jueves, 30 de octubre de 2008

SIXTO V, EL PAPA DE LOS CERDOS

Contra la voluntad de muchos Cardenales, Sixto Quinto fue nombrado Papa. NO les agradaba su origen humilde, y mucho menos el que comenzó a presionarlos con muchas exigencias, tal y como era su papel. El Papa había sido de pequeño un cuidador de cerdos, a quien un día encontraron los padres Franciscanos leyendo el catecismo mientras cuidaba sus animalitos. Esto llamó de inmediato la atención de los religiosos, quienes le preguntaron que deseaba ser, a lo cual el niño contestó que “un gran hombre de Dios”. Los Franciscanos lo admitieron en su orden costeando sus estudios y por su propio esfuerzo llegó a los mas altos puestos.
Para los Cardenales no era nada grato que un ex cuidador de cerdos ostentara el título de Papa y mucho menos que viniera a darles ordenes a ellos que provenían de familias de alto rango. Hay que recordar que en aquellos tiempos los Cardenales eran escogidos de entre las familias más ricas, y no eran precisamente gente muy santa que digamos.
Fue por ello que los Cardenales disgustados mandaron pintar un cuadro del Papa Sixto, rodeado de una docena de cerdos, mismo que una vez terminado se lo hicieron llegar. El Papa, en vez de disgustarse sonrió amablemente ante su atrevimiento y mandó al pintor que a cada cerdo le pusiera un vestido de Cardenal. Y con eso quedaba la obra completa. Por supuesto que el pintor obedeció el mandato papal.

miércoles, 29 de octubre de 2008

EL LAVADERO DE MUMBAY

Mumbay, la ciudad hindú antes conocida como Bombay, es una ciudad atestada de gente. Es, según el decir de quienes la conocen, una ciudad sucia y maloliente, llena de limitaciones y con una población que vive inmersa en un mundo de tradiciones ancestrales.
En el corazón de esta exótica ciudad existe el llamado Dhabi Gahts, que es una especie de barrio, circundado por un alto muro, donde existe la mayor lavandería del mundo. Es un mundo de casitas humildes, de tejabanes donde lo único que hay son piedras de lavar y montones de ropa, enormes montones de ropa. Ahí laboran aproximadamente 10,000 trabajadores enfrascados en una misma rutina: lavar, enjuagar, secar, planchar y entregar al cliente, para luego volver a empezar.
El oficio lo desempeñan lo desempeñan hombres que reciben casi nulo apoyo de sus esposas, algo totalmente inusual, ya que este oficio es por lo general exclusivo de las mujeres, más no así en Mumbay. Más ellos se sienten orgullosos de este oficio que han heredado de sus padres y abuelos.
Desde horas muy tempranas, antes de que comience a despuntar el alba, un mundo de hombres comienzan a desempeñar sus labores. Pasan prácticamente todo el día, durante toda su vida, mojando ropa, enjabonándola, arrancándole la mugre a golpes.
Aquél extraño barrio se convierte en un hervidero de personas moviendo prendas de ropa de uno a otro lado como si se tratase de un enorme hormiguero. Por todo aquél laberinto de techos maltratados se escucha un monótono y constante golpeteo proveniente de los lavaderos. Y de pronto a una determinada hora de la mañana todo parece aquietarse, todos hacen una pausa para comer su pequeña ración del día: un puñado de arroz o sopa de lentejas, acompañada de té. Proceso que se repite al mediodía donde volverá a comer lo mismo, o tal vez haga un poco de variedad con una mezcla de vegetales con salsa, algo de arroz y un pedazo de pan que llaman chapatis, el pan preferido de los hindúes. Ya cuando va cayendo el sol, se suspenden las labores para ir a su casa a dar una raquítica cena, charlar quizás un poco con la esposa, regañar a los chiquillos y caer luego rendido sobre su pobre camastro.
¿Cuánto gana una de estas personas por lavar y lavar todo el día?. No más del equivalente a 500 pesos mexicanos al mes. Y con eso viven contentos. Pero dentro de todas estas limitaciones existe algo difícil de soportar: la mafia.
Su líder se llama Munnabhai y es un buitre que ha sabido sacar de todo ello una gran tajada sin siquiera haberse mojado alguna vez las manos. Él es prácticamente el dueño de la mayoría de los lavaderos. Es el hombre al que todos conocen y respetan, el amo y señor absoluto que decide quien trabaja y quien no, así que todos se someten a sus caprichos con tal de mantenerse en el lavadero, pagando, por supuesto la cuota correspondiente.
Este enorme lavadero surgió en la época en que la India era una colonia británica. Los administradores británicos decidieron construir en la zona llamada Saat Rasta, una especie de lavandería gigantesca para cubrir sus propias necesidades y las del Ejército de su majestad. Así es como surgió este afamado barrio, donde hoy se lavan diariamente toneladas de ropa cobrando por ello un aproximado de $1.60 por cada prenda. Muy barato ciertamente. De lo cual si bien les va se quedarán con los .60ctvs. porque lo demás será para su cacique Munnabhai y el gasto del jabón y el pago de la luz que se necesita para desempeñar su trabajo.

LA BURUNDANGA

En el los Andes sudamericanos, parte de Colombia y Perú existe un árbol llamado Brugmansias, aunque popularmente lleva los nombres de Borrachero, Campanilla, Floripondio, Huanto, Huacacachu, Maicao, Tongo y otros.
De este árbol se extrae una sustancia muy especial que llaman científicamente escopo-lamina, misma que desde tiempos muy remotos la utilizaban los chamanes o curanderos de las tribus para el tratamiento de enfermedades. Los chibchas de Colombia la mezclaban con un fermento obtenido del maíz llamado chica, el cual le daban de beber a los esclavos y viudas de los líderes muertos para llevarlos a un estado de letargo antes de ser quemados vivos junto al cadáver de su amo o esposo.
En Perú era fermentada y agregada a otras sustancias para producir el medio ideal de comunicación con sus ancestros logrando una especie de hipnosis con alucinación colectiva. También se ha empleado esta sustancia en los rituales del vudú como parte de la manipulación o sugestión de sus seguidores o víctimas.
En tiempos de la Segunda Guerra Mundial, una expedición alemana llevó muestras de la planta a la Alemania Nazi, donde el nefasto profesor Mengele, experimentó con ella en lo que denominó “suero de la verdad”
También al parecer fue una droga utilizada por la CIA para aplicarle en sus detenidos en proceso de investigación.
Pero en la actualidad, se le conoce como Burundanga, y es una terrible arma que ha caído desgraciadamente en manos de los delincuentes. Al parecer hacen que su víctima la consuma a través de un engaño, y poco después anulan totalmente su voluntad, convirtiéndolo en un ser del todo indefenso capaz de obedecer cualquier indicación que se le haga. Y bajo estas circunstancias le pueden inducir a cometer cualquier tipo de delito.
Quien consume burundanga comienza por tener visión borrosa, resequedad en la boca y estreñimiento. A nivel del sistema nervioso produce sedación, embotamiento, alucinaciones, confusión y alteración de la química.
De esta forma los delincuentes pueden violar mujeres sin que opongan ninguna resistencia, o le roban sus pertenencias a las personas, al grado de que hasta la misma víctima colabora ayudándoles a cargar las cosas, o yendo con ellos al cajero automático para sacar el dinero de su tarjeta.
Este problema se ha incrementado en los últimos años en Sudamérica. Vacían las casas y oficinas de sus víctimas, les dejan en ceros sus cuentas bancarias, y lo peor de todo es que cuando recobran la lucidez, no recuerdan absolutamente nada, les queda una enorme laguna mental, donde lo único que se recuerda es que comenzaron a sentir mareos y a partir de ese momento perdieron la conciencia.

EL BASURERO EN EL ESPACIO

Fue el año de 1957 cuando se lanzó al espacio el Sputnik, el primer satélite espacial, y hasta la fecha se han colocado en el espacio entre 6,000 y 7,000 satélites, de los cuales poco menos que la mitad están funcionando. El resto está desactivado, y gira permanentemente en una órbita alrededor de la tierra, pasando a formar parte de la chatarra espacial. Muchos de ellos de despedazan por múltiples razones, convirtiéndose en miles de fragmentos que peligrosamente giran alrededor de la tierra. Se encuentran a una altura aproximada de 500 a 600 kilómetros de nuestro planeta, convirtiéndose en un auténtico dolor de cabeza para el buen desempeño de los satélites espaciales que cumplen con valiosas misiones.
La chatarra es producto mayormente de la explosión de unos 180 cohetes y satélites en los últimos 40 años, a las que se suman motores consumidos de cohetes y herramientas perdidas por astronautas durante misiones espaciales. Según la Naza, hay aproximadamente 8,000 objetos mayores de 10 centímetros, unos 100,000 fragmentos de entre 1 y 10 centímetros y decenas de millones de partículas menores de un centímetro. O sea que estamos hablando de que alrededor de la órbita terrestre hay un auténtico chatarral de gran peligrosidad.
En algunas ocasiones parte de esa chatarra se precipita a tierra, y por la fuerza de la enorme velocidad alcanzada en su precipitación, se incendian, presentándose ante nuestra vista como si fueran estrellas fugases, pero nada más lejano a la realidad. Por fortuna prácticamente todos los fragmentos de chatarra que se precipitan, se desintegran antes de tocar la tierra, por lo cual la probabilidad de que un pedazo de chatarra caiga sobre una persona es de una en un trillón.
El 24 de julio del año pasado, unos agricultores del norte de Brazil, miraron caer una gran bola de fuego cerca de donde se encontraban. El suceso les provocó un enorme susto. Lo primero que pensaron fue que se trataba de un OVNI, pero al acercarse al lugar descubrieron que tan solo era un bloque de chatarra caído del espacio. Se trataba de una esfera de 30 kilos y 50 centímetros de diámero, uno de los tanques de combustible del cohete Delta II, como despúes se logró saber.
En una zona rural de Argentina de la provincia de Corrientes, el 21 de enero del 2004 también se precipitó a tierra un objeto metálico de grandes dimensiones. La chatarra espacial ingresó como una gran bola de fuego a 400 metros de una casa en el campo. La Comisión Nacional de Actividades Espaciales, emitió desde Buenos Aires un comunicado de prensa, informando que según consultas efectuadas con la NASA, el objeto era la cubierta del motor de la tercera fase de un cohete Detla II lanzado en 1983 desde Cabo Cañaveral.
La abuelita Otelma Pollini ya estaba dormida en su casa de Quinteros en La Playa, Argentina, cuando de pronto sintió una gran explosión cerca de su casa. Miró por la ventana y descubrió un objeto tirado en su jardín. Como la mujer ya es una anciana enferma con grandes dificultades para caminar, no pudo salir de la casa para ver de que se trataba. Al día siguiente le habló a uno de sus nietos para que fuera a ver aquella cosa caída del cielo. Su nieto, al escuchar la historia, consideró que la abuela ya estaba deschavetándose de la cabeza, pero tanto insistió, que no tuvo más remedio que ir a ver de que se trataba. Al llegar al jardín de la abuela, vio, que en efecto, había un artefacto extraño ahí tirado. Se acercó y lo levantó y para su sorpresa, aún se podía leer en aquél fragmento la palabra NASA.
Este tipo de situaciones se han presentado en diversas ocasiones y en muy diversas partes del mundo. Porque es tanta la basura que los hombres han depositado en el espacio, que cae y seguirá cayendo por cientos y quizás miles de años a la tierra si no se hace algo al respecto.
Lo más grave de todo esto, es que toda esa chatarra que anda flotando en el espacio, puede chocar con alguna nave espacial a velocidades muy altas llamadas hipervelocidades. Hablamos de una velocidad promedio del orden de los 10 kilómetros por segundo, una velocidad que multiplica por 12 a la de una bala común y corriente.
Esta chatarra es un peligro constante para los satélites en operación y para los nuevos lanzamientos ya que hasta un impacto de una hojuela de pintura causa graves daños.
Una pequeña partícula, un pequeño tornillo, viajando a una velocidad superior a la de cualquier disparo, es un proyectil que si impacta sobre otro satélite puede llegar a destruirlo. En particular podemos llegar a decir que si un pedazo de chatarra de unos 10 centímetros o de ese orden, colisiona contra un satélite lo destruye totalmente”.
La marca más pequeña de una regla es de 1mm., una cáscara de pintura que medía la quinta parte de un milímetro hizo un cráter de 4mm en una ventana del trasbordador espacial.
De hecho, en 1999 la Estación Espacial Internacional, tripulada por humanos que se mueve por el espacio permanentemente, estuvo a punto de perderse en el espacio. Rusos, estadounidenses, chinos y europeos, se estuvieron echando la culpa unos a otros, mientras desde Moscú y Houston intentaban evitar la colisión con un viejo cohete ruso desechado. Finalmente el choque se evitó.Otro dato curioso: desde 1981, se tuvo que cambiar más de 60 ventanillas de los transbordadores espaciales, que salen alrededor de 40.000 dólares cada una, por los impactos que reciben en el espacio de pequeños fragmentos de basura espacial.
En 1981, el satélite soviético Cosmos 1275 explotó después de chocar con un fragmento de cohete. En 1997, el satélite francés Cerise empezó a dar tumbos por el espacio después de impactar con un fragmento del Arianne. En ese mismo choque, una tuerca perforó uno de los paneles que alimentaban al Hubble, el telescopio que abrió una nueva era para la Astrofísica al permitir observar el espacio sin las interferencias atmosféricas.
En 1982, una de ellas perforó el casco de la estación espacial Salyut. En junio de 1996 una sección del cohete Pegaso se rompió; este accidente provocó 700 objetos mayores a 10 cm. y 300,000 con tamaños entre 4mm y 10 cm.
En marzo del año 2000 un cohete experimental chino explotó luego de haberse estrellado con los restos de un viejo cohete estadounidense, que circulaba desde hace 31 años
Tornillos, tanques de nafta, pedazos de satélites o, incluso, un guante que perdió el astronauta Edgard White en 1965, mismo que se ha convertido, según la opinión de los expertos, en un objeto peligrosísimo, ya que viaja a una velocidad de 28,000 kilómetros por hora. Siendo de esta forma capaz de provocar un grave daño a cualquier nace espacial.
Se dice que la Tierra se convertirá en el quinto planeta del Sistema Solar en tener su propio anillo. Claro, un anillo de naturaleza muy diferente y mucho más peligroso. Un anillo de chatarra, formado por millones de diminutas partículas de restos de cohetes y satélites.

