice que pudiera abrir las puertas y darle nuevamente la libertad a Jacinto Canek, por lo cual llegado el momento, la sentencia se cumplió al pie de la letra.
Se le sometió a la tortura ordenada, se destrozó su cuerpo y después fue arrastrado hasta la plaza principal de Mérida, donde se colocó a la vista de todos, como una grave señal de advertencia. Después de tan ignominioso proceso, se prendió una enorme hoguera y fue arrojado al fuego.
Cuando el fuego lo consumió todo, las cenizas fueron recogidas, se les llevó a un valle cercano a los montes y ahí se entregaron a los vientos.
La rebeldía prosiguió por mucho tiempo. El nombre de Jacinto Canek no es quizás muy conocido, pero sus cenizas aún vuelan por los vientos de esta tierra que gracias a corazones como el de Canek se ha convertido en un México libre.
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IZTACCIHUATL LA MUJER BLANCA

En el capítulo XVII, Tomo I, de la Historia de las Indias de la Nueva España, Fray Diego Duran cuenta acerca de las creencias de los antiguos mexicanos con respecto a la montaña sagrada de Iztaccíhuatl. Dice que los indígenas tenían a Iztac Cihuatl, o mujer blanca, como una diosa a la que adoraban con gran ceguedad e ignorancia. Tenían en las ciudades sus templos y ermitas, con una imagen a la que adornaban y reverenciaban. Incluso tenían un santuario en una cueva de la montaña, a donde acudían con ofrendas y sacrificios. En la misma cueva había gran cantidad de ídolos pequeños que representaban los nombres de los cerros que había en el contorno. Incluyendo el dios Tláloc.
La diosa que tenían en la ciudad de México era de palo, vestida de azul, y en la cabeza, una tiara de papel pintado de negro. Tenía en la espalda un medallón de plata de la cual salían unas plumas blancas y negras, junto con varias tiras de papel negro que le caían en las espaldas.
La estatua tenía el rostro de una doncella, con cabellera de hombre, con tupé y el cabello cayendo hasta los hombros. Estaba colocada sobre un altar ricamente adornado con mantas y otros ricos aderezos.
En el santuario había encargados de realizar ceremonias de día y de noche, con tanto cuidado y orden, como era costumbre realizar para los grandes dioses.
El día en que se celebraba la fiesta de Iztaccíhuatl, vestían a una india, esclava y purificada en nombre de su diosa, toda de verde, con una corona o tiara blanca en la cabeza, con algunos toques negros, para simbolizar que la Sierra Nevada está toda verde, con las arboledas y la coronilla y cumbre, toda blanca de nieve.
A esta india la sacrificaban en la ciudad de México delante de la imagen del ídolo, prosiguiendo luego con dos niños pequeños y dos niñas, ricamente vestidos, a los cuales transportaban a la montaña, sobre unos pabellones hechos de hermosas mantas, para luego sacrificarlos en la cueva. Los indígenas permanecían dos días en la cueva de la montaña realizando sus ceremonias, con grandes plegarias y sacrificios, ayunando todos, sin que hubiera dispensa para ancianos, enfermos o niños.
Ahí mismo ofrecían coronas de plumas, vestimentas de mujer, joyas y piedras preciosas y mucha comida, dejando todo bajo la protección de unos guardias, para que no robaran la ofrenda.
Al término de la festividad, los indígenas se marchaban, mientras que los guardias permanecían en el lugar hasta que la ofrenda se convertía en podredumbre a causa de la humedad.
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miércoles, 24 de septiembre de 2008

EDITH PIAFF EL GORRION PARISINO

Cuando Anneta sintió los dolores de parto mandó de inmediato a su esposo Louis por una ambulancia, pero el marido era tan adicto a la bebida, que le pareció muy oportuno irse a tomar unas copitas para agarrar valor, ya ven que eso de ser padre no es nada sencillo, y al rato se le olvidó totalmente la encomienda. Así que Anneta se salió desesperada de su casa y ahí a las puertas de una casa, con el único auxilio de una enfermera vecina y un policía que tendió su capa en el piso, dio a luz a una pequeña que posteriormente fue llamada Edith.
Como Louis, el padre de Edith estaba en el ejército y Anneta, la madre era cantante de un centro nocturno de segunda categoría, la pequeña quedó al cuidado de la abuela, una anciana que hacía tan poco caso a la pequeña que a todas horas estaba sucia y con la piel llena de costras. El padre de la niña tuvo que regresar a recogerla, ya que su esposa desapareció y la abuela ya no la quería en casa. La niña luego fue a parar a la casa de su otra abuela., madre de su padre, quien dirigía un burdel en un pueblecito de Normandía. Y ahí por falta de atención no paró el asunto ya que las ocho damiselas que “trabajaban” en la casa se convirtieron en sus “madres” y la bañaban, peinaban, vestían y le enseñaron a ser una niña con buenos modales.
Cuando el padre de Edith salió del ejército la llevó a vivir consigo. El señor era acróbata y trabajaba en las calles presentando sus actos de acrobacia, así que la niña, ya de seis años, le servía para recoger las monedas entre los espectadores. Si estas no alcanzaban para pagar el hotel, no les quedaba otra que dormir en la calle, ya que no tenían un hogar seguro. Así transcurrió la vida de Edith hasta que a los 15 años abandonó a su padre y se fue a vivir con un mensajero, dedicándose a cantar por las calles, con un oficio semejante al de su padre. No faltó un vividor que quisiera prostituirla, más como ella se negó, la obligó a entregarle una cuota diaria de 30 francos de sus ganancias, cantidad que no era poca cosa para una cantante callejera. Hasta que un día cansada de este abuso se negó a pagarle, entonces el tipo sacó una pistola y le disparó. La bala tan solo le rozó el cuello, más ella asustada decidió irse de ahí yendo a parar a Montmartre, en el distrito de la Estrella, muy cercano al Arco del Triunfo. Ahí la descubrió un hombre llamado Louis Leplée, quien era administrador de uno de los cabarets más elegantes de Les Chapms Elisee. Y así fue como comenzó a cantar en un lugar más respetable. Su bienamado protector murió asesinado unas semanas después, más la carrera de Edith ya no se detendría. Después vinieron las grabaciones y las giras; sus grandes amoríos con cantantes famosos. Y la inmortalidad. Falleció el 11 de octubre de 1963. Hoy su nombre es sumamente conocido: Edith Piaff y se le considera la más grande intérprete de la canción francesa.
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ITZHAK PERLMAN UN VIOLINISTA ADMIRABLE

Itzhatk Perlman es considerado uno de los más grandes violinistas de la actualidad, más alcanzar este logro no le ha sido nada fácil, ya que cuando era niño fue atacado por la poliomelitis y esto le afectó de tal manera que debe llevar abrazaderas en ambas piernas y caminar con la ayuda de muletas.
Camina penosa y lentamente e impresiona por ello ver las grandes dificultades que debe enfrentar para llegar hasta su lugar en el escenario. Después se sienta y lentamente pone las muletas sobre el piso, abre los broches de las abrazaderas en sus piernas, recoge un pie y extiende el otro hacia adelante. Después se inclina y recoge el violín, lo pone bajo su barbilla, hace seña al Director y procede a tocar.
El 18 de noviembre de 1995 realizó todo este penoso procedimiento para dar un concierto en el salón Avery Fisher del “Lincoln Center”, en la ciudad de Nueva York. El público asistente permanecía silenciosamente sentado y respiró con gran alivio cuando Perlman logró tomar su violín e iniciar aquél concierto inolvidable.
Al adentrarse por aquellos impresionantes pasajes de la obra que interpretaba, de pronto sucedió algo inusitado: Se escuchó un agudo estallido rompiéndose una de las cuerdas de su valioso instrumento.
Los que estaban ahí esa noche tal vez pensaron: “Va a tener que ponerse de pie, abrocharse las abrazaderas, recoger las muletas, y cojear hasta a fuera del escenario para encontrar otro violín u otra cuerda”.
Pero no fue así. En su lugar, el espero un momento, cerró sus ojos y después hizo seña al Director para continuar con el movimiento de la obra. La orquesta empezó y él tocó desde donde había parado. Y tocó con tanta pasión, con tanto poder y con una claridad que nunca antes nadie había escuchado.
Claro, cualquiera sabe que es imposible tocar una obra sinfónica con sólo tres cuerdas. Pero esa noche Itzhak Perlman se rehusó a saberlo. Todos observaron como aquél virtuoso deslizaba rápidamente sus dedos de uno a otro lugar para encontrar los sonidos que requería, cambiando y recomponiendo la pieza para afrontar con decisión uno de los retos más grandes de su vida.
Al terminar, había un silencio impresionante en el salón. Después la gente se levanto y lo aclamó. Una explosión de aplausos inundó todos los rincones del auditorio. Su público se puso de pie gritando y aclamando, haciendo todo lo posible para mostrar cuanto apreciaban lo que él había hecho.
Itzak sonrió, se secó el sudor de las cejas, después levantó la mano solicitando un poco de silencio para luego decir: “Ha sido muy importante para mí descubrir que podía salir adelante con los popcos recursos que tenía a la mano”.
Itzak Permaln demostraba una vez más que su vida ha sido un reto constante, y que con lo poco que la vida le dio siempre consigue realizar una obra maestra.