EL LAGO QUE DESAPARECIO

Como casi todas las mañanas, un grupo de pescadores de Bolotnikovo, en Rusia, se dirigieron al lago cercano a su aldea para ponerse a pescar. Esta era la tradición que se había mantenido de generación en generación. Los hombres del pueblo se iban por la mañana al lago a pescar y regresaban cerca de mediodía con los peces atrapados, para que la mujer de la casa preparara la comida.
El lago era hermoso, con aguas limpias y cristalinas. ¡Cuántas historias se habían forjado en él!, era una parte esencial de sus vidas.
Más aquél grupo de pescadores, al llegar al lugar solo encontraron un enorme cráter de barro. Parecía, como dijo uno de ellos, que se tratara de una bañera gigante a la que le quitaron el tapón. Pronto llegaron todos los del pueblo y con gran angustia pudieron comprobar que su lago, tan querido había desaparecido de ahí.
Pronto llegaron periodistas y cámaras de TV, y no faltaron los funcionarios que se hicieron presentes para rendir su declaración, elaborando la primera hipótesis: el lago probablemente fue absorbido por una cueva subterránea.
Dicen que cuando el agua fue absorbida, llegó a tanto su fuerza que hasta arrancó árboles de las orillas con todo y raíces, dejando enormes huecos por doquier. Y no faltó quien recordara que 70 años antes, un grupo de casas que estaban a sus orillas desaparecieron en circunstancias similares.
Entre los vecinos comenzaron pronto a circular todo tipo de explicaciones. Se cuenta que el lago apareció en los tiempos de Ivan el Terrible y desde entonces estuvo rodeado de misterio. Los jóvenes acostumbraban ir a nadar ahí, pero siempre existió el temor de que algo terrible podía pasar; incluso se hablaba de que una iglesia estaba oculta bajo las aguas. Se dijeron demasiadas cosas cuando los habitantes del lugar fueron entrevistados por las cámaras de TV. Pero de todo lo que se dijo, quizás lo que más llamó la atención fue el comentario de una sonriente anciana que dijo: “Yo pienso que se lo llevaron los gringos”

EL CABELLO

Una persona normal tiene entre 120 000 y 150 000 cabellos en la cabeza.
El cabello crece cerca de 20 centímetros por año, más rápidamente en el verano y en la noche que en invierno o durante el día. Después de tres años, el cabello será sustituido por otro que nace en el mismo poro.
La testosterona, una hormona masculina, estimula la secreción de la glándula sebácea a la cual está ligado el cabello, disminuyendo su vida y acentuando la caída. Por eso, la calvice afecta principalmente a los hombres.
Los cabellos están tan firmes en la cabeza que aguantan un peso de 80 kilos. Una trenza aguantaría entre 200 y 300 kilos.
En la antigüedad, los egipcios, para evitar la calvice, se aplicaban en el cuero cabelludo una mezcla de grasa de león, hipopótamo, cocodrilo, cabrito y cobra.
El emperador Julio César tenía otra fórmula: ratas quemadas, dientes de caballo, grasa de oso y vísceras de venado. Por supuesto que ni una ni otra, servía absolutamente para nada.

LA CAFETERA PARLANTE

En el año 2000 el cordobés Marcos Castagno, estudiante de ingeniería electrónica de 22 años, le contó al director de su ex colegio, que había ganado el premio de “El estudiante del siglo”, otorgado por la Fundación Motorota, gracias a su invento: una máquina de café que se ponía en funcionamiento con una orden en voz alta.
El director a su vez se lo contó al intendente, que a su vez se lo contó a un diputado y las cosas llegaron hasta oídos del gobierno provincial.
Días después, el entonces gobernador José Manuel de la Sota recibió al ilustre estudiante inventor, hubo fotos y notas en diarios y televisión. A esa altura ya se decía que la cafetera no sólo recibía órdenes sino que hablaba: Marcos había explicado que el sistema computarizado del aparato permitía hacerle añadidos, como la incorporación de un plano de la ciudad y los recorridos de los transportes, de modo que si se le indicaba a la máquina dónde estaba uno y dónde quería llegar, ésa le explicaba cómo hacerlo. Algo insólito e extraño para una cafetera, pero nadie cuestionó el asunto.
El Concejo Deliverante le hizo un homenaje otorgándole además un subsidio para realizar el viaje hasta la Fundación Motorota a recibir el afamado premio.
Para ese momento la prensa ya estaba siguiéndole en todo momento los pasos. Se suponía que Marcos debía viajar a Japón y querían todos tener la nota de su partida, misma que pensaban ilustrar con fotografías. Y en efecto, llegó Marcos al aeropuerto, le tomaron fotos, despidió a los periodistas y todo pareció en orden. Solo que varios días después regresó a la ciudad, ante la sorpresa de todos. A la prensa le comunicó que no logró llegar a Japón, parque en una de las escalas del avión, unos hombres de aspecto oriental lo habían atacado y obligado a darles “el códice de la máquina”, todo lo cual hacía pensar en la magia japonesa.
Pero esa fue la gota que derramó el vaso, no faltó quien dudara de todo aquél rollo, y tras una mínima investigación, descubrió que Marcos Castagno jamás había tomado avión alguno, y ni siquiera había nunca salido del país, y que en Motorota ni siquiera estaban enterados del sainete.
Marcos terminó por confesar todo, diciendo que solo fue una “mentirilla” que contó un día, la cual luego no pudo parar, ocasionando toda aquella desastrosa situación. Después de esto, ya no quiso hablar más del asunto de la cafetera, y por supuesto que los mandatarios que le entregaron premio y reconocimiento no encontraron la forma de ocultarse ante semejante vergüenza. Y todo por una simple mentirilla.

EL BUFON

Se cuenta que en tiempos remotos, en la antigua Italia, para evitar que el publico se aburriera mientras s se cambiaban los decorados en las funciones de teatro, saláin a escena unos cómicos con los cachetes inflados de aire, que hacían gestos exagerados y muchas gracejadas, y que se daban unos a otros de bofetadas haciendo que el aire fuera expulsado bufando de su boca de una forma ruidosa y divertida, provocando las carcajadas del público. De ahí nació la palabra bufón, viene de la palabra italiana “buffare” que significa soplar, y al cómico que salía con la boca llena de aire y recibía de bofetadas lo comenzaron a llamar a partir de entonces “bufón”. Término que ahora se aplica a la persona que se pone en ridículo para hacer reír a los demás.
Pero es en la edad media cuando el bufón adquiere un papel extremadamente relevante, ya que formaron parte de las cortes de palacio. Muchos piensan que el papel de bufón en esos tiempos era únicamente hacer gracejadas para el rey, y que ese papel podía ser ocupado por cualquier persona con ciertas habilidades y gracia. Casi como cualquier payaso común, pero no es así. Ser bufón de la corte requería de mucha astucia, inventiva, creatividad y tacto. El Rey no siempre estaba de buenas y había que andarse con cuidado.
Cuando el bufón era llamado ante el rey, debía mostrar toda su astucia, para atenderlo con ingenio, teniendo siempre una respuesta audaz, inteligente y para colmo, generalmente se le exigía que hablara siempre rimando las frases. Por lo cual se requería de suma habilidad y agudez de pensamiento. Muchos de los malos humores del rey siempre tuvieron su escape en el bufón y no faltaron bufones que terminaron sus días en la cárcel, torturados o asesinados por culpa de un mal chiste, falta de tacto o mala interpretación.
El bufón por lo general usaba un gorro con crestas, o con orejas y cascabeles. Su vestimenta era de colores brillantes y portaban bastones que tenían la empuñadura tallada con la cabeza del bufón.
Los bufones formaban parte de la servidumbre, aunque no faltaron aquellos que su papel fue tan destacado que gozaban de grandes privilegios y tratos especiales de parte de sus amos. El rey francés Francisco I tenía un bufón llamado Triboulet, al que apreciaba demasiado y lo llevaba a todas partes a donde iba, incluso a las batallas, más el bufón era tan asustadizo, que ante los cañonazos iba a meterse debajo de la cama. En una ocasión fue amenazado de muerte, y se lo contó al rey. Este le dijo en tono tranquilizador: “No te preocupes, el que se atreva a matarte será asesinado media hora después”, ante lo cual el ingenioso bufón le solicitó: ¿No podría su majestad hacerlo ejectura media hora antes?”
Jeffery Hudson, un hombrecillo de menos de medio metro de altura, fue el último bufón de la corte de Inglaterra. En una ocasión, mientras el rey Carlos I y la reina Enriqueta María estaban comiendo con el duque de Buckingham, y ya se disponían a partir un enorme pastel que habían traído los sirvientes,, ante su sorpresa Jeffery salió de él dando brincos. Esa fue la primera vez que alguien salió de un pastel, costumbre que se ha seguido haciendo hasta nuestros días.
Pero además de todo, en muchas ocasiones el bufón era un hábil consejero al que su majestad recurría en momentos de gran apuro. Con su agudo ingenio y cabeza fría, por lo general daba consejos muy acertados y por ello se les tenía en gran valía.
Esta tradición se perdió con el tiempo, y el bufón pasó a formar parte de los cuentos e historias fantásticas. Pero en el verano del 2005, la corte de Inglaterra, en un intento de recuperar las viejas tradiciones, seleccionó, entre cientos de aspirante, un bufón para la corte, mismo que debió vestirse y comportarse como los antiguos bufones de la corte.
Pero los bufones no solo fueron tradición de las cortes medievales. Hace como unos cuatro mil años, en la antigua China, un bufón llamado Yuze, trabajaba en la corte del emperador Chiiu Shih Huang-ti, a quien se le debe la construcción de la gran muralla china. Desde esa época ya se le había otorgado a este personaje el privilegio de burlarse del rey, hacerle sugerencias, e influir contundentemente en sus decisiones, aunque ello debería de realizarlo con tacto y cautela, pues de sobrepasarse o equivocarse, el chistoso personaje podía pagar con su propia vida.
Se sabe que para construir la muralla china fue necesario que muchas personas sacrificaran su vida. El emperador, no contento con esto, tuvo la idea de pintarla, poniendo con ello a temblar al pueblo, porque ya sabían lo que esto significaría. Más el bufón Yuste salvó la situación, sugiriéndole al emperador, medio en serio, medio en broma, que lo mejor era no pintar la muralla, y seguramente lo hizo muy bien, porque el Emperador cambió de opinión, ahorrándose con ello muchos años de trabajo y muchas más muertes.

MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA I

A los diecisiete años Miguel era un adolescente tímido y tartamudo, su padre era cirujano barbero, una combinación de oficios propia de esos tiempos, pero el Sr. Rodrigo, que así se llamaba, era un hombre amante de la cultura, así que mandó a su hijo a estudiar en la ciudad de Córdoba con los Jesuitas, quienes tenían fama de proporcionar una excelente educación. No hay constancia que hubiese asistido a la universidad, pero en 1568 su nombre aparece en una antología de poemas, firmando cuatro composiciones, dedicada a Isabel de Valois, tercera esposa de Felipe II. El editor del libro, Juan López de Hoyos, fue quien probablemente motivó a Miguel a leer a los grandes clásicos de la literatura griega: Virgilio, Horacio, Séneca y Cátulo.
Sabrá Dios que habrá pasado, pero el año de 1569, en la ciudad de Madrid, Miguel se metió en problemas. Al parecer se peleó e hirió a un tal Antonio de Segura, y ha de haber sido de la residencia real, porque le quisieron aplicar una dura ley que implicaba el arresto y amputación de la mano derecha. Así que Miguel huyó rápidamente de España para evitar el arresto y cumplimento de sentencia, y se fue por allá a la zona de Italia en donde había algunos dominios españoles. Y como seguramente no encontró mejor oficio, se reclutó como soldado en la compañía de Diego de Urbina.
En 1571, Venecia, Roma y España formaban la Santa Alianza, y la emprendieron contra los turcos, intentando arrebatarles territorios conquistados. La batalla de Lepanto fue todo un éxito, vencieron a los turcos, pero Miguel recibió tres heridas, una de las cuales dicen que inutilizó su mano izquierda y al parecer por ello le comenzaron a llamar “el manco de Lepanto”.
Después, junto con su hermano menor, Rodrigo, Miguel entró de nuevo en una batalla cerca de la ciudad de Corfú, y por ahí encontró una jovencita que le llenó la pupila enamorándose perdidamente de ella. Le dedicó algunos hermosos poemas, donde la llamó con el nombre de Silena. Fruto de aquella relación hubo un hijo llamado Promontorio. Pero Miguel, ya entusiasmado con la milicia, se propuso hacer carrera dentro de ella para elevar su situación social y nivel económico, para lo cual consiguió dos cartas de recomendación ante Felipe II, firmadas por Juan de Austria, quien había dirigido los combates donde salieron victoriosos, y por el Virrey de Nápoles, en las que se certificaba su valiente actuación en la batalla de Lepanto.
Con estos valiosos papeles, Miguel y su hermano se embarcaron en Nápoles con la intención de regresar a su patria, más poco después una fuerte tormenta los hizo perder el rumbo y su barco fue tomado por tres corsarios beberiscos. La batalla fue dura, más fueron doblegados y Miguel y Rodrigo cayeron prisioneros. Intentando salvarse, Miguel mostró las cartas y en efecto, le fue perdonada la vida, pero el corsario jefe consideró que Miguel era un hombre valioso y de recursos, así lo mantuvo como su prisionero por bastante tiempo, mientras que a los demás los canjearon y de él se pidió una fuerte recompensa. Pero su familia era de escasos recursos y les fue imposible pagar el rescate solicitado.
Sus hermanas, Andrea y Magdalena, quienes eran al parecer concubinas de un rico madrileño, le entablaron una fuerte demanda a este hombre, porque se casó y no les dio la dote correspondiente. El pleito fue ganado y las dotes recibidas fueron encausadas al rescate de Rodrigo. Pero Miguel siguió cautivo en la ciudad de Argel.
En dos ocasiones intentó fugarse, más fue atrapado y puesto de nuevo en cautiverio. En el tercer intento, Miguel contrató a un mensajero para que llevara una carta al gobernador español de Orán. Por desgracia el mensajero fue interceptado y por su atrevimiento fue condenado a muerte, mientras que a Miguel se le condenó a recibir dos mil azotes, lo cual equivalía a la muerte. Pero la sentencia no fue aplicada porque era considerado hombre poderoso, por el que se podía recibir un fuerte rescate.
Pero las ansias de libertad no se extinguían en Miguel, aunque pasaban los años y sus pretensiones siempre se veían frustradas. Lo intentó de nuevo con el apoyo de otro compañero de prisión, más fueron delatados y Miguel fue encadenado y encerrado durante cinco meses. Mientras tanto su madre había hecho todos los trámites necesarios para el rescate. El rey Hassán pidió seiscientos ducados por Miguel, una cantidad realmente exorbitante. Pero doña Leonor, como toda buena madre, fingiéndose viuda, reunió dinero, obtuvo préstamos y garantías, incluso solicitó el apoyo de dos frailes para que le apoyaran recogiendo limosnas. Al final, el 19 de septiembre de 1580, fue liberado. Pero Miguel, lejos de regresar a casa de inmediato, se enroló en el ejército y combatió contra los turcos por un mes más, con la sola intención de limpiar su nombre. Luego, el 24 de octubre el ilustre creador de El Quijote de la Mancha, se embarcó a España, para iniciar una nueva etapa en su vida.

MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA II

A su regreso a España, Miguel de Cervantes Saavedra, ya con treinta y tres años, de los cuales los últimos diez los había pasado en cautiverio, se encontró con su familia empobrecida y endeudada, en gran parte por el rescate pagado. Cervantes renunció a la carrera militar; se entusiasmó con ocupar un puesto como funcionario de Indias, y por desgracia fracasó en su intento impidiendo la posibilidad de que viniese a América. Más encontró consuelo en los brazos de una mujer casada llamada Ana de Villafranca y de esta relación nació su hija Isabel, criada por su madre y el marido de esta mujer.
Tenía 37 años cuando Miguel se casó con Catalina de Salazar y Palacios, una muchachita campesina de tan solo 18 años. Debió sin duda haberse sentido orgulloso de haber logrado un compromiso de esta magnitud. Un hombre maduro que consigue una jovencita hermosa y sencilla, más por desgracia, y al parecer, el amor no fue la característica de esta unión. Fue en ese tiempo cuando Cervantes escribió su primera obra importante, La Galatea, una novela pastoril con un estilo que se había puesto de moda 50 años atrás. Su editor le pagó 1 336 reales por el manuscrito. Fue una cantidad modesta, pero respetable. Y por fortuna el libro tuvo muy buena acogida, lo cual animó a Cervantes a dedicarse a escribir comedias, terreno en el cual logró cierto éxito. Escribió 20 o 30 obras, de las que se conocen tan solo nueve de ellas, pero el éxito arrollador de Lope de Vega en este terreno, pareció desanimarlo y dejó de realizar esta actividad, misma que retomaría al final de sus días.
En 1585 se integró a un círculo literario en Madrid, donde alternaba con los escritores de su tiempo y leía sus obras, manteniendo una constante rivalidad con Lope de Vega. Consiguió además el puesto de comisario real de abastos (recaudador de especies) para la Armada Invencible, y esta actividad le acarreó demasiados problemas, por su desmedido celo en el cumplimiento de su deber. Se enfrentó con la Iglesia por su excesivo celo racaudatorio y fue excomulgado, después fue encarcelado acusado de vender parte del trigo recaudado. Y los problemas siguieron, porque apenas salió de la cárcel, murió su madre y partió d Andalucía a Madrid, donde fue nombrado recaudador de impuestos, para su mala fortuna quebró el banquero a quien entregó importantes sumas de lo recaudado y fue a dar de nueva cuenta con sus huesos en prisión, esta vez en Sevilla, donde permaneció detenido por cinco meses.
Con una vida tan difícil y ajetreada, resulta difícil pensar que Miguel de Cervantes se haya puesto en esos tiempos a escribir, pero lo hizo y a principios de 1605, apareció en Madrid “El ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha”. Cervantes era por ese tiempo un personaje descolorido, flaco, empobrecido, con una familia llena de problemas y una pésima situación en todos los sentidos. Por ese entonces tenía cincuenta y ocho años y su mundo era problema tras problema. Pero su famoso Quijote gustó desde el principio dándole pronta fama, aunque económicamente no fue grande lo recibido.
Sus hermanas, quienes ya hemos dicho que no eran tan pulcras y santas, se vieron envueltas en un serio problema, ya que un caballero a quien ellas atendían, tras ser herido murió a las puertas de su casa. Y fue tal el escándalo que la policía vino y arrestó a todos los de la casa, incluyendo a Miguel de Cervantes, quien unas horas después fue liberado. Mientras tanto su Quijote de la Mancha día con día iba cobrando más fama. Y de pronto, gran sorpresa le provocó el saber que apareció una segunda parte del Quijote, proclamada como auténtica continuación de su obra, y realizada por un tal Avellanada. Aquél fue un golpe duro, ni siquiera había leyes que defendieran sus derechos, por lo que fácilmente aquél vivales se aprovechó de la popularidad de su obra para hacerse de algo de dinero, sin que nadie pudiese hacer absolutamente nada.
Por ese tiempo Miguel de Cervantes estaba completamente enfermo, pero escribía a un ritmo imparable. Fruto de ello surgieron las Novelas ejemplares, el Viaje al Parnaso, Las Ocho comedias y ocho entremés nuevos nunca antes representados, y acabo aquél año de 1615 la segunda parte del Quijote, que aparecería en el curso del mismo año.
El 19 de abril de 1616 totalmente acabado y enfermo recibió la extremaunción. En aquél momento estaba terminando su novela Los Trabajos de Persiles y Segismundo. Al día siguiente redactó la dedicatoria de la obra al conde de Lemos donde decía lo siguiente: “Ayer me dieron la extremaunción y hoy escribo ésta; el tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan y, con todo esto, llevo la vida sobre el deseo que tengo de vivir…”
Antes de morir, Miguel de Cervantes Saavedra se dio cuenta que había escrito una gran obra, comenzaron a circular traducciones al inglés y al francés del Quijote. Parecía como si el mundo quisiera otorgarle una respetable despedida, ya que el éxito de su obra se incrementó desmesuradamente en esos días. Pero ya no había tiempo para festejos y celebraciones. Miguel de Cervantes Saavedra, murió el 22 de Abril de 1616, asistido por su esposa y una de sus sobrinas; vestido con hábito franciscap y enterrado en un convento, sin que nadie hoy en día sepa en donde quedó exactamente su tumba.