LA HAZAÑA DE TERRY FOX

Terry tenía escasos 18 años cuando comenzó a sentir una fuerte molestia en la rodilla derecha. El era un apasionado corredor de maratón, así que pensó que de alguna manera se había provocado una lesión. Con un poco de reposo, quizás sedería. Mas no fue así. Aquella molestia comenzó a empeorar, por lo cual se vio obligado a realizarse una revisión médica. El diagnóstico fue demoledor: Tenía osteosarcoma, un cáncer en los huesos. Inició de inmediato el difícil tratamiento de quimioterapia, pero aún así fue necesario amputarle la pierna.
Para nadie es fácil emprender con valor una situación de esta naturaleza; tampoco para Terry lo fue, pasó por una etapa inicial depresiva, hasta que un amigo le llevó una revista, que incluía un artículo que reavivó todas las fuerzas internas que se anidaban en su interior. Leyó una y otra vez la historia de Dick Traum, un atleta que con tan solo una pierna corrió el maratón de Nueva York… Si otro lo había hecho ¿Porqué él no?.
Estando en el hospital, Terry vivió la impresionante experiencia de lo que era el sufrimiento del cáncer: había demasiados pacientes compartiendo su agonía, muchos de ellos niños que muy poco sabían de lo que era la vida. Por ello Terry decidió levantarse de su cama e ir tras su mayor victoria. Debía volver a correr. Cruzaría todo Canadá, de costa a costa para recaudar fondos en pro de la investigación y combate de tan terrible enfermedad. Así se inició lo que fue llamado “El Maratón de la Esperanza”.
18 meses le llevó prepararse para semejante hazaña, para lo cual tuvo que correr 5,000 kilómetros de preparación. El 12 de abril de 1980, con una pierna amputada y suplida por una prótesis, partió de la población costera de St. John’s, ante una multitud que lo aclamaba, llenándolo de bendiciones y buenos deseos para que cumpliera su cometido. Tras de él iba una ambulancia para brindarle todo tipo de apoyo.
El sufrimiento mostrado en su rostro parecía insoportable, más demostró en todo momento un heroísmo totalmente inusitado. Durante 144 días, corrió un promedio de 42 kilómetros diarios. Lo más doloroso para Terry fue la indiferencia de la gente en muchas poblaciones, donde recaudaron tan solo unos cuantos dólares. Más su entusiasmo crecía donde la generosidad se tendía a su paso.
El 1 de Septiembre de 1980, después de haber recorrido 5,373 kilómetros y haber recaudado más de 24 millones de dólares canadienses, Terry fue doblado por el sufrimiento. De inmediato se le trasladó a un hospital y se descubrió que sus pulmones estaban totalmente invadidos de cáncer. El 28 de junio de 1981 fue la última página del libro de su vida.
Su mayor logro, aparte de los fondos recolectados, fue el despertar de la conciencia de muchos canadienses a través de lo que se llamó "Maratón de Esperanza" y el surgimiento de la Fundación Terry Fox. Hoy día este Maratón se lleva a cabo en 59 países y se han recolectado más de 300 millones de dólares para apoyar las investigaciones contra el cáncer. Todo el dinero que se recauda en cada país es entregado a las fundaciones locales. Beneficiando con ello a los enfermos de todo el mundo.
Terry Fox, un valeroso joven que dio lo último de su vida para que otros tuvieran vida.
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lunes, 22 de septiembre de 2008

MAS ESTRELLAS QUE ARENAS EN LA MAR

¿Cuántas estrellas calcula usted que hay en el cielo?. Bueno si se pone a contarlas desde la azotea de su casa, a la mejor no encuentra demasiadas. Pero si usted sale al campo, donde no hay electricidad que las opaque, y que se en una noche oscura, créame que se llevará una enorme sorpresa, porque el cielo está cuajado de estrellas. No son miles, ni millones, sino una cantidad impresionante que para cualquiera de nosotros resultaría demasiado pretensioso intentar realizar un cálculo.
Más los astrónomos que se reunieron en la Conferencia de la Unión Astronómica Internacional, en Sydney, Australia, consideran que hay más estrellas en el cielo que granos de arena en todas las playas y desiertos del mundo entero.
Se dice que en los lugares más oscuros del planeta, el ojo humano – sin la ayuda de ningún instrumento- puede llegar a divisar aproximadamente 5.000 estrellas. En cambio desde la azotea de nuestra casa, si bien nos va, apenas lograremos divisar unas cien (me refiero a quienes vivimos en Guadalajara)Los científicos australianos utilizaron algunos de los telescopios más poderosos del mundo, para medir la luminosidad de todas las galaxias en un sector del universo y de acuerdo a esos parámetros, lograron calcular la cantidad de estrellas que éstas contienen. Una vez que obtuvieron estos resultados, estimaron el número de estrellas existentes en todo el universo visible, que según ellos, es mucho más acertado que las cifras que se manejaban anteriormente.

domingo, 21 de septiembre de 2008

LA ARAÑA QUE SALVO AL REY

Una tarde, el rey Federico II de Prusia entró a uno de los salones del palacio de Sans-Souci y sentándose a la mesa pidió a un sirviente su habitual tasa de chocolate. El sirviente de inmediato transmitió la orden al cocinero y poco después le fue servida le espumosa bebida tal y como el rey gustaba de tomarla.
El chocolate estaba un poco caliente, así que el rey esperó un poco antes de dar el primer sorbo, más en ese preciso momento recordó que había dejado la llave puesta del arcón donde guardaba sus papeles de gran importancia, así que de inmediato se puso de pie para ir a recoger la llave a la habitación contigua y evitar de esa manera que alguno de sus sirvientes fuera a realizar algo inapropiado.
El rey Federico II era un hombre que sabía utilizar el poder; era un hombre enérgico, aunque tuvo la habilidad para rodearse de filósofos y hombres de gran capacidad para apoyarlo en su manejo del reino. Su amistad con hombres como Voltaire le motivaron a favorecer el desarrollo de las artes, incorporando en su reinado la enseñanza primaria obligatoria. Pero como todo hombre de poder, no le faltaban enemigos.
Después de cerrar el arcón y recoger la llave, el rey Federico volvió a la mesa y se dispuso a darle el primer sorbo a su tasón de chocolate, más al querer tomarla entre sus manos detectó un fino hilo brillante que descendía directamente desde el techo hasta su tasa. Pasó la mano suavemente como para cortar el recorrido de la fina hebra y advirtió que se trataba de el hilo de una araña que había bajado directamente hasta su tasa para darse un chapuzón en el espeso líquido.
De inmediato, el rey, llamó a su criado y le ordenó que le cambiaran la tasa. Al ver el cocinero que el sirviente regresaba con la tasa intacta, se puso extremadamente nervioso y conforme el criado se acercaba un gran temblor recorrió todo su cuerpo sintiendo que la respiración comenzaba a provocarle problemas. Totalmente desesperado, corrió hacia un extremo de la habitación tomó un afilado cuchillo y se quitó la vida. El motivo fue que el cocinero había puesto veneno en el tazón y al ver que el criado regresaba con la bebida intacta supuso que el rey había descubierto su plan homicida.
Una vez que se descubrió todo el maléfico plan que se había urdido en su contra, el rey mandó que se pintara en el techo de la habitación la imagen de una araña en su tela. Como un respetuoso homenaje a aquella desconocida amiga que fue la más eficaz guardaespaldas del rey y que entregó la vida por el monarca prusiano.