LA SANTA HERMANDAD

20 años antes de que Colón viniera a América, los reinos de Castilla, en la madre Patria se habían convertido en lugar de auténtico desorden. Al termino de la llamada guerra de sucesión, había gran inestabilidad en el reino, y los caminos se habían llenado de bandidos y barvajanes que cometían todo tipo de ultrajes a los viajeros. Lo viajeros que se aventuraban a internarse por los caminos, procuraban agruparse para protegerse unos a otros, pero esto jamás fue garantía de seguridad. Los boques y barrancas estaban plagados de salteadores y asesinos que liquidaban a los hombres, violaban brutalmente a las mujeres y se posesionaban de sus pertenencias.
La unión matrimonial de Fernando V de Aragón e Isabel de Castilla, permitió la unificación de ambos reinos, más esto provocó ciertas revueltas que crearon inestabilidad en el poder, cosa que aprovecharon ciertos personajes para incrementar su influencia y dominio. Por lo cual, ante la situación tan problemática, los Reyes Católicos, como le llamaban a Fernando e Isabel, decidieron actuar con mano firme para controlar a los poderosos abusivos, los enemigos del reino ,y toda aquella sarta de bandidos y sinvergüenzas, que tenían aterrorizados a los viajeros.
Así surgió el año de 1476 la llamada Santa Hermandad. Esta organización establecida por el rey Fernando colocó un jinete por cada 100 habitantes y un hombre de armas por cada 150, dándoles poder para juzgar y ajusticiar a los delincuentes y restablecer el orden con mano firme en toda la comarca. Estos hombres de casaca blanca y cruz roja en pecho y espalda, peinaron palmo a palmo las zonas amenazadas y ajusticiaron sin miramientos a cuanto bandido encontraron, logrando con ello el respaldo total del pueblo.
Su papel fue tan efectivo, que pronto se terminó la inseguridad en los caminos, y se logró el control de toda la zona; además incrementar el poder y popularidad de los Reyes Católicos, quienes de un solo tajo controlaron totalmente la situación.
Unos años después, en 1480, siguiendo la misma fórmula, establecieron la Inquisición, para imponer la unidad religiosa y reprimir cualquier disidencia. Y en 1492 conquistaron el último reducto musulmán en la Península Ibérica con la toma de Granada.
Nada más con estos hechos realizados, los Reyes católicos hubieran cubierto una página relevante en la historia. Ciertamente La Santa Hermandad tuvo muchos puntos desagradables que la convirtieron con el tiempo en una carga insoportable para el pueblo, y ni que decir de la Inquisición cuyo papel es algo que la Iglesia bien quisiera no se volviera recordar, pero estos puntos en contra pasaron a segundo término, con el simple detalle que tuvo la reina Isabel de entregarle a Colón un puñado de joyas para que se adentrara en los mares en busca de una nueva ruta rumbo a las Indias. Pero esa es otra historia que abordaremos a detalle en próxima ocasión.

EL HOMBRE QUE JAMAS DURMIO

En la década de los 40’s comenzó a correr un rumor por todo Nueva Jersey y lugares circunvecinos. La curiosidad es algo que requiere atenderse de forma inmediata para muchos, así que poco a poco comenzó a llegar una buena cantidad de gente hasta el poblado de Trenton en búsqueda de un anciano llamado Alphonce Herpin. Este hombre, de oficio albañil, vivía en una pobre casa a las afueras del pueblo.
Los vecinos lo conocían muy bien y siempre habían sabido lo que le pasaba. Aquél hombre no dormía. Jamás había dormido. Y aunque esto se antoja increíble, don Alphonce jamás supo lo que era el sueño.
Por su casa comenzaron a desfilar los médicos deseosos de comprobar por sí mismos la veracidad de aquél insólito caso. Eso era algo realmente imposible. El ser humano no puede sobrevivir mucho tiempo sin dormir. El sueño es un alimento vital para el organismo, no solo para darle descanso al cuerpo, sino para alimentar la mente. Dormir equivale a comer, beber, respirar y no es posible prescindir de ello. Más los médicos comprobaron que don Alphonce era un caso excepcional. Se turnaron especialistas para vigilarlo, pero el anciano ni siquiera dió jamás una pestañeada. Es más, ni siquiera tenía cama, ni catre, ni colchón ni nada que se le pareciera. Tan solo tenía una mecedora, donde pasaba un tiempo de reposo, sin cerrar jamás los ojos. Después volvía a su trabajo, como si hubiera dormido el tiempo suficiente.
Los cientos de turistas que fueron atraídos por el caso, comenzaron a generar una buena derrama económica en la comunidad. Los habitantes del lugar hicieron su agosto alquilando albergues, abriendo fondas y tabernas, guiando a los visitantes y vendiéndoles souvenirs, que incluían frasquitos de tierra de ese poblado.
Al anciano los visitantes lo trataban con gran afecto. El hombre era muy noble y sencillo y jamás se opuso a que llegaran a su casa y a todas horas los visitantes, incluyendo, por supuesto las altas horas de la madrugada. Pero nadie jamás logró encontrar un fraude en la historia.
Todo terminó el 3 de enero de 1947. Don Alphonse tenía 94 años de edad, y aquél día y por primera vez aquél hombre cerró sus ojos y al fin se durmió para no despertar jamás. Nadie jamás ha podido explicar este caso.

EL TEMASCAL

Como el baño fue asociado con el pecado y contra la salud, allá por la edad media, los ricos se rociaban con olorosos perfumes, mientras que los pobres olían como Dios lo permitía.
Dicen que la Reina de Aragón se enorgullecía diciendo que solo se había bañado dos veces en su vida, la primera cuando nació y la otra después de casada.
Cuando los españoles llegaron a América, entre muchas otras curiosidades, descubrieron que los Aztecas tenían una serie de complejas prácticas relacionadas con la salud: medicina herbolaria y un recinto que era una especie de horno al que llamaban Temascal, y que en él se bañaban de sudor.
Y como todo lo que no se entiende, por lo general no se acepta y se condena, el temascal fue considerado por los españoles como una costumbre bárbara y pagana, y además fue descalificado por ser, desde su punto de vista, un lugar de orgías desenfrenadas, aunque esto era una falsedad; pero los españoles así lo creían con base en el hecho de que los indígenas entraban totalmente desnudos al recinto.
Fue por ello que se ordenó que los temascales fueran destruidos en cualquier lugar que se encontraran. Y para que no quedara ninguna duda, Carlos V, Rey de España, proclamó en la Orden y Código Penal del Gobierno de Indias, que los indios que se bañaran en estos baños calientes se harían acreedores a cien latigazos durante dos horas públicamente. Más pese a las prohibiciones y sanciones que se impusieron, los indios conservaron sus temascales en lugares remotos. Y lo mismo hicieron con sus prácticas médicas que ocultaban a la vista de los invasores para evitar el castigo, aunque en la clandestinidad todo ello se mantuvo hasta llegar a nuestros días.
Desde tiempos muy remotos diversas culturas mundiales han tenido baños de sudor. En las ruinas de Pompeya se encontraron restos de este tipo de baños. En Escandinavia existe, desde tiempos remotos el baño sauna, como también ha sido algo de mucha tradición el de Harem en el norte de Africa y Turquía. En la India, la gente se sienta a pleno sol y se cubre con gruesos mantos para sudar. Así que el temascal de los Aztecas no era el único medio de bañarse en sudor en el mundo, aunque probablemente era el mejor en muy diversos sentidos.
La palabra Temascal, o Temazcalli, se compone de dos palabras Nahuatl: Temaz, que significa vapor y Calli, que significa casa. Entrar a un Temascal era un volver a la matriz de la madre, protegidos por la gran diosa Temascal-toci, diosa de los enfermos, que curaba los males físicos y espirituales.
Cuando llegaron los españoles el temascal era de uso común tanto en México como en el sur de nuestro país. Pero los conquistadores arrasaron con todo.
Los temascales son pequeñas estructuras redondas de lodo o de piedra que se parecen a una colmena de abejas. Se han puesto últimamente de moda, ahora en que se promueven mucho las prácticas de las medicinas alternativas. Además del aspecto curativo, el temascal está envuelto en un clima de espiritualidad, de un encuentro consigo mismo; es como un apartarse del mundo para ingresar en un clima de paz y sosiego; de reflexión profunda y desnudarse de todos esos sentimientos negativos que tanto daño hacen día con día a nuestro espíritu y organismo. Una sanación física y espiritual.
Está comprobado que actúa depurando las vías respiratorias y el aparato digestivo y tonificando el sistema nervioso, así como también favorece en la resolución de problemas óseos, musculares y ginecobstetricios, a través de la sudoración y las propiedades curativas de las distintas plantas medicinales que en él se utilizan.
Los participantes ingresan al recinto, que como dije anteriormente, es una especie de horno redondo hecho con piedra y lodo, y se acomodan sentados pegados a la pared. No ingresan desnudos, como se usaba en tiempos de los Aztecas, más sí con un mínimo de ropa. Después, se colocan en el centro del tamazcal piedras calientes, que luego son rociadas con agua de hierbas. La cantidad de piedras que se colocan en el recinto depende si los miembros del grupo son noveles o ya han realizado antes dicha práctica.
Las piedras que se utilizan en el temascal son por lo general de origen volcánico, porque las piedras de río se quiebran. Son calentadas en un horno externo, hasta que se ponen al rojo vivo. Una vez que son colocadas en el hoyo central de temascal, son rociadas con un agua preparada con hiervas, entre las cuales se encuentran la manzanilla, el azafrán, el pirul, jenibre, nuez moscada, palo de brazil y toronjil.
Después del baño, los participantes toman un té, seleccionado especialmente según el padecimiento que se tenga. En caso de no haber enfermedad, simplemente se toma cualquier tipo de té para hidratarse.
El temascal mexicano, seguramente cobrará gran popularidad conforme se vaya conociendo, y por supuesto que puede impactar a los norteamericanos y europeos.