EL EXPERIMENTO

Winthrop N. Kellogg era un psicólogo doctorado en la Universidad de Columbia y profesor de la Universidad de Indiana. Se especializaba en el condicionamiento, la conducta y el aprendizaje. Habiendo estudiado la capacidad del ser humano para adaptarse a la ecolocalización, decidió extender su investigación a descubrir que separaba al humano del animal. Asi que en 1931 se decidió a realizar un escalofriante experimento.
Para ello utilizó a un chimpancé bebe y a su propio hijo de 10 meses, Donald. Su experimento consistía en hacer convivir al simio y al niño como si fueran hermanos, utilizando la misma ropa, juguetes y utensilios, para así observar la evolución y aprendizaje de ambos bajo un entorno similar.
Deseaba descubrir cuándo precisamente se creaba esa brecha que, racionalmente, separaba al humano del animal. El chimpancé sería tratado y cuidado de la misma manera que Donald, y ambos formarían una relación similar a la encontrada en hermanos de la misma edad. Sin embargo ocurriría algo que Kellog jamás imaginó. El simio aprendió más rápidamente que su hijo, dejando de mojar los pañales y comenzando a comer utilizando cucharas antes que Donald. Y lo peor de todo es que no fue el chimpancé el que comenzó a “humanizarse”, sino que el pequeño Donald fue el que comenzó a desarrollar conductas propias de un chimpancé.
El niño emitía gruñidos, probaba los bocados imitando el patrón característico de los simios, se subía a la mesa del comedor y se colgaba de cualquier tubo e incluso de las cortinas de la casa. Así mismo su dominio del lenguaje se vio seriamente aletargado.
Si bien Kellog terminó separando al niño y al chimpancé, el pequeño Donald conservó de por vida un daño irreversible, manteniendo muchas de las conductas que aprendió del chimpancé.

EL VERDUGO CHARLES HENRI SANSON

Charles Henri Sanson era hijo, nieto y bisnieto de verdugos, más él, llegada su juventud tomó como oficio la milicia. Lógico es que su familia fuera repudiada, maldecida, tomada como un mal detestable aunque en cierta forma necesario. Más aunque fuera una tradición familiar su nefasta actividad, para ellos siempre fue un estigma duro de soportar. La discriminación de los vecinos y la pesadumbre y malhumor que llegaba a la familia tras cada ejecución, era algo muy difícil de sobrellevar. Por ello Sanson detestaba el oficio.
En cierta ocasión, corriendo el año de 1688, Sanson fue sorprendido por el maestro Jouënne en una vergonzosa actitud pecaminosa con la hija de este, Mademoiselle Margarita. Su coraje tomó enormes proporciones, porque aquél nefasto sujeto era el último que se le antojaría como esposo de su amada doncella. Más tuvo que acceder malhumorado a precipitar el matrimonio. Y como la afrenta era demasiado grave, el maestro exigió como condición que Sanson heredara la antiquísima profesión de verdugo en la ciudad de París. Fue así como nuestro personaje, adquirió sin desearlo mujer y nuevo oficio.
El trabajo, aunque detestable, era bien remunerado. Su sueldo provenía de una cuota que se le exigía “en género”, a los comerciantes, los campesinos y otros miembros de la sociedad.
Charles Sanson aprendió bien el oficio debido a su experiencia como militar. Era bastante diestro decapitando con la espada, pero también había adquirido una singular eficacia en la tarea de administrar las torturas y los suplicios
Sabía arrancarle el labio superior a los blasfemos, quemar a fuego lento a las meretrices, arrancar la lengua a los mentirosos, amputar las manos a los ladrones, fustigar a los pecadores, herrar como ganado a los desertores o flagelar a los menores de edad que habían incurrido en delito grave.
Semejantes medidas disciplinarias solían aplicarse en presencia del público. Y esto jamás logró agradarle. Cada vez que se requería de sus servicios, renegaba de la suerte que le había tocado. Estaba harto de los desprecios, de una sociedad que le maldecía a la vez que le exigía eficacia en su trabajo. Era una situación que cada vez le resultaba más insoportable.
Su primera responsabilidad como verdugo titular la cumplió a los 39 años, más exigió a las autoridades que se le tratara con dignidad. “Si los verdugos somos una vergüenza, no deberíamos de existir- reprochó a los mandatarios- Y si somos necesarios, que por favor se nos trate con el respeto de tales.”
El ser verdugo le permitió a Charles un buen cúmulo de riquezas, ya que cegó la vida a 2.918 personas. De ellas, 370 mujeres, como Maria Antonieta, mientras que 2.548 eran hombres, como Danton, Robespierre y Luis XVI.
Sanson conoció al rey Luis XVI abril de 1978, cuando tuvo la oportunidad de irse a quejar ante él por una drástica disminución de las ejecuciones que le había colocado al borde de la bancarrota. No tenía dinero para liquidar sus deudas, y el rey, en un gesto de benevolencia, le concedió al verdugo un período de inmunidad de seis meses, que servía esencialmente para preservarlo de la Policía, la justicia y de sus abundantes acreedores. Después las cosas se mejoraron con la cuota que le exigieron a los comerciantes y de la cual ya les comenté anteriormente.
La segunda ocasión en que se encontraron el rey y el verdugo, fue cuando el monarca manifestó cierta disconformidad en el funcionamiento de la guillotina. Convocó a una reunión a la cual asistió el creador de la misma, Joseph Ignaz Guillotin, así como el maestro encargado de patentarla, y el propio Charles Henri Sanson, como especialista en decapitaciones. El rey manifestó su discrepancia en que la cuchilla fuera recta, por lo cual se decidió por una cuchilla oblicua que al parecer sería más eficaz. El constructor de la guillotina accedió a la petición y decidió hacer un nuevo diseño.
Sanson simpatizó con el monarca. Lo consideraba sabio y benévolo y le guardaba profundo respeto, admiración y gratitud.
Más la vida da giros inesperados y el monarca cayó, tras una revuelta política, fue echo prisionero y sentenciado a morir en la guillotina. Nunca como entonces Sanson maldijo su profesión. Anhelaba que los partidarios del rey lograran su liberación y se anulara la sentencia de ejecución, más esto jamás sucedió.
Cuando el rey subió al patíbulo, Sanson temblaba como un principiante. Más el rey mostró gran entereza. Intentó el monarca pronunciar un discurso. Más el verdugo condena tuvo que indicarle que aquello no era permitido. Así que se dejó conducir hasta el lugar donde fue atado, desde donde exclamó con voz muy alta. “Pueblo de Francia, muero inocente”. Después se dirigió a su verdugo y acompañantes para decirles: “Caballeros, soy inocente de todo cuanto se me acusa. Desearía que mi sangre sirviera para consolidar sobre ella la felicidad .”
El rey fue sometido a la vergüenza que suponía raparle el pelo por el ayudante del verdugo. Había 100,000 personas contemplando la escena, casi en total silencio, aunque de vez en cuando surgía un grito aislado solicitando la ejecución inmediata.
Poco antes de caer la cuchilla, el sacerdote que lo había asistido, dijo al rey: “Hijo de San Luís, mirad al cielo”. Sanson le acomodo lo mejor que pudo para levantarle un poco la cabeza y luego cayó la navaja de la guillotina cercenando de tajo la cabeza. El monarca había probado en sí mismo la eficacia de su idea.
Aquella noche Sansón regreso a casa abatido. Su mujer le esperaba con la mesa servida. Era su aniversario de bodas y había preparado algo especial, más el verdugo no quiso probar bocado. En aquél momento sentía que también él debía de ser condenado a muerte.

JOHN FRUM Y EL CULTO A LOS GRINGOS

Un antiguo profeta de la isla de Tanna, en Vanuatu, logró un gran número de seguidores, prometiendo un futuro de bienes y fortuna. Del cielo llovería la gracia y el bienestar para todos los que creyeran en sus palabras. Y los nativos le creyeron. John Frum sembró la esperanza y sus fieles miraban continuamente el cielo esperando la bendición divina.
Y un día repentinamente se escuchó un inesperado rugido que rompió la habitual tranquilidad de la isla, objetos extraños aparecieron por los aires y de ellos comenzaron a desprenderse enormes cajas llenas de provisiones. Los isleños de inmediato alabaron a su profeta John Frum, porque se estaba cumpliendo al pie de la letra sus palabras.
Los melanesios no conocían los aviones. Así que cuando llegaron los norteamericanos de la Fuerza Aérea a construir su base en la isla, fueron recibidos como auténticos mensajeros de su dios volcánico Kerapenmun, considerado el padre de John Frum. Por supuesto que los gringos jamás los sacaron de su error, al contrario, procuraron sacarle el mayor provecho posible.
La isla de Tanna prosperó con la ocupación norteamericana. Recibieron alimentos a cambio de trabajo, les construyeron caminos y viviendas. Y aquella base de reabastecimiento se convirtió pronto en uno de los sitios más seguros para el ejército norteamericano que combatía en la Segunda Guerra Mundial.
Cuando acabó el conflicto bélico los gringos se marcharon. Los nativos continuaron aferrados a sus creencias, más ahora levantando altares por toda la isla en honor de los invasores y celebrando una fiesta cada 15 de febrero en donde se iza la bandera norteamericana como un símbolo de enorme respeto.
Y llega a tal su devoción que hasta se tatúan en el pecho las letras “U.S.A.” Aun esperan el retorno de su profeta John Frum, aunque tienen la idea de que habrá de llegar en un avión de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.

LA GRAN FARSA EN RUSIA

Para demostrar al mundo que en la Unión Soviética había democracia, con auténtica libertad para escoger a sus gobernantes, se convocó en 1949 a Elecciones para elegir a sus gobernantes. Muy bueno a simple vista, solo que en las casillas solo había una boleta que debían tomar e introducirla en la urna, con el pequeño detalle de que en ella solo había los candidatos del régimen para elegir. O sea que los ciudadanos rusos a fuerzas votaban por los candidatos designados. Así que el gobierno comunista arreglaba muy bien las cosas para no perder por ningún motivo las elecciones. Y por si fuera poco, se decidió además poner un complejo sistema de registro anotando los nombres de los participantes y las boletas numeradas, para tener de esta forma un control absoluto de la situación.
A Ivan Burylov, un apicultor de las cercanías de Moscú, aquello le pareció una farsa, por lo cual, molesto con dicha situación, tuvo la ocurrencia de escribir en la boleta la fracesita “Esto es una farsa”.
A la hora de revisar las boletas descubrieron la anotación en la boleta y con una sencilla verificación en los listados, se dieron cuenta de quien era el autor de aquella “grave ofensa”, por lo cual de inmediato fue capturado Burylov y llevado a prisión, donde se le entabló un juicio parcial sin que se le asignara defensor alguno, obteniendo como sentencia 8 años de trabajos forzados. Como el pobre hombre era un anciano, aquello equivalió a su sentencia de muerte.

EL PARAISO DE ALMUT

Almut, era una grandiosa fortaleza, que se encontraba en medio de los montes de Elburz, al norte del actual Iran, no muy lejos del mar Casio, donde el terreno árido y desolado se convierte en agrestes cordilleras y valles recónditos de una naturaleza exuberante. Al sitio se le conocía como “el nido del águila”, y era un lugar prácticamente impenetrable. Enormes paredes verticales de cientos de metros de roca impedían cualquier intento de acceder a la fortaleza por otro camino que no fuera el angosto pasadizo que llevaba a la puerta principal, siempre resguardada por fieles seguidores de l que fuera conocido como “El Viejo de la Montaña”.
Se llamaba Hassan Ibn Sabbah, un líder fanático de la fe ismaelita cuyo corazón se encontraba lleno de odio y sed de venganza. Tiempo atrás había jurado vengarse algún día del visir Nizzam, debido al cual Hassan había perdido el favor del sultán. Y esta turbulento sentimiento le llevó a reclutar jóvenes de los míseros pueblos de la comarca para fundar su imperio. Estos jóvenes se sometían absolutamente a su voluntad, el cual los entrenaba e inflamaba en la defensa de su fe, con promesas de un paraíso que podía mostrarles en vida.
Hassan había construido en su fortaleza el jardín más hermoso del mundo. Tenía toda clase de frutos, alrededor de los más hermosos palacios de la tierra, llenos de pinturas de animales y pájaros.
Había cañerías que fluían algunas con agua, otras con vino y otras con miel. El sitio era atendido por hermosos muchachos y muchachas que sabían tañir, cantar y bailar. Ahí solía llevar a pequeños grupos de sus seguidores para que conocieran lo que era una pequeña parte del paraíso. Tan solo llevaba a tan hermoso lugar a aquellos jovencitos destinados a una misión importante. Días antes de partir, Hassan drogaba a los elegidos sin que se dieran cuenta y los trasladaba en trance hasta su réplica secreta del paraíso. Eran recibidos por las doncellas que los acompañaban con cantos, placeres y diversiones, de modo que tras aquella deslumbrante experiencia, estarían dispuestos hasta dar la vida con tal de volver al paraíso, ya que sabían que la muerte sería su ingreso directo a aquél portentoso sitio de maravillas.
Los sarracenos de la comarca creían verdaderamente que ése era el paraíso. Por ello se convirtieron en los más temidos asesinos de la región. El primero en caer ante aquélla turba de fanáticos fue Nizzam-el-Molk, de quien Hassan había jurado vengarse, luego le siguieron muchos otros poderosos, en una espiral de atentados que se multiplicaban con los años, a medida que se ganaban más adeptos para la causa ismaelita.
El terror se expandió por toda Persia y dice la leyenda que el mismo Omar Khayyam, el ilustre poeta, llegó un día hasta los pies de Hassan con la intención de hacerle desistir de su locura. A pesar de que Khayyam y Hassan habían sido amigos en su juventud, no logró doblegar las perversas ideas de “El Viejo de la Montaña”. Khayyam se retiró de Amat y jamás pudo despejar la profunda tristeza y desilusión que le embargaba, al ver un mundo que enloquecía a su alrededor.
Parecía que nada podía detener la terrible máquina de terror que venía de aquellas montañas malditas. Hasta que un día llegó un enemigo más poderoso y terrible: los mongoles. El año de 1277 sitiaron la grandiosa fortaleza. No podían acceder a ella, así que sencillamente se quedaron rodeándola hasta que cayera. Se acabaron los frutos, se secaron los jardines, se agotaron las provisiones y llegó el hambre y la enfermedad. El hermoso paraíso terrenal se convirtió en sitio de basura y podredumbre. Fue por ello que Hassan un día abrió las puertas y cayó desfallecido ante sus enemigos quienes ahí mismo le dieron muerte.