ASEO PERSONAL EN LA ANTIGÜEDAD

Durante las excavaciones que se realizaron en las ruinas de la antigua Babilonia, encontraron unos cilindros en los que se hervían grasas con cenizas, un proceso que servía para la creación del jabón, lo cual lleva a entender que desde 2,800 años antes de Cristo, la gente ya acostumbraba el aseo personal. Poco tiempo después, según los investigadores, esas mismas pastas con las que elaboraban su primitivo jabón, fueron empleadas para embadurnarse el pelo y elaborar sofisticados peinados.
El papiro Ebers, un documento médico egipcio de aproximadamente 1500 años antes de Cristo, describe la combinación de aceites animales y vegetales con sales alcalinas, para formar un material jabonoso útil para el aseo y el tratamiento de enfermedades de la piel.
Los israelitas también eran gente que cuidaba mucho su higiene personal, desde tiempos de Moisés, hay leyes estrictas en este sentido. Incluso, al parecer, conocían una técnica para realizar una especie de gel capilar mezclando cenizas y aceite.
Para los judíos el baño era extremadamente importante, ya que la limpieza corporal equivalía a la pureza moral, siguiendo las normas dictadas por el rey David.
A los griegos también les agradaba el baño, aunque ellos, en lugar de jabón, utilizaban trozos de barro, arena, piedra pómez y cenizas. Después del baño se untaban la piel con aceite y se tallaban con un instrumento metálico para retirar el exceso de aceite y la suciedad que se les adhería.
Hacia el siglo II antes de Cristo, en la ciudad de Roma se construyeron enormes y lujosos balnearios. Estaban dotados de primorosos jardines, tiendas, bibliotecas, gimnasios y zonas de reposo para lecturas poéticas. Había salones especiales para masajes, baños calientes, tibios, fríos, peluquerías, con aplicaciones de champú y rizado; salas de manicure y expendios de cosméticos y perfumes. Hasta tenían salón de conferencias y debates.
Algunos contaban con galería de arte griego y romano, y por supuesto que en ninguno faltaba el salón comedor, donde los esclavos servían fuentes de comida y rebosantes vasos de buen vino.
Definitivamente estos baños eran muy superiores a todo lo que se conoce hoy en día. Llegaban a tener capacidad para atender hasta a 2500 personas a la vez. Curiosamente estos grandiosos y completisimos recintos eran solo para hombres, los de mujeres eran siempre más pequeños
En el principio hombres y mujeres se bañaban por separado, posteriormente se pusieron de moda los baños mixtos, hasta que con la llegada del Cristianismo a Roma, estos lugares para el aseo personal fueron vistos como algo pecaminoso siendo condenados a la extinción.
El Cristianismo promovía la penitencia y el desprecio de la carne. Por ello no era aconsejable andar con baños frecuentes, ni ponerle tanta atención al arreglo del cuerpo, porque eso era vanidad de vanidades. Incluso se llegó a establecer que cuando el cristiano tomase un baño, lo cual no era nada recomendable, procurase no desvestirse por completo, ya que esto fomentaba las tentaciones, y por tanto un baño al desnudo era algo totalmente pecaminoso. Así que los baños había que dárselos con camisón puesto.
Después los médicos de esos tiempos hicieron lo suyo, desaconsejando el baño, argumentando que el bañarse con frecuencia adelgazaba la piel, exponiéndose de esa forma a contraer enfermedades. Así que por motivos religiosos o de salud, la gente casi nunca se bañaba, a menos de que los agarrara un aguazero.

OSCAR WILDE

Por nombre le pusieron Oscar, porque era niño, pero desde pequeño lo vistieron de niña. No era esto un suceso aislado y extraño, sino una costumbre de la época, como consecuencia de la pena que sus padres tenían por una niña que se les murió poco antes de que naciera Oscar.
Quizás fue por esto, o vaya usted a saber, pero Oscar Wilde pareció tener su destino perfectamente delineado desde su infancia.
Nació en Dublín, Irlanda, un 16 de octubre de 1854. Su padre era un científico y médico destacado, especialista en el oído, quien hoy en día es considerado el padre de la otología moderna; y además fue escritor de libros sobre arqueología y folklore. Su madre era escritora, feminista y activista política, mujer culta y extravagante, con una gran afición a escribir poemas y especialista en cultura celta.
En el colegio, Oscar, fue objeto de burlas y desprecios de sus compañeros. Hizo pocos amigos, porque era demasiado retraído. No le agradaban los deportes y mientras los demás niños jugaban, el se acomodaba en algún rincón a leer alguna obra de los escritores clásicos. Por ello se ganó el mote de “Cuervo Gris”.
De joven participó en las reuniones literarias que organizaba su madre, y a las cuales asistía la crema y nata de la alta sociedad. Ahí Oscar mostró su gran temperamento e imaginación, rasgos heredados de su madre, quien le heredó muchas otras cualidades de su carácter.
En la calle el joven Oscar Wilde era muy bien conocido. Cobró enorme notoriedad con su personalidad excesivamente refinada y su vestimenta fuera de lo común. Vestía pantalones de montar de terciopelo, flores en la solapa del saco y llevaba el pelo largo, aunque bien arreglado. Era de conversación brillante y agresiva; haciéndo sentir inferiores a todos con su carácter decidido y su aguda inteligencia.
Le gustaba comprar objetos de arte y decorativos, como girasoles, plumas de pavo real y porcelanas chinas. Un tipo demasiado excéntrico y refinado para su época.
Fue premiado con medalla de oro en el Trinity (Colech) Collage por sus conocimientos de griego clásico cuando contaba con tan solo 20 años. Y además recibió una beca para estudiar en la Universidad de Oxford, donde destacó en el estudio de los clásicos y ganó un premio por uno de sus poemas.
A la muerte de su padre, apenas le fue entregada su herencia, Oscar Wilde, decidió invertirla en un viaje por Italia y Grecia, lugares que anhelaba conocer por el enorme significado cultural que estos países representan. A su regreso a Londres comenzó a escribir poemas, los cuales fueron publicados por varios periódicos y revistas, mismos que posteriormente dieron forma a su primer libro.
En 1882 emprendió un viaje a los Estados Unidos donde ofreció, con enorme éxito, una serie de conferencias sobre su filosofía estética. Los altos círculos sociales de Norteamérica se rindieron ante aquél joven brillante de modales refinados y ropajes cursis y remilgados.
A su regreso a Europa, universidades y centros culturales le acogieron efusivamente en sus recintos. Fue toda una gran figura en Francia y Londres. La transgresión de las austeras normas imperantes de la época fue una constante en su vida.
Dirigió una revista para mujeres, escribió poemas, libros y obras de teatro que lo convirtieron en una de las más grandes figuras de la literatura surgidas en Europa.
Cuando tenía 30 años casó con una hermosa y encantadora mujer llamada Constance Lloyd, hija de un rico abogado de Dublín, con la que tuvo dos hijos varones. Vivieron con ciertas privaciones económicas, hasta que Oscar empezó a ganar mucho dinero con sus obras. Desgraciadamente Oscar se aburrió de su matrimonio, porque no encajaba con su estilo de vida, y la relación terminó en un gran fracaso.
Para sus hijos escribió algunos cuentos infantiles. Narraciones tristes, sensibles y aleccionadoras, pero siempre predomina en ellos la crítica social y la sutil ironía.
Después vinieron sus relatos “El crimen de Lord Artur Saville”, “El ruiseñor y la rosa”, “El fantasma de Canterville” y su famosa novela “El retrato de Dorian Gray”, una historia sobre la decadencia y corrupción del protagonista. Este último trabajo fue duramente atacado por los críticos y tacharon a Wilde de inmoral.
El éxito se convirtió en su gran aliado. Sus libros encantaban y sus obras teatrales generaban gran expectativa en toda Europa. Toulose-Lautrec le hizo un retrato, Richard Strauss compuso una ópera basada en la obra “Salomé” de Wilde… los aplausos y reconocimientos surgían para él en todas partes.
Más un día surgieron los problemas. Oscar Wilde entabló un juicio por injurias en contra del Marqués de Queensberry. Aquello se volvió un escándalo debido a que el escritor se encontraba en la cima de su carrera y al ser sumamente conocido, toda la sociedad siguió paso a paso los acontecimientos.
El proceso se complicó y el juicio se volvió en su contra. El Marqués lo acusó de sodomía, provocando un escándalo de enormes proporciones. Oscar Wilde había mantenido una relación homosexual con el hijo del Marqués y éste no perdió la oportunidad para desquitarse del escritor, por lo cual Wilde fue declarado culpable de sodomía y condenado a dos años de trabajos forzados.
En cuanto el escritor y poeta fue recluído en prisión, sus acreedores tomaron sus propiedades y las remataron para cubrir los adeudos. Perdió sus amigos, su familia, su reputación y fortuna. Su homosexualidad y sus ideas socialistas terminaron por conseguirle el rechazo de aquella sociedad que tanto lo aclamó.
Ciertamente hubo numerosas peticiones de clemencia efectuadas por algunos sectores progresistas y desde ciertos sectores literarios de Europa, más las peticiones fueron ignoradas.
Oscar Wilde escribió algunas de sus obras más importantes en la prisión, como “La balada de la cárcel de Reading”, en la que relató la dureza de la vida en prisión y la desesperación de los presos, pero al salir de prisión estaba totalmente arruinado, tanto material como espiritualmente.
Se fue a vivir a París, donde vivió en un pobre cuarto de hotel, contando con el fiel apoyo de algunos de sus más fieles seguidores y amigos, aunque permaneciendo en una absoluta pobreza.
Más aquella desastrosa etapa en prisión le afectó demasiado. Dos años después, el 30 de noviembre de 1900, a los 46 años, Oscar Wilde murió de meningitis. Y así terminó la vida del poeta, dramaturgo, novelista, crítico literario y ensayista irlandés, Oscar Wilde, uno de los escritores más brillantes de la literatura universal.

martes, 28 de octubre de 2008

EL ARCA DEL NUEVO MILENIO

De todos es conocida la famosa historia bíblica del Arca de Noe, en la cual se preservaron una pareja de cada uno de los animales que habitaban el mundo, impidiendo que murieran ahogados por el diluvio. Pues algo muy semejante se ha venido fraguando desde hace algún tiempo por parte de los noruegos.
Se trata de un ambicioso proyecto destinado a asegurar la continuidad de la vida en la Tierra, en el caso de que se diera una guerra nuclear o una gran catástrofe natural. Para ello están preparado en un una isla del archipiélago del Artico un recinto a 10 metros de profanidad, en el cual están creando la reserva genética de semillas más insólita del mundo.
El proyecto cuenta con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la alimentación. Se espera que esto asegure la continuidad de las diferentes especies naturales que hoy en día pueblan nuestro planeta. Y aún en el caso de que no se presente ninguna catástrofe atómica o natural, este insólito refugio habrá de preservar a muchas especies que hoy en día se encuentran en peligro de extinción.
En caso de presentarse una crisis alimenticia en un futuro no muy lejano, se piensa que con este refugio de semillas se podría resolver gran parte del problema.
Este insólito granero, si es permitido llamarle de esa manera, será una especie de Arca de Noé que almacenará 3 millones de duplicados genéticos, procedentes de lugares muy distantes, incluyendo países como Colombia, México, India, Filipinas y Kenia.
Las semillas se preservarán por medio de una temperatura estrictamente controlada a 6 grados bajo cero.
El depósito será construído realizando una cueva en una montaña, y tendrá poco más de 50 metros de longitud y algo así como 6 metros de altura. Las condiciones del lugar y el tipo de instalaciones, evitarán cualquier dao por cuestiones volcánicas, sísmicas, radiación o inundación.
Además habrá un estricto control, con una valla de alta seguridad, cámaras de televisión y detectores de movimiento; lo cual se espera que proteja este valioso tesoro biogenético e impida cualquier posible sabotaje.
La construcción de este banco de semillas costará 5 millones de dólares, más los gastos de mantenimiento que seguramente no serán pocos, pero el proyecto bien que vale la pena.
Lo malo es que un proyecto así no es viable para preservar a los animales, y nuestras zonas protegidas en este sentido, todavía dejan mucho que desear, porque pese a todas las restricciones, el hombre sigue acabando con todo lo más maravilloso de nuestro planeta.