CURIOSIDADES DE LAS AVES

Las personas que se han dedicado al estudio del comportamiento de las aves, han descubierto aspectos muy curiosos. Dicen que las gaviotas ponen huevos moteados, y entre más manchas tengan estos más los aprecian. Si se sacan todos los huevos de su nido y los colocan a un lado, la gaviota se esforzará en meter primero el más moteado de ellos e irá progresivamente introduciéndolos dejando al final el que menos manchas tenga. Se ha colocado fuera de sus nidos huevos ficticios cuadrados o cónicos y de igual manera los meten a sus nidos y tratan de empollarlos, la única condición es que estén llenos de manchas. Sin importarles siquiera el tamaño o la forma de los mismos.
A los pájaros de la costa, llamados ostreros, les gustan los huevos grandes. Si se coloca junto a su nido un huevo de gallina o incluso de avestruz, desecharán los propios y trataran de meter al nido y empollar el que se les ha proporcionado. Se considera que esta actitud se debe a que los huevos grandes tienen mayor posibilidad de supervivencia que los huevos más pequeños.
Cuando se deja a las palomas hembras conviviendo sólo con otras hembras no ponen huevos. No obstante, si las hembras tienen cerca un macho, aún cuando esté se encuentre tras de un vidrio y jamás lleguen a tener contacto, la hembra pondrá huevos, como una muestra coqueta de fertilidad.
La mayoría de los pájaros dejan de poner huevos después de acumular cierta cantidad en el nido. El gorrión, por ejemplo, jamás pone más de cinco. No obstante, si se retiran los huevos conforme los va poniendo, la avecilla seguirá haciéndolo hasta haber puesto unos cincuenta huevos, lo que agota la capacidad de sus ovarios. Esta misma conducta se da en las gallinas y es la base de la industria del huevo. Extrañamente las aves jamás reparan en los huevos perdidos, por ello no hacen el más mínimo intento de protegerlos.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

UNA CIUDAD PARA UNA ESCLAVA

A la muerte del emir Abd Allah, en el año 891, su nieto Abderramán, de tan solo 21 años, accedió al poder de la provincia de Qurtuba, hoy llamada Córdova, en España, dominada en ese tiempo por los musulmanes. Era un hombre decidido y emprendedor, por lo cual de inmediato arremetió contra los grupos rebeldes hasta dominarlos, sometiendo por completo a su poder todos los dominios de la región y con ello se proclamó califa, sucesor del profeta y príncipe de los creyentes, independizándose de Bagdad, tanto política como religiosamente.
Siendo un gran estratega y de gran habilidad en el manejo de sus ejércitos, logró múltiples victorias, estableciendo el predominio musulmán sobre los reyes cristianos, dominando Toledo, Badajoz y Zaragoza, y, en el norte de Africa, Ceuta, Melilla y Tánger.
Abderramán era un hombre de gran carisma, audaz, enérgico y valeroso, que llevó su reinado al máximo esplendor, desarrollando la industria, la agricultura y el comercio, lo cual colocó a Córdoba como la capital más progresista de Europa, luciendo espectaculares construcciones, y con un apoyo muy acertado al arte, la cultura y la ciencia.
Córdoba pronto se convirtió en sitio obligado para los poetas, músicos y sabios. De todas partes llegaban gentes, formándose una masa heterogénea de razas y religiones.
Para congraciarse con el valeroso califa Abderramán, los monarcas de otros reinos le enviaban fabulosos regalos: obras de arte, piedras preciosas, libros de gran valor y hermosas esclavas.
Cuentan que una mañana, paseando el joven califa por el patio de naranjos del palacio, vio llegar una comitiva con una buena cantidad de mulas cargadas de valiosos presentes, y unos eunucos que venían custodiando a un grupo de esclavas de sorprendente belleza. Un presente el emir de Granada, quien deseaba congratularse ente los ojos de Abderramán.
El califa no prestó atención al cargamento de obras de arte y joyas preciosas, sus ojos se posaron sobre una hermosa jovencita de piel suave, pelo negro y ensortijado y ojos encantadores. Se abrió paso entre los animales y eunucos, hasta llegar con aquella divina princesa esclavizada y preguntarle:
-¿cómo te llamas? –
-Azahara, me llamo Azhara mi señor – contestó con intenso nerviosismo.
Abderramán no resistió la tentación y pasó con suavidad su mano por la mejilla de la bella jovencita. Ella bajó los ojos totalmente ruborizada. Abderramán sintió volverse loco por ella y a partir de ese momento la convirtió en su favorita. El joven califa, quien era poseedor de una inmensa fortuna; amo y señor de extensos territorios, donde todos sus súbditos se postraban a su paso, cayó súbitamente fulminado por los humildes hechizos de la hermosa mujer. Podía haberla tomado, como a cualquier esclava y hacerla suya sin ningún tipo de miramientos, pero no lo pensó de esa manera. Quiso seducirla poniendo todo cuanto era y poseía a sus pies. El rey se volvió esclavo y la esclava reyna. ¡Vaya cosas que logra el amor!
Abderramán había ganado muchas batallas, levantó un poderoso imperio donde florecían las ciencias y las artes y era temido y respetado por los reyes y líderes vecinos; pero ahora nada le parecía importante. Toda su pasión se desbordó en Azhara. Tenía que demostrarle hasta donde llegaba el amor que le tenía. Y por ello hizo venir desde Bagdad y Constantinopla a los geómetras y alarifes más prestigiosos de la época. Artesanos y escultores que sabían cortar y pulir el mármol extrayendo de él toda su belleza. Exigió que fueran llamados los mejores constructores y artistas capaces de hacer un reino de ensueño que sirviera de morada a aquella noble princesa. Pero no le bastaba con la construcción de un palacio, quiso que se construyera una ciudad entera, hermosa y bella para que fuera digna de llevar el nombre de Azhara.
Desde partes muy lejanas llegaron a Córdoba los materiales más finos, los más raros, los más hermosos, para dar vida a tan noble sueño. Y así, el 19 de noviembre del año 936, se inició la construcción que aquella maravillosa ciudad, misma que incluyó más de tres mil cuatrocientas columnas, con arcos reforzados de marfil y ébano, adornados con incrustaciones de oro y piedras preciosas. Se requirieron más de quinientas puertas reforzadas con placas de bronce bruñido.
El lujoso Salón de Tronto se realizó con mármoles finos de diversos coloridos y jaspes transparentes como el cristal. Sus techos revestidos de mosaicos dorados con reforzamientos de oro y plata y bóvedas cuajadas de hermosas perlas.
Aquí y allá se construyeron fuentes y riachuelos con treinta y ocho formas de hacer sonar el agua, para lograr con ello serenar el alma y enaltecer la vida. Pero además se instaló en palacio una inmensa jaula de pájaros exóticos y un parque zoológico con fieras traídas desde el Africa. Y todo se coronó con una escultura de Azahara colocada frente a la puerta principal del recinto del califa.
Y aún así, Azhara estaba triste. Abderramán inquieto le pregunta - ¿Qué te ocurre, mi amor?, dime qué es lo que te falta y lo traeré de inmediato para ti –
-Ni con todo tu imperio podrías conseguirme lo que quiero – respondió la entristecida doncella. Con los ojos llorosos miraba las montañas, recordando sus lugares de infancia, y extrañando los campos cubiertos de nieve a la llegada del invierno. ¿Cómo podría darle aquello el califa? ¿Cómo cubrir los montes y montañas vecinas de nieve?
Abderramán ordenó cubrir de Almendros los montes y las colinas, mismas que al poco tiempo se vieron blancas como montañas nevadas, aunque la fragancia que traían los vientos denunciaban que aquello era un espejismo realizado con miles de árboles llenos de blanca flor.
Cuentan que Azahara terminó por aceptar la ofrenda y sentirse totalmente complacida con tantos esfuerzos amorosos de Abderramán. Pero el amor fue frágil cual copo de nieve. Ella murió pronto, mientras que él quedó con una ciudad llena de recuerdos que poco tiempo después fue casi totalmente destruida en manos de sus enemigos. Más aún hoy en día es posible ver los restos de aquél esfuerzo de amor en lo que queda de Medina Azhara, la ciudad hecha como una ofrenda para una esclava.
Baja el Audio en MP3:

ENTERRADO VIVO!!!

El pasado mes de junio, en el condado de Tengxian, una región de, distrito de Guanxi, en China, murió Liang Jinshi, un hombre diabético de 40 años. El sábado, se realizaron todos los ritos funerarios y el domingo, a hora temprana el cuerpo de aquél hombre fue sepultado.
Para su esposa, la muerte de Liang fue demasiado dolorosa, una pérdida irreparable y difícil de aceptar. Sencillamente sentía que no podía vivir sin su esposo, así que tres horas después de haber sepultado a su marido, la mujer volvió ante la tumba y se sentó ahí a llorar su pena.
Y de pronto escuchó la voz de su marido. Pero no era la voz de su espíritu que venía a reconfortarla, sino un grito desesperado que surgía desde el fondo de la tierra. La mujer sintió que la piel se le erizaba, más de pronto su rostro se iluminó dándose cuenta que su esposo Liang había sido enterrado vivo. De inmediato corrió a buscar ayuda, y un poco después Liang Jinshi volvía de la tumba para integrarse al mundo de los vivos.
La catalepsia aparece como consecuencia de algunas formas de esquizofrenia, o por alteraciones del sistema nervioso. Está relacionada con una serie de enfermedades que abarca la depresión, la epilepsia, un shock o un severo trauma emocional. Es un estado nervioso patológico en el que el organismo suspende las sensaciones, inmovilizándose el cuerpo en cualquier postura. Por otra parte quien presenta este estado no responde a los estímulos, y el pulso y la respiración se vuelven tan lentos que ni siquiera se les logra detectar. El sujeto adquiere un semblante de palidez especial, debida a una vasoconstricción de los vasos y capilares de la cara. Curiosamente comienza a transpirar un olor cadavérico. La vivacidad de la mirada desaparece, presentándose la apariencia de un auténtico cadáver. A pesar del uso del osciloscopio, se dice que muchas veces se certifica la muerte clínica del paciente, y entonces… puede ser enterrado vivo.
Pero usted no se apure, ya es posible evitar esta macabra experiencia, o al menos corregirla a tiempo. Todo se puede resolver con una nueva línea de ataúdes dotados de un sensor de movimientos, para que apenas se mueva el cuerpo del enterrado, se active una alarma y permita detectar la emergencia.
Otra forma, más ordinaria y menos costosa es colocarle en la mano al difunto un teléfono celular activado, así que si el muerto resucita, le será posible hacer una llamada a sus familiares quienes a la carrera irán con las palas a desenterrarlo.

LA PIEDRA MAGICA

Santiago de Tuxtla es una ciudad que se encuentra a 245 kilómetros de Jalapa en Veracruz (México). Sitio con un estilo muy pintoresco, donde la mayoría de las casas son antiguas y están pintadas de blanco, y sus principales avenidas están cubiertas por ladrillos, lo que le da un sabor muy especial a la ciudad. Además de ser una región llena de bosques y montañas, donde se desarrolla la fauna compuesta por ardillas, mapaches y tlacuaches. Este hermoso lugar fue alguna vez parte de las donaciones que le hiciera la corona de España a Hernán Cortés y donde este conquistador estableció el primer ingenio azucarero del país.Un lugar muy hermoso que por su enorme belleza, la calidez de su gente y ricas tradiciones, otorga el visitante une experiencia imborrable. Pero dentro de todo este hermoso cuadro jarocho, hay una cosa más, algo insólito que motiva el flujo constante de turistas e investigadores, tanto del país como extranjeros. Se trata de una piedra fálica llamada la “Cabeza de Hueyapan”, pero que popularmente es conocida cono “El Negro”.Esta piedra labrada, es el principal atractivo del Museo Regional Tuxteco de la ciudad. Es un monolito que fue descubierto en la zona arqueológica Tres Zapotes, que se localiza a tan solo 4 kilómetros al sureste de Santiago Tuxla. En ese lugar hubo en tiempos remotos un asentamiento olmeca, el cual fue abandonado después de que la comunidad sufrió las consecuencias de varias explosiones del Volcán San Martín. Una de las características de esta comunidad olmeca es la elaboración de cabezas colosales de basalto, de las cuales se han localizado dos en la zona de tres Zapotes. Se cree que estas cabezas eran retratos de gobernantes olmecas, hombres sagrados o jugadores de pelota, y que se colocaban en centros ceremoniales. Además de las dos cabezas colosales, en Tres Zapotes se han localizado 49 monumentos de piedra, cinco estelas y varias esculturas.El Museo Regional Tuxteco cuenta con muchos objetos olmecas encontrados en la zona, desde implementos para labrar la tierra, hasta objetos de obsidiana, mascarones, esculturas, instrumentos musicales, vasijas de cerámica, caritas, figuras sonrientes y de animales, pero nada comparable con el famoso “Negro”.Este colosal monolito pesa aproximadamente 20 toneladas, está tallado en piedra volcánica y de él se cuentan muchas cosas curiosas y llenas de misterio.Es una piedra alargada, de una longitud aproximada a los dos metros en su parte visible, ya que tiene otro de sus extremos enterrado en el piso. En uno de los extremos tiene esculpida una cara de pómulos salientes, labios gruesos, nariz achatada y ojos que sugieren rasgos asiáticos. El rostro tallado es muy semejante al de muchos nativos de la zona descendientes de los olmecas.Pero… ¿Qué tiene de especial esta piedra tallada?. Muchos dicen que si la tocas, la piedra puede hacerte revelaciones sobre tu futuro, a otros al parecer les da una descarga eléctrica tan fuerte que los arroja hasta cinco metros de distancia.El investigador Rodolfo Benavides, habiendo escuchado acerca de este fenómeno, fue hasta Santiago Tuxtla para verificar que había de cierto en todo lo que se rumoraba. Él cuenta que se acercó hasta “El negro”, rodeado de algunos periodistas y puso la mano sobre la mencionada piedra y así permaneció por un minuto. No fue arrojado cinco metros como se decía, más de pronto comenzó a sentir una rara sensación en todo el cuerpo, a la vez que en la mano izquierda, que estaba sobre la piedra, sentía un choque eléctrico semejante al que se siente cuando de pronto dos personas cargadas de energía se tocan accidentalmente y se provoca una descarga.Asimismo, sintió que se le enfriaba la mano izquierda hasta sentir dolor en ella, mientras palidecía su rostro. Luego le dolió intensamente la muñeca.El frío subió por el brazo izquierdo hasta llegarle a la cara y fue sintiendo un creciente mareo acompañado de fuerte aceleración en las palpitaciones del corazón. Entonces se vio obligado a sentarse en lo primero que encontró, a fin de no caer al suelo sin sentido.¿Qué es lo que sucede con esta piedra? Definitivamente la piedra posee una fuerte carga eléctrica, que se manifiesta de mejor forma cuando se toca con las manos húmedas o cuando la piedra está mojada, incluso tiene una pequeña cavidad en una parte, lo cual hace suponer que en tiempos de los olmecas, ésta se llenaba de agua para que quienes acudían al monolito se mojaran primero la mano antes de tocarla y de esa forma recibir toda la descarga que se origina en la piedra tallada.Todo mundo hace conjeturas y se elaboran un sin fin de teorías al respecto, lo cierto es que la piedra tiene “algo” que la hace ser totalmente mágica y muchos dicen que hasta cura las enfermedades

lunes, 15 de septiembre de 2008

HISTORIA DE LOS VIDEOJUEGOS

En los años 50 a un científico de los laboratorios BrookHeaven se le ocurrió hacer menos aburridas las presentaciones de capacitación que hacían de sus enormes máquinas computadoras, que eran armastrotes que ocupaban toda una habitación, conectando a un osciloscopio unos primitivos “joystick”, para simular un juego de tenis. El asunto resultó extremadamente divertido y cumplió con el propósito para el que fue creado. La clase fue más amena, aunque luego todo aquél artefacto fue desarmado y olvidado, sin que jamás fuera patentado el jueguito.
Estos laboratorios contaban con varias patentes muy importantes, pero no vieron en aquél jueguito nada de importancia. ¿A quien se le podría ocurrir patentar un jueguito estúpido, que para realizarlo requería de una enorme máquina con valor de varios millones de dólares?
Pero con el tiempo las computadoras se hicieron cada vez más pequeñas y baratas, hasta que a fines de los años setentas el fundador de Atari fabricó un pequeño aparato con el primer videojuego, al que llamó “Pong”, que era exactamente una réplica del creado en décadas anteriores por el científico de los laboratorios BrookHeaven.
El producto se convirtió en una locura a nivel mundial y el dueño de Atari ganó cientos de millones de dólares con él. Atari recibió una fuerte demanda de la empresa Magnavox, quienes alegaban que la idea original había sido de ellos, lo cual Atari reconoció, pero, como no había ninguna patente de por medio, la demanda resultó improcedente y Magnavox se quedó con ganas de fortuna.