EL ORIGEN DE LOS VIENTOS

Dice el diccionario que la palabra viento viene del latín ventus y significa "aire atmosférico que se mueve una dirección determinada". Dice también que es "aire agitado de cualquier modo", es decir que cualquiera puede provocar viento simplemente agitando el aire.
Por la atmósfera terrestre circulan corrientes de aire en forma constante, que se mantienen en equilibrio porque cuando viene una corriente de aire en dirección norte, se ve contrarrestada por otra que va en dirección sur.
Durante miles de años el hombre dependió de los vientos: ellos traían la lluvia a la tierra e impulsaban los barcos por los mares. Estudiaba la circulación de los vientos para poder utilizarlos en su provecho. Por ejemplo, los barcos árabes navegaban de Africa oriental a la India aprovechando los vientos monzones del sureste y regresaban con los monzones del noreste, sin necesidad de brújula.
Si la Tierra no rotase, los vientos soplarían principalmente en sentido norte-sur, pero al rotar, hace que desvían su rumbo.
Los continentes crean sistemas de vientos locales. A ras de tierra, el aire se desplaza desde ambos hemisferios hacia el Ecuador. El intercambio de aire entre los hemisferios norte y sur es un proceso bastante lento.
Durante más de 3000 años la mayoría de los barcos fueron movidos por el viento.
El molino de viento fue probablemente inventado en Persia y fue adoptado en la Edad Media para moler grano y extraer agua.
Hoy el hombre aprovecha el viento para generar electricidad en estaciones eólicas experimentales.
Durante el día la tierra se calienta con más rapidez que el mar y el aire situado sobre la tierra se eleva. Su lugar es ocupado por aire más frío del mar, creando una brisa de mar. De noche la tierra se enfría rápidamente mientras que el agua conserva el calor. El aire se eleva en el mar creando una brisa de tierra. A mayores alturas el sentido se invierte, amenos que otros sistemas de vientos mayores alteren el proceso.

EL DIA DE LA BESTIA

Noruega es un país de naturaleza extrema y salvaje. Su enorme cantidad de bosques, lluvias continuas, inviernos muy fríos y con oscuridad prácticamente durante la mayor parte del día lo convierten en un territorio hasta cierto punto tenebroso.
En este extraño país han resurgido en las últimas décadas las creencias paganas y el satanismo, lo cual ha dado pie a graves sucesos contra los cristianos y la sociedad en general
Noruega no es un territorio de bárbaros e ignorantes, como pudiera parecer, sino que tienen un nivel de vida bastante alto. De hecho es muy difícil ver indigentes o cualquier clase de mendigo en la calle, por lo cual desconcierta que un país de bienestar y progreso se vea sumergido de pronto en la intolerancia y la violencia.
¿Qué es lo que ha venido sucediendo?
En Noruega hay iglesias muy antiguas que son consideradas como parte del valioso patrimonio histórico religioso de la nación. Tras la cristianización del norte de Europa, se levantaron templos en países como Suecia, Dinamarca, Finlandia, Alemania y Noruega. En la actualidad solo quedan 28 de estas antiguas iglesias y todas ellas en territorio noruego. Son templos que impresionan por su belleza y localización, ya que casi siempre están situadas en medio de bosques, apartadas de los pueblos. Por lo que la gente debe caminar como 500 metros para llegar a ellas.
Mas el año de 1992 siete de estas magníficas construcciones fueron incendiadas, siendo algunas de ellas reducidas a cenizas. Los responsables: la comunidad satánica noruega, dirigida por Varg Vikernes, quien es un promotor del paganismo y la adoración a los dioses vikingos.
Todo este satánico movimiento ha sido impulsado a través de la agresiva música de Heavy Metal, con una serie de bandas noruegas que apoyan a Varg Vikernes. La música agresiva, es combinada con letras llenas de blasfemias, violencia, y depravación.
Actualmente Varg Vikernes esta recluido en prisión con una sentencia por asesinato. Aunque el movimiento que el promovió en contra del cristianismo, cobra cada vez más fuerza.

LOS GITANOS

Por todo el mundo anda como judío errante un pueblo al que se le ha dado en llamar “gitano”. Aunque reciben muchos otros nombres, según el país y la región.
Los gitanos son originarios del Punjab y Sinth, dos regiones de la India, que en el siglo IX fueron atacadas por los musulmanes, provocando la huída de sus habitantes hacia el oeste. Posteriormente, en el siglo XIII, los gitanos salieron definitivamente de su país ante la llegada del ejército mongol. Y desde entonces, no han tenido un lugar en el mundo. Andan de aquí para allá sin tener techo propio.
Los hay en el medio oriente, en muchas regiones de Africa; al igual que en toda Europa y América. Y como hace tantos siglos que se dispersaron, en la actualidad conservan muy pocos rasgos culturales o religiosos que los unan. Forman pequeños grupos por regiones, que se van desplazando como pueblos ambulantes, y cada grupo tiene sus propias creencias e ideologías, mismas que siempre se han visto influidas por las creencias de las regiones donde se mueven.
En México es común verlos desplazándose en camiones de gran colorido, cada uno de los cuales es una auténtica casa rodante. Arreglados con telas y montones de cachivaches a la usanza oriental. Aunque en tiempos más remotos viajaban en caravanas de carros o carretas, montados a caballo, burros o camellos, según fuera la región.
Sus oficios para mantenerse han sido de lo más variado que podamos imaginar. Siempre dentro de la informalidad. Han sido vendedores de telas, zapatos, utensilios de cocina o artesanías. O también se le conoció ampliamente con sus espectáculos, donde cantaban, bailaban o presentaban algún número con animales. También, y sobre todo en México, donde son llamados por muchos “húngaros”, se han dedicado a pasar películas viejas de rancho en rancho, con unos proyectores que parecen haber sido sacados del museo.
Y por supuesto que la forma más común de apoyarse económicamente es a través de sus mujeres, quienes recorren las calles buscando “güeros” para leerles la suerte.
En cuanto a sus costumbres hay que resaltar la de sus matrimonios. Más que relaciones de noviazgos, son acuerdos que se dan entre las familias.
Siendo un pueblo con demasiadas limitaciones, desde que son niños se concretan las alianzas, consumándose los matrimonios cuando los novios llegan a la adolescencia.

Todo gitano tiene la obligación de conseguir dinero o alimentos para ponerlos a disposición de su familia. Lo que logran juntar aquí y allá lo entregan a la cabeza de la familia, que casi siempre es la “abuela” y ella se encarga de distribuirlo de la manera más conveniente.
Los gitanos han tenido la mala fama de ladrones, más su punto de vista es totalmente diferente al nuestro, ya que según su filosofía todo lo que existe es para el placer y deleite de la humanidad. Por lo cual ellos no tienen ningún problema en tomar cualquier cosa que esté al alcance de su mano y pueda satisfacer sus necesidades o su deleite. Aunque esto sea propiedad de otra persona.
Sobre su religión y creencias, los que viven en el medio oriente creen en Alá, y los que viven en Europa y América son cristianos, aunque sus creencias están condimentadas con demasiadas supersticiones, que han terminado por extinguir sus creencias originales. Creen en espíritus lagartos y serpientes capaces de dañar a los seres humanos. También creen en el “mal de ojo” o el poder que ciertas personas tienen para sanar a los enfermos a través de rituales u oraciones.
Tienen la creencia que cuando nace una niña con un lunar está predestinada a ser sabia. La llaman Shuvani y durante su crecimiento es educada por las ancianas Shuvani. Mientras que su madre es muy respetada por haber dado a luz a un ser distinguida por el altísimo. Las mujeres Shuvani son sumamente respetadas y se les atribuyen poderes totalmente fuera de lo normal.
Existen entre los gitanos múltiples creencias sobre los espíritus de la tierra, el agua, el aire, el bosque y el campo. Los espíritus del aire se deleitan causando daño a los hombres y disfrutan haciéndoles travesuras. En cambio los espíritus de la tierra, son nobles y amistosos, incluso son excelentes consejeros. Pero los espíritus del agua son muy inestables, a veces ayudan y si están de mal genio pueden provocar daño.
A los gitanos no les ha sido fácil su vida nómada. En el siglo XV se les llegó a considerar brujos o hechiceros. Y ellos fomentaron esta creencia, misma que les sirvió para ganarse la vida, haciendo creer a la gente que tenían poderes mágicos y eran expertos en ciencias ocultas. Aunque, como es lógico, esto les resultó contraproducente en muchas ocasiones y fueron víctimas de maltratos y vejaciones en algunas comunidades a donde llegaban. Se les apedreaba por considerar que tenían pacto con el demonio.
Cuando hay un agonizante entre los gitanos, lo bañan con agua salada y lo visten con ropas nuevas. Así consideran que está bien preparado para el viaje final. Y mientras llega el fatal desenlace, ellos se comportan con toda normalidad, como si nada sucediera, más en cuanto la persona fallece, en ese momento se inician los desgarradores lamentos y los llantos, mostrando una enorme tristeza por el familiar o miembro de su comunidad que ha partido.
Esto dura varias horas, luego los gritos, llantos y lamentos dan paso a los cantos de resignación y gozo. Al colocar al muerto en su ataúd se agregan sus joyas y algunas monedas de oro. Muchas veces también incluyen algunas de sus pertenencias favoritas.
Proceden a bañar luego el ataúd con cerveza o ron, acción que vuelven a repetir sobre la tumba. Al bajar el féretro vuelven los cantos o tocan en sus instrumentos canciones muy antiguas que han pasado de generación en generación.
El entierro lo realizan en algún lugar desolado, lejos totalmente de cualquier población. Y sobre la tumba plantan algún arbusto para que son su raíces haya cierta protección contra los animales.

ANILLOS DE BODA

Los anillos de bodas, significan amor y compromiso en el matrimonio y surgieron en la antigua Roma, donde el oro era uno de los materiales más preciados.
En esa época eran tallados en la forma de dos manos unidas. Los más antiguos tenían forma de una llave, con la que se supone que se puede abrir el corazón de quien se ama. Los Venecianos fueron quienes, en el siglo XV, agregaron un diamante, ya que es considerada la piedra más dura de la naturaleza y en consecuencia el matrimonio duraría para siempre.
Para los griegos, el anillo de compromiso estaba conectado directamente al corazón por la vena del amor.
Lo cierto es que el anillo de compromiso comenzó a usarse a partir del año 860, cuando el Papa Nicolás I decretó que era necesario como declaración de compromiso nupcial. Debían de estar hechos de oro, lo cual simbolizaba un sacrificio financiero de parte del futuro esposo.