RITUAL DE MUERTE

Los aborígenes australianos forman pueblos nómadas que se dedican a la caza y la recolección de frutos silvestres. Su sistema de creencias es bastante complejo e interesante, relacionado con seres provenientes del espacio, con poderes mágicos y quienes fueron los que le dieron forma a la tierra.
Con la llegada de los europeos se provocaron numerosas guerras, hasta que al final terminaron por someterse llegando a un acuerdo pacífico. En la actualidad Australia tiene un Consejo Territorial Aborigen, que se encarga de mantener vivas las tradiciones ancestrales y el respeto a las formas de vida de los nativos.
Tal y como es de suponerse, los aborígenes australianos tienen costumbres y rituales muy especiales para los diferentes acontecimientos de la vida. Incluso varían de una zona a otra.
¿Que sucede, por ejemplo, cuando llega la muerte?. Si se trata de un guerrero, la costumbre es dejar su cadáver a la intemperie, sobre una plataforma de madera, para que la naturaleza se encargue de sus restos. Cuando no quedan más que los huesos, los recogen y los depositan en el agujero de un árbol. Este mismo procedimiento es empleado con los bebes que mueren apenas recién nacidos.
Si se trata de un hombre de respeto dentro de la tribu, toman su cadáver y lo colocan entre dos hogueras para que se reseque; al día siguiente lo untan con grasa y ocre y lo vuelven a dejar junto al fuego por un par de días más.
Con este procedimiento el cadáver se reseca totalmente, entonces lo colocan en una cabaña, con la puerta abierta para que todo el mundo llegue a ofrecerle sus respetos. Mientras, alrededor de la casa, se congregan las mujeres para llorar y gritar desconsoladas.
Cuando uno de ellos muere asesinado, sus amigos interrogan al cadáver para averiguar quien es el responsable de su muerte. Duermen cada noche junto a él hasta que, al fin, reciben en sueños la respuesta a su pregunta. A partir de entonces, no descansan hasta que han conseguido la venganza.
Es común que al enfermo agonizante, sus parientes y amigos lo saquen de su cabaña y lo tiendan sobre la hierba, sin importar las condiciones meteorológicas. Así que si está lloviendo, el pobre moribundo recibe su buena refrescada antes de partir. Junto a él colocan sus armas favoritas y objetos rituales, esperando pacientemente hasta que expire. Cuando esto sucede, le amarran un lazo al cuello como si fueran a ahorcarlo y proceden a colocarlo en posición fetal para terminar de amarrarlo con la cuerda.
Después proceden a quemar un círculo de hierba, donde luego cavarán su tumba. Cuando la fosa está terminada, la recubren con hojas secas y depositan el cadáver, así sentado en la posición fetal, junto con sus principales pertenencias. Lo cubren totalmente de ramas y hojas y sobre ellas tierra. Luego los familiares encienden una gran hoguera sobre la tumba.

EL ORACULO

En el mundo antiguo los oráculos ocupaban un lugar preponderante dentro de la vida política y personal. Los ricos y poderosos acudían hasta sus santuarios a la búsqueda de predicciones sobre las cuales basarse para tomar alguna complicada decisión. Ciertos oráculos o pitonisas se volvieron muy famosos por sus vaticinios, recibiendo cuantiosos regalos de parte de personas agradecidas o que deseaban ganar su favor, haciendo que los santuarios de estos adivinos se convirtieran en recintos que albergaban enormes riquezas.
Cada oráculo tenía su propio método de adivinación. Por ejemplo, Dadona, era una anciana Griega cuyos oráculos interpretaba un sacerdote y se basaba en el rumor de las hojas, el arrullo de las palomas en sus ramas y el tañido de las vasijas de cobre colgando. La fama y el éxito de los oráculos eran tan variables como sus métodos, lo cual dificultaba en gran medida el saber por cual decidirse en el momento en que se requería de los servicios de alguno de ellos.
Creso, el opulento rey de Lidia cuya fama trascendió los tiempos por sus enormes riquezas, de pronto se vio amenazado, en el siglo VI a.C., cuando Ciro el Grande se convirtió en un líder poderoso y atrevido que dirigía a los persas. Más valía prevenir que lamentar, así que el rey Creso decidió consultar el oráculo para saber las acciones a tomar ante la atemorizante amenaza que se cernía sobre su cabeza. Pero había tantos oráculos con tan buena fama, que el rey no sabía ni a cual recurrir. No era muy recomendable ir a uno y a otro, porque seguramente sus vaticinios serían contradictorios y esto no le sería de utilidad alguna. Había seis famosos en Grecia, pero también uno muy respetable en Egipto.
En vista de ello, Creso tomó una astuta decisión, sometiéndolos a una prueba antes de comprometerse. Para ello envió a siete mensajeros, uno para cada uno de los santuarios, con la orden de formular una pregunta a los cien días exactos de su partida. Lo que todos ellos debían preguntar al oráculo era: “¿Qué está haciendo en este momento el rey Creso?”. Después debían regresar rápidamente con la respuesta.
La orden fue cumplida al pie de la letra y cada uno de los mensajeros hizo la pregunta a los oráculos de los distintos lugares. Uno de los mensajeros llegó hasta el oráculo de Delfos, situado al pie de la ladera meridional del monte Parnaso. Allí en el templo de Apolo, estaba la encarnación humana del oráculo. Una mujer conocida a la que llamaban Pitia, y quien se encontraba sentada en una silla de oro colocada sobre una profunda grieta de la roca. La profetisa se encontraba mascando hojas de laurel, la planta sagrada, e inhalando los vapores que emanaban de la gruta.
Cuando se le hizo la pregunta, la mujer murmuró en tropel de palabras incomprensibles, mismas que fueron luego traducidas por un sacerdote.
“Puedo contar las arenas y medir los mares; escucho el silencio y sé lo que habla el mundo. He aquí que ha mis sentidos ha llegado el olor de una tortuga que ahora se cuece al fuego, con la carne de un cordero, en un caldero.
De cobre es el caldero, y de cobre la tapa que lo cubre”.
Cuando el mensajero regresó con la respuesta, el rey sonrió satisfecho. Solo el oráculo de Delfos había acertado.
Para realizar la prueba, el rey Creso había decidido llevar a cabo el día de la prueba el acto más extravagante que se le ocurrió. Para ello tomó un cordero y una tortuga, los cortó en pedazos y los puso a cocer juntos en un caldero de cobre con tapa del mismo metal.
Esto es lo que dice la historia. Vaya usted a saber si fue realmente cierto.

martes, 9 de septiembre de 2008

BODAS DE ORO

Casi toda mi vida he sido vendedor de discos y vaya que esta historia ha estado salpicada de curiosas anécdotas de muy diversa índole. Un día llegó una señora joven acompañada de su anciano padre. Buscaban un vals bonito y antiguo o un tema hermoso y adecuado para que sus papás lo bailaran en la fiesta que les habían celebrado con motivo de sus Bodas de Oro.
Precisamente había recibido días antes un magnífico disco de valses mexicanos, así que sin titubear, ni siquiera pensar en lo que decía, le dije: “A mire, tengo exactamente lo que necesita, recibí este disco que trae “Viva mi desgracia”…” ni siquiera pude continuar, el viejito, meneando la cabeza me replicó. – “Mire jovencito, ha sido muy difícil la vida, pero no como para poner “Viva mi desgracia” –
Entonces comprendí la tontería que le había dicho, pero el problema se solucionó cuando agregué. “Bueno, pero también trae un tema más apropiado, ¿Qué le parece “Morir por tu amor”?. Por supuesto que se llevó el disco.