CARUSO Y EL GRAMMOPHONO

En 1877, Thomas Alva Edison invento el fonógrafo, un curioso aparatito que tocaba cilindros de hoja de papel de estaño. Edison lo consideraba un auxiliar para el dictado en oficinas. Y era algo tan rudimentario y con el sonido tan malo, que, además de todo, solo podía reproducir una vez cada grabación.
Luego vino el grafófono de Alexander Graham Bell, que realizaba las grabaciones en un cilindro de cera, que podía tocarse varias veces, pero tenía el gran problema de que no podía copiarse.
Emile Berliner, originario de Hanover, Alemania, llegó a Washington cuando tenía 19 años. Estudió física, mientras trabajaba de asistente en un laboratorio, además, el poco tiempo que tenía libre lo dedicaba a su labor como vendedor, para cubrir todos los gastos de su escuela.
Emile Berliner asistió a la Exposición del Centenario de los Estados Unidos, donde Graham Bell demostró su gran invento: el teléfono. Emile se sintió maravillado con aquella invención, aunque le pareció que había que hacer mucho aún para mejorarlo, y se dio a la tarea de investigar en este sentido. Fue así como, poco tiempo después, inventó el micrófono de carbón para el teléfono, mismo que ofreció a la Compañía Telefónica Bell, quien le compró los derechos en 50,000 dólares. ¡una auténtica fortuna!. Más este micrófono permitió comercializar el ingenioso invento de Bell.
Con el dinero recibido, Berliner, se dedicó a buscar la forma de perfeccionar el fonógrafo y el grafófono. Y así, en 1887, creó un sistema de grabación que podía ser utilizado una y otra vez, además de que podían hacerse muchas copias de la grabación original. Cambió el cilindro por un disco plano, que primero fue de vidrio, luego de zinc y posteriormente de plástico. A su invento le llamó gramófono.
Después vendría Elridge Johnson, quien patentó un motor de resorte, mismo que acabó con la necesidad de darle vuelta a la manivela del gramófono para mantener la velocidad.
Berliner fundó su propia compañía para producir tanto discos como gramófonos en forma masiva, estableciendo sucursales en Gran Bretaña y Alemania. Pero hacían falta cantantes, y uno de los primeros que Berliner contrató fue Enrico Caruso.
Las primeras grabaciones fueron realizadas en la compañía Camden de Nueva Jersey. No había micrófonos. Caruso cantaba hacia una bocina en forma de corneta, misma que estaba conectada a la máquina grabadora. A los músicos que acompañaban al tenor, los acomodaban en diversas posiciones para controlar el volumen de cada instrumento.
Se hacía la grabación y luego se escuchaba. Se detectaban los errores de volúmen en los instrumentos y se procedía luego a una segunda toma, alejando a los instrumentos que hubieran sobrepasado el volumen requerido y acercando a los que se hubieran perdido en la grabación primaria.
La operación se repetía una y otra vez, hasta que se lograba un balance adecuado.
La grabación se realizaba en un disco de cera, del cual luego se hacía la copia a uno de cobre, para luego pasarla a los discos de pasta negros.
Caruso era muy cuidadoso. Quería que las grabaciones quedaran de la mejor forma posible. Cuando los resultados eran muy buenos, era pródigo en halagos para los músicos que lo acompañaban y el ingeniero de audio. Incluso se esculcaba las bolsas buscando algo para obsequiarles reconociendo su esmero.
Enrico Caruso se convirtió en el cantante más famoso y mejor pagado de su época. Sus grabaciones, aunque bastante rústicas y deterioradas, nos han permitido conocer a uno de los más grandiosos tenores de todos los tiempos.

ENRICO CARUSO

Enrico nació en Nápoles, Italia, en 1873. Fue el decimoctavo de 20 hijos de una familia muy pobre. Desde pequeño le gustó el canto; cantaba todo el tiempo y en cualquier lugar, por ello a los nueve años ingresó al coro de su parroquia. Aquello era dicha y felicidad, solo que tuvo un conflicto con un compañero, que llegó hasta los golpes. Después vino el director a sancionar al par de chiquillos. Enrico al parecer no estuvo muy de acuerdo y mostró su rebeldía. Fue llamado su padre para exponerle la queja, y este, con esa autoridad propia de los padres chapados a la antigua, le exigió a Enrico que se arrodillara y besara los pies del padrecito que dirigía el coro. Enrico no aceptó pasar por esta humillación, huyendo de inmediato de ahí, prefiriendo quedar fuera de aquél amado coro de niños.
Los conflictos con su padre eran cosa de rutina. Más con su madre siempre se sintió protegido. Su padre lo puso a trabajar en el oficio de la familia: la mecánica, pero al fallecer su madre, Enrico decidió dedicarse exclusivamente a cantar, cosa que acarreó la furia de su padre y terminó por correrlo de la casa. Logró entonces el apoyo del maestro Gug-lielmo Vergine, quien le dio su primera educación musical formal. Después de tres años de estudio y preparación, hizo su debut operístico en el Teatro Nuovo de Nápoles. Fue así como a los 21 años surgió la gran figura de Enrico Caruso.
La fama le acompañó prácticamente desde el primer día. Pronto pisó los escenarios de Moscú, San Petersburgo, Buenos Aires y la afamada Scala de Milán.
El año de 1901, participó en El Elixir de Amor, pero su actuación fue recibida con bastante frialdad por el público napolitano, por lo cual Enrico Caruso juró no volver a cantar nunca en Nápoles, su ciudad natal... ¡Y cumplió su promesa!.
El reconocimiento mundial llegó después de que cantó "La Bohemia" en Monte Carlo , así como "Rigoletto" en el Covent Garden de Londres y la Metropolitan Opera House de Nueva York. En este último escenario se presentó durante 18 temporadas consecutivas, ofreciendo 607 funciones de 37 óperas diferentes. Su última aparición pública fue precisamente en ese teatro, el 24 de diciembre de 1920.
Enrico Caruso era todo un profesional y solamente canceló dos funciones en toda su carrera, pese a tener graves problemas de salud. Padecía de una enfermedad pulmonar que lo llevó a la muerte en 1921, a los 48 años.
Grabó aproximadamente 200 fragmentos de ópera y canciones; muchas de estas piezas siguen publicándose, un siglo después de haber sido grabadas. Sus grabaciones, aunque bastante rústicas y deterioradas, siguen vendiéndose en todas las principales ciudades del mundo.

PITA AMOR, LA ABUELA DE BATMAN

Era la niña bonita de la casa. Se llamaba Guadalupe Teresa, pero al final terminaron por llamarla Pita, Pita Amor, para ser más exactos. Descendía de una familia adinerada con ascendencia alemana y española. Pero con la llegada de la Revolución perdieron su riqueza y vendieron o empeñaron en el Monte de Piedad los pocos tesoros que pudieron rescatar del desastre venido con esos tiempos.
A Pita le gustaba cantar, y aunque su madre alababa su gracia, terminaba por fastidiarla y le mandaban que callara; pero si no cantaba se ponía a hablar y era tan parlachina que no soportaban ni las sirvientas de la casa.
Nunca aceptó la pobreza; ya como adolescente solía vestirse con viejas vestimentas que alguna vez fueron ropajes elegantes, y esto la convirtió en un personaje extravagante totalmente desubicado. Tampoco aprendió buenos modales, por más que se los inculcaron en su familia.
Sus padres la consentían tanto, que hacía cuanto quería, cometiendo infinidad de maldades sin que nadie se atreviera a corregirla. Para ella no existía la disciplina. Le encantaba ser el centro de atención. Y si no reparaban en ella, hacía lo que fuera con tal de no ser ignorada.
Su primer escándalo público lo provocó a los 18 años cuando se convirtió en la amante de un rico ganadero de 60 años llamado José Madrazo. Por supuesto que no lo amaba, porque ella solo se amaba a sí misma, pero le agradaba tanto el dinero y el escándalo que por eso mantuvo aquella relación a la vista de todos. Se convirtió así en la mujer controversial de las décadas de los cuarenta y cincuenta, rompiendo con todos los esquemas sociales. Le importaba un auténtico comino el que dirán.
Su exhibicionismo desmedido, sus ropajes escotados y su carácter extrovertido le abrieron puerta al círculo de artistas e intelectuales. Y como era sumamente bella, se convirtió en modelo de los pintores Juan Soriano, Diego Rivera, Martha Chapa, Roberto Montegro y muchos más.
Después surgió en ella la poetiza, escribiendo una buena cantidad de poemas en una treintena de libros. Todos ellos con lenguaje directo y atrevido, tal y como era su controvertida personalidad.
Los cronistas sociales encontraron el personaje perfecto para realizar sus trabajos. Su nombre pronto fue muy conocido. Y era común verla pasear por las noches en el Paseo de la Reforma, adornada con una rosa en la cabeza y su fino bastón en mano. Ella se autonombraba “La reina de la noche”.
Pita vivía de fiesta en fiesta, y siempre lograba ser el centro de atención, con su vestimenta, su comportamiento impetuoso y su conversación atrevida, divirtiendo a todos con sus ocurrencias. Para la presentación de sus libros, que realizaba siempre en su casa, elaboraba sofisticadas decoraciones acordes al contenido de su obra. Cuando presentó su libro “Polvo”, todo en su casa era gris: la alfombra, las cortinas, el forro de sus sillones, los muebles. Para su presentación de “Otro libro de amor”, grandes telas de flores cubrieron sala y comedor; la casa se llenó de ramajes, la alfombra se convirtió en pasto verde y proliferaban los ramos de flores por toda la estancia.
Totalmente diferente fue el arreglo para “Décimas a Dios”. Aquella vez su decorado fue sobrio y místico. Cirios, candeleros coloniales, ambiente de penumbra. Una casa escasamente iluminada con un ambiente envuelto en tétrica espiritualidad.
Su existencia iba de escándalo en escándalo. Le molestaba que la tocaran y se lavaba las manos hasta 40 veces al día. No quería que nadie le hablara si no les daba permiso, mucho menos que se acercaran a ella. Su altanería y soberbia la alejaron admiradores, pretendientes e incluso amigos.
Pita se convirtió en una auténtica leyenda. Con su lenguaje lleno siempre de majaderías y sus aires de gran diva, al grado que en cierta ocasión se puso al lado de María Félix preguntando a los presentes: ¿Verdad que yo soy más bonita?. La Doña, tan solo la miró sonriendo con gran ironía. Pero Pita no se inmutaba. Bailaba con gracia. Danzaba y cantaba haciendo ademanes exagerados. Y a tanto llegó su fama que incluso incursionó en el cine, el teatro y la TV.
A los 38 años tuvo un hijo, del cual luego se arrepintió, no porque no amara al pequeño, sino por considerarse incapaz de atenderlo, así que lo entregó en custodia a su hermana mayor. Pero su niño murió ahogado en una pileta llena de lirios, a la edad de un año y meses, provocando en aquella mujer la más grande de sus tragedias.
Se volvió callada e introvertida. Toda su gloria y desplantes se perdieron para siempre. Pita dejó de pasear por las calles, abandonó a sus amigos intelectuales, se encerró en su casa y se convirtió en una vieja totalmente descuidada. Dicen que perdió la razón. Murió sola, acompañada del abandono, el silencio y el olvido. Aquél 9 de mayo del año 2000 se extinguió para siempre quien fuera la mujer más atrevida y escandalosa de finales del siglo XX. La mujer a quienes muchos llamaron con ironía “La abuelita de Batman”

LA JUSTICIA DE CHELM

El zapatero del poblado de Chelm era un personaje de sobra conocido por todos los de la comunidad. No había uno solo de los habitantes de la población que no calzara zapatos surgidos de sus manos. Hacia zapatos finos para los ricos y zapatos humildes para los pobres. Y cuando los zapatos se deterioraban, volvían a las manos del zapatero para ser reparados: les cambiaba las suelas, ponía tacones nuevos e incluso les hacía remiendos, con tanta habilidad que dejaba los viejos zapatos casi, casi como nuevos.
Pero un día llegó la desgracia. Uno de los vecinos lo ofendió, le insultó y llegó a los golpes con aquél hombre que había mantenido siempre una conducta recta y apacible. Aunque su agresor era una persona corpulenta, el zapatero, al ir perdiendo la pelea, tomó su navaja de cortar las pieles y de un certero golpe la encajó en el pecho de su agresor. Aquél hombre murió en el acto. Y el zapatero fue llevado a juicio acusado de asesinato.
Todo el pueblo acudió al juicio, donde después de los trámites de rigor, el juez leyó ante la gran audiencia el veredicto: el zapatero era declarado culpable y sentenciado a morir en la horca.
Un murmullo de desaprobación se levantó en aquella atestada sala. Pero uno de los presentes se puso de pie y valientemente le dijo al juez: “Su señoría, ¡usted ha sentenciado a muerte a nuestro único zapatero! ¿Quien va a hacer ahora nuestros zapatos y a repararlos cuando ya estén deteriorados?”. Todos los presentes apoyaron la protesta. Y fue tan fuerte la reclamación que al juez le costó trabajo callar a la concurrencia.
Después de hacer callar a la gente, y meditar un poco, el juez consideró válida la queja y reconsideró su veredicto. Luego dirigiéndose con calma a los presentes les dijo: “Tienen ustedes razón, el zapatero es indispensable y sin él tendríamos un grave problema, porque no hay otra persona que ejerza su oficio. Así que en su lugar, y como tenemos dos techadores en la ciudad, en lugar del zapatero ahorquemos a uno de ellos y asunto arreglado”.
Poco después uno de los techadores fue llevado a la horca y el asunto quedó zanjado.

LA CIUDAD DE LOS ESPEJOS

De noviembre a febrero, la ciudad austriaca de Rattenberg, vive prácticamente en las tinieblas. Es un lugar que en esta temporada se vuelve oscuro y frío, por lo cual la población poco a poco va disminuyendo. La ciudad fue levantada en el siglo XIV junto a la colina de Rat, de 900 metros de altura, con la intención de protegerla de los invasores, pero la colina que la cubre impide que los rayos solares alcancen la ciudad en los meses de otoño e invierno, por ello la ciudad tiene ahora una enorme cantidad de casas vacías. La gente emigra a regiones menos inhóspitas y frías.
La falta de luz solar incide en el estado de ánimo de las personas. Diversos estudios científicos han demostrado que la luz solar es saludable para el ser humano, porque modifica determinadas sustancias cerebrales que juegan un papel importantísimo en los trastornos efectivos. La luminosidad mejora en definitiva nuestros estados de ánimo.
La carencia de luz solar lleva a la melancolía y la depresión y en Rattenberg están dispuestos a solucionar este problema, utilizando para ello tecnología avanzada.
El proyecto, presentado por una empresa austriaca, consiste en instalar 30 heliostatos o espejos rotatorios, que se situarán a un lado de la colina de Rat, y que atrapará los rayos solares para enfocarlos a los edificios de ciudad, y que con dicho reflejo esté de nuevo totalmente iluminada durante el día.
Un heliostato es un dispositivo capaz de rastrear el movimiento del sol. Se utiliza para orientar un espejo, durante el día, con el fin de que éste reflecte la luz del sol en una dirección concreta. Cuando se unen varios helióstatos para que trabajen a la vez, la luz que se emite puede generar una gran cantidad de luminosidad y calor orientados hacia un mismo objetivo.
En principio, los heliostatos fueron creados como instrumentos de observación, que permitían estudiar puntos que se hallaban a cierta distancia. Estos artefactos pueden ser utilizados para generar luz interior, en observatorios solares y también para generar energía solar.
Un heliostato básico utiliza un mecanismo de relojería para girar el espejo en sincronía con la rotación de la Tierra. Artefactos más complejos pueden seguir el cambio de la posición del sol durante cada año solar e incluso rastrear el sol a diario, de manera que conocen su situación exacta en cada momento.
De esta forma, el calor y la luz permanecerán durante más tiempo sobre la ciudad, lo que evitará que la gente emigre y permitirá que sea más feliz en su lugar de origen. A menos de un kilómetro de Rattemberg, al otro lado de la colina que proyecta su sombra sobre la ciudad, se encuentran poblaciones que no tienen este problema, y que disfrutan de más tiempo de luz natural cada día. Resulta muy fácil, por tanto, que la población vaya yéndose de allí en busca de un lugar donde la luz brille más y por más tiempo durante los largos meses de invierno.
Este sistema ya está siendo utilizado en diversas partes del mundo, aunque jamás se ha empleado para iluminar una ciudad entera. Pero no será barato. La Unión Europea solventará la mitad del costo de 2,4 millones de dólares y la empresa dice que aportará los 600.000 dólares que insumirá la planificación del proyecto, apostando a que el éxito les generará muchos otros clientes, ya que tan solo en la región del Tirol, en los Alpes, 60 poblaciones tienen el mismo problema que Rattenberg, aunque otras ciudades austriacas y suizas están a la espera de ver la funcionalidad del proyecto para aventurarse a iluminar sus poblaciones con este sistema.

viernes, 24 de octubre de 2008

LOPE DE AGUIRRE

En 1584, Lope de Aguirre escoltaba a un grupo de esclavos indígenas desde las minas de Potosí (en Bolivia) hasta uno de los depósitos del tesoro real. Los indios fueron cargados ilegalmente con grandes cantidades de plata y un funcionario local, al darse cuenta de ello, mandó arrestar a Aguirre, para luego sentenciarlo a recibir dos mil azotes, en castigo por maltratar de aquella manera a los indios.
Cuando Aguirre conoció la sentencia rogó y suplicó al funcionario para que le cambiara la sentencia. Él no debía ser humillado de aquella manera porque era un hombre noble. Le solicitó que mejor ordenara su muerte. Más el Alcalde Esquivel, quien le había dado la sentencia, se negó rotundamente a concederle su petición.
Aguirre fue sacado de prisión y un verdugo lo subió al lomo de una bestia, lo amarró y luego procedió a darle los 2000 azotes.
Una vez liberado, Aguirre dijo que aquella afrenta jamás se la perdonaría al Alcalde, quien tendría que pagar con su vida los dos mil azotes ordenados. Cuando el mandato de Esquivel expiró, huyó a la ciudad de Lima, sabiendo que Aguirre era un hombre duro que intentaría cumplir su palabra. Pero antes de quince días el Alcalde supo que Aguirre había llegado a la ciudad e intentaba localizarlo. El alcalde de inmediato huyó aterrorizado de la ciudad. Aguirre lo siguió buscando de ciudad en ciudad, por un lapso de tres años y cuatro meses, después de lo cual lo encontró en la ciudad de Cuzco.
Esquivel no quiso huir, ya había corrido demasiado. ¿Ha donde podía marcharse que no lo encontrara Aguirre?. Decidió permanecer en Cuzco animado con el gobierno tan estricto que regía la ciudad, pensando que Aguirre no se atrevería a tocarlo en aquél lugar. Se fue a vivir a una casa cercana a la catedral, y no salía jamás si no llevaba un arma fajada a la cintura.
Sin embargo, un cierto lunes, Aguirre entró a la casa de Esquivel. Lo fue buscando por cada una de las habitaciones hasta que dio con él en la biblioteca. El alcalde dormía profundamente con un libro casi cayéndose de sus manos. Ahí mismo Aguirre le quitó la vida dándole varias puñaladas. Después Aguirre salió tranquilamente de la casa. Cuadras más allá se dio cuanta que había olvidado su sombrero. Regresó tranquilamente, entró a la biblioteca, donde aún continuaba el cadáver desangrándose, tomó su sombrero y esta vez salió caminando hasta llegar al final de Cuzco, para luego perderse por uno de los caminos que iban a quien sabe donde.

EL MILAGRO DE LA GORDITA

Allá por el “año del caldo”, un poco después de la época cuando “los perros se amarraban con longaniza”, vivía en el pueblo de Mezquitán, hoy barrio de Guadalajara (México), una mujer de origen indígena llamada María Antonia, quien a la muerte de sus padres recibió como herencia una casita con su huerta y una productiva tierrita que le proporcionaban lo necesario para su manutención; pero llegaron los malos tiempos, más las tranzas de un indio ladino que con marrullerías la despojó de buena parte de sus posesiones, dejándola prácticamente en la miseria. Tan solo le quedó la casita, aunque para mantenerse no le quedó otro camino que pedir limosna.
Pero como todo mundo la conocía como una mujer brava, enredosa y mitotera, no había quien quisiera apiadarse de ella, así que muy pronto comenzó a vérselas muy negras.
Ante la situación tan desesperante de pronto le llegó a María Antonia inspiración divina. Fue así como de pronto, precisamente en un viernes de cuaresma, se armó tremendo escándalo y el chisme corrió por todos los rincones. Todo mundo decía que en la casa de María Antonia había un antiguo cuadro del rostro de Jesús que estaba sudando.
Toda Guadalajara quiso prescensiar tan portentoso milagro, así que la casa de María Antonia de pronto se vio atiborrada de curiosos y devotos que llevaron flores, ofrendas velas de sebo y cuantiosas limosnas, que acabaron con las penurias de Maria Antonia.
El susodicho cuadro era un viejo óleo, de un pintor desconocido, realizado sobre un burdo lienzo de hilo grueso, que recibió Antonia como parte de su herencia.
Lo curioso de todo ello fue que el sábado ya no sudó el cuadro, ni el domingo, ni los siguientes días, pero el fenómeno se volvió a repetir el viernes siguiente y los subsecuentes, volviéndose una tradición la afluencia de peregrinos cada fin de semana.
La india María Antonia recaudó buenos dineritos, y no solo le ajustaba para comer bien, sino que había lo suficiente para tomarse sus tequilitas, a las que tanto era aficionada, con un indio que tenía como compadre, con quien se echaba sus buenas parrandas.
Al Cura de la Parroquia, le parecía bastante incongruente la actitud de Maria Antonia con el dichoso milagro, así que habló con el Sr. Obispo, para solicitarle su venia y trasladar el cuadro milagroso a la Parroquia, donde se le daría respetuoso culto. Pero al saber lo que se pretendía María Antonia montó en cólera y le dijo al Párroco que antes de que sucediera lo que pretendían, ella quemaría el cuadro y se acababa la cosa.
De todas formas, el Sr. Obispo mandó al Párroco con un notario para que certificaran el milagro; no fuera ser que se tratase de un burdo engaño. Y así Párroco y Notario, más dos frailes y dos seglares de testigos, llegaron a la casa, sin previo aviso, en el día preciso en que la pintura sudaba. Y en efecto, ante sus ojos se presentó el milagro, solo que como el notario era tan miope, arrimó tanto las narices que sintió demasiado caliente la tela; lo cual le hizo entender que había por ahí gato encerrado. Acto seguido tomó el lienzo, y al darle la vuelta se dio cuenta que tras él había pegada una gorda de maíz recién salida del comal.
Resulta que la india María Antonia, descubrió que poniéndole al lienzo la gordita caliente, el vapor de agua que desprendía pasaba a través de lo separado del burdo tejido y se condensaba en pequeñas gotitas al frente de la pintura, simulando perfectamente como si sudara.
Al ponerse al descubierto el astuto fraude, el cuadro fue condenado a la hoguera, mientras que María Antonia fue puesta de patitas en la cárcel, y su casa llena de sal para acabar con la vergonzosa situación.