JOHN DE MANDEVILLE

En la Biblioteca Británica se conserva un antiguo manuscrito realizado a finales del siglo XIV, mismo que es una traducción directa del original cuyo título es “Los viajes de Sir John de Mandeville” y que según se cuenta fue escrito en Francia por el año de 1356. Este libro fue extremadamente popular en la edad media, mucho antes del descubrimiento de América.
En aquellos tiempos la ignorancia se cubría con la fantasía, provocada por el deseo de conocer lo hasta entonces desconocido, y si bien se hablaba de cosas maravillosas que había más allá de los mares, también su imaginación agregaba seres terroríficos que podían acabar con las pretensiones de aquellos que se adentraran en lo desconocido.
Fue por ello que al aparecer el libro de Sir John de Mandeville, la gente deseosa de adentrarse en lo desconocido, lo convirtió en un éxito fuera de lo común. El libro consta de dos partes. La primera es como una guía turística para peregrinos porque habla de Tierra Santa. La segunda es la descripción de un viaje a Oriente, que describe la travesía por islas lejanas, hasta llegar a la India y el Catay, lugar que hoy conocemos como China.
He aquí algunas de las cosas maravillosas que se narran en “Los viajes de Sir John de Mandeville”.
Antes del descubrimiento de América toda la atención y las fantasías de los europeos se centraban en el Oriente. Conocían las fantásticas historias escritas por Marco Polo. Después Sir John de Mandeville les vino a llenar la cabeza de humo diciendo que en aquellos lugares había mucho oro y valiosas especies. También se encontraba la Fuente de la Eterna Juventud y el legendario Paraíso Terrenal. Pero no todo era miel sobre hojuelas: antes de llegar a estos idílicos lugares había que toparse con una buena cantidad de monstruos. Era imposible llegar ahí sin sufrir la embestida de los acéfalos (hombres sin cabezas pero con rostros en el pecho), los esciópodos (hombres con una sola pierna y un pie gigante), o las temidas amazonas (mujeres fuertes que se cortaban un pecho para poder usar el arco).
Una parte del libro dice: "A través del océano y más allá de muchas islas se llega a Nacumera, una isla hermosa y grande. Su perímetro mide más de mil millas. Todos los hombres y mujeres que la habitan tienen cabeza de perro y se les denomina cinocéfalos".
Dice Mandeville que aunque cualquiera puede emprender un viaje por el mundo entero, solo uno entre mil sería capaz de volver al punto de origen, pues debido a la inmensidad de la tierra y del mar se pueden tomar miles y miles de rutas. Pero nadie sabría dar con la ruta acertada para volver a su punto de origen, si no fuese por casualidad o por obra y gracia de Dios.
Sir John de Mandeville habla en su libro que la tierra es redonda, pero esto no era nada nuevo, ya se sabía desde mucho tiempo atrás, ya que Aristóteles, en el siglo IV a.C. lo sabía perfectamente, y hasta elaboró una teoría astronómica basada en la esfericidad del mundo.
Pero nadie estaba seguro de ello. Así que Cristobal Colón no fue quien pensó primero que nuestro mundo era esférico. Lo que sí es de admirársele es el hecho de que se atrevió a alejarse más de lo debido de las costas, aún con plena conciencia de que más allá lo esperaban monstruos y seres fantásticos dispuestos a arruinarle su objetivo.Y volviendo a John de Mandeville, es necesario aclarar que el verdadero autor del libro se llamaba Jean de Bourgogne, un escritor francés del siglo XIV. Y de quien se dice que jamás emprendió viaje alguno a ningún lugar más allá de lo conocido. Todo fue producto de su imaginación. Y por supuesto que después del descubrimiento de América, su libro pasó totalmente de moda.

domingo, 7 de septiembre de 2008

EL DERECHO DE PERNADA

El término pernada hace referencia a una realidad histórica medieval, que suponía que la mujer recién casada no era conocida sexualmente por su marido una vez celebrada la ceremonia nupcial, sino que lo era por otra persona, generalmente alguien con poder dentro de la comunidad.
En Libia, según nos refieren los historiadores greco-romanos Heródoto y Pomponio Mela, existía la costumbre de que la noche de bodas todos los convidados a la ceremonia tenían derecho a relacionarse sexualmente con la novia, tan solo había el requisito de llevarle un regalo. Mayor era la gloria y el prestigio de la novia cuanto mayor fuera el número de obsequios recibidos.
Según refiere el Talmud, libro sagrado de los judíos, los macabeos se revelaron contra Antíoco a consecuencia del nombramiento de los llamados cuestores que tenían la misión de desflorar a las novias. En tiempos del emperador Augusto el rey de Escocia concedió el derecho a la primera noche a todos sus jefes. Esta costumbre se mantuvo en vigor hasta bien entrada la Edad Media, cuando el rey Malcolm III la abolió y la sustituyó por el tributo de una moneda de oro a pagar al señor como rescate por la mujer a desposar.
En la China del siglo XIII, existía la costumbre en algunas regiones de que las mujeres casaderas tenían que pasar por una ceremonia legal y religiosa de desfloración denominada Tchin-Than, presidida por un sacerdote budista o taoísta. Las familias de estas mujeres debían hacer frente a los gastos que se ocasionaban con motivo de este ritual.
En la región hindú de Malabar cuando el monarca se casaba entregaba su mujer al sacerdote para que la desflorara y en pago de este servicio debía entregarle además 50 monedas de oro. Entre los indios de ciertas regiones del estado norteamericano de Nuevo Méjico los hombres debían comprar a sus futuras esposas a sus respectivos progenitores y luego presentarlas al jefe de la tribu para que tuviera una relación sexual si así lo deseaba

lunes, 1 de septiembre de 2008

EL ARCA DE LAS SEMILLAS

De todos es conocida la famosa historia bíblica del Arca de Noe, en la cual se preservaron una pareja de cada uno de los animales que habitaban el mundo, impidiendo que murieran ahogados por el diluvio. Pues algo muy semejante se ha venido fraguando desde hace algún tiempo por parte de los noruegos.
Se trata de un ambicioso proyecto destinado a asegurar la continuidad de la vida en la Tierra, en el caso de que se diera una guerra nuclear o una gran catástrofe natural. Para ello están preparado en un una isla del archipiélago del Artico un recinto a 10 metros de profanidad, en el cual están creando la reserva genética de semillas más insólita del mundo.
El proyecto cuenta con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la alimentación. Se espera que esto asegure la continuidad de las diferentes especies naturales que hoy en día pueblan nuestro planeta. Y aún en el caso de que no se presente ninguna catástrofe atómica o natural, este insólito refugio habrá de preservar a muchas especies que hoy en día se encuentran en peligro de extinción.
En caso de presentarse una crisis alimenticia en un futuro no muy lejano, se piensa que con este refugio de semillas se podría resolver gran parte del problema.
Este insólito granero, si es permitido llamarle de esa manera, será una especie de Arca de Noé que almacenará 3 millones de duplicados genéticos, procedentes de lugares muy distantes, incluyendo países como Colombia, México, India, Filipinas y Kenia.
Las semillas se preservarán por medio de una temperatura estrictamente controlada a 6 grados bajo cero.
El depósito será construido realizando una cueva en una montaña, y tendrá poco más de 50 metros de longitud y algo así como 6 metros de altura. Las condiciones del lugar y el tipo de instalaciones, evitarán cualquier daño por cuestiones volcánicas, sísmicas, radiación o inundación.
Además habrá un estricto control, con una valla de alta seguridad, cámaras de televisión y detectores de movimiento; lo cual se espera que proteja este valioso tesoro biogenético e impida cualquier posible sabotaje.
La construcción de este banco de semillas costará 5 millones de dólares, más los gastos de mantenimiento que seguramente no serán pocos, pero el proyecto bien que vale la pena.
Lo malo es que un proyecto así no es viable para preservar a los animales, y nuestras zonas protegidas en este sentido, todavía dejan mucho que desear, porque pese a todas las restricciones, el hombre sigue acabando con todo lo más maravilloso de nuestro planeta.