jueves, 27 de octubre de 2011

TIPITAKA, EL LIBRO MAS GRANDE DEL MUNDO

¿Sabe usted cual es el libro más grande del mundo?. Se encuentra al pie de la colina de Mandalay, en Birmania. Esta dentro del recinto de la pagoda conocida popularmente como Pagoda Kuthodaw. Se trata del Tipitaka, o Canon de Pali, que es el escrito más antiguo que se conserva de la religión budista, escrito cinco siglos después de la muerte de Buda.

Este texto es el más importante para el budismo teravada. Y además de ser el libro más grande del mundo también es el más pesado, ya que sus páginas están hechas de mármol.

Fue realizado por orden del rey Mindon. Se nombró un comité de monjes para realizar el proyecto y asegurarse de que estuviera completamente libre de errores. El mármol se obtuvo de la cantera de la colina de Sagain, a 32 kilómetros de Mandalay. Tras su transporte, las placas de mármol eran pulidas y un escriba dibujaba el texto en ambos lados de la piedra. Luego se realizaba una revisión exhaustiva para prevenir cualquier error. Las letras eran finalmente talladas por expertos artesanos, tras lo que eran rellenadas con tinta dorada.

El trabajo inició el 14 de octubre de 1860 y finalizó el 4 de mayo de 1868. En total, el libro está formado por 729 "hojas", escritas por ambos lados. Cada hoja tiene 1.50 mts. de alto y 90 cms.de ancho. Cada página incluye entre 80 y cien renglones. El idioma del texto es pali, y está acompañado por su traducción al birmano.

Cada una de las 729 hojas fueron colocadas en el interior de un pequeño templo diferente dentro del recinto de la pagoda, que tiene 6 hectáreas de superficie.

Para dar una idea del tamaño de este libro, la versión impresa, realizada alrededor de 1900, estaba formada por 38 tomos de alrededor 400 páginas cada una, con un tamaño de letra regular.

BART HUGES Y SUS AGUJEROS EN LA CABEZA

En 1962, un médico llamado holandés llamado Bart Huges, afirmó que el grado y el estado de la propia conciencia dependía principalmente del volumen de la sangre en el cerebro. Según el decir del doctor Hugues, las cosas eran diferentes cuando el hombre andaba a cuatro patas, antes de que adoptásemos la posición erguida que nos distingue de la mayoría de los animales. El problema fue que el cerebro quedó encerrado en una estructura envolvente rígida, y la gravedad redujo el caudal de oxígeno y de substancias nutritivas que afluyen al cerebro.

Y para remediar la situación, el tal doctor Huges afirmó que la solución era tomar un taladro eléctrico y remover un pequeño círculo de hueso del cráneo. Cosa que hizo, logrando según él, una mayor afluencia de sangre y la capacidad del cerebro, ahora liberado, de palpitar rítmicamente con su corazón. Su conciencia volvió al estado infantil, según sus declaraciones, y la mente liberada permanecía en contacto con sus primitivos sueños, imaginación y sensaciones intensas, cosa que los adultos perdían al solidificarse lentamente su cráneo.

Las autoridades holandesas no pensaron lo mismo, y pronto encerraron a Huges en un manicomio para ser observado. Pero sus ideas fueron muy conocidas por los hippies, para quienes andando a la búsqueda de la nueva “conciencia”, creyeron que valía la pena intentarlo.

Sus seguidores tuvieron un solo problema por delante: ¿Quién se atrevería a realizarles la dichosa operación?. Bueno, si no hay quien se atreva a hacerla, “hágalo usted mismo”. Fue así como su discípulo Joseph Mellen, después de tres intentos fracasados, logró perforarse el cráneo con tanto “éxito” que más tarde escribió un libro sobre ella. Mellen declaró que la trepanación le había dado una nueva sensación de bienestar que, según afirma, conserva hasta la actualidad. Su amiga, Amanda Fielding, se sometió también después a esta “curación”, aunque en vez de escribir un libro, la filmó, titulando a su corta película “Latido del corazón en el cerebro”.

Actualmente, este par de iluminados, trabajan en una Galería de Lóndres. El problema es que cuando llueve tienes goteras en la cabeza.

CÓMODO, EL EMPERADOR ROMANO

En cuanto Cómodo se convirtió en Emperador, allá por el año 180, lo primero que se le ocurrió fue hacerse adorar como la encarnación de Hércules y Mitra, obligando a sus súbditos creer semejante tontería, hasta el punto de adoptar el divinizado título de Hérculus Romanus. Dicen que había matado a su padre, aunque esto no ha sido jamás probado, pero sí parece que violó a sus hermanas, llegando a tanto su depravación que le cambió el nombre a una de sus múltiples concubinas, por el de su progenitora, porque teniendo cierto parecido con ella, se daba el malévolo placer de lo que usted ya se imagina.

Pero el emperador Cómodo fue aún más lejos: mató a su hermana Sucilla y a una de sus esposas llamada Cripisca.

También le gustaba luchar con los gladiadores, pero bajo sus reglas, para no tener el final destinado a estos guerreros. Siempre salía victorioso porque les daba a sus contrincantes espadas de madera, mientras el bajaba a la arena pertrechado de todo arsenal de espadas de verdad, mazos y demás armas de muerte. Así que quien tenía que enfrentar al Emperador ya había perdido la contienda desde antes de comenzar.

Mas de 700 veces bajó el Emperador a la arena a ejercitarse en estas luchas, aunque en otras veces su crueldad iba mucho más lejos y superaba todo lo conocido. Abusando de su excelente condición física, destripaba animales y torturaba esclavos, además salía a las calles de Roma y blandiendo su maza de héroe griego, aporreaba con ella, hasta la muerte, a cuanto lisiado se encontraba en su camino.

Pese a la negativa de los miembros del Senado, puso en venta todos los cargos públicos en un afán de llenarse hasta saciar los bolsillos. No obstante, y por el terror que emanaba de sus decisiones caprichosas e inesperadas, en los momentos de su máximo poder, el Senado lo proclamó como “el más noble y más glorioso de los príncipes”. Ello a pesar de su vida disoluta y escandalosa, misma que no se preocupaba en lo absoluto de disimular. Todo lo contrario, ordenó, desde el inicio de su reinado, que se tomara constancia de todo lo que hacía en las Actas Públicas de Roma (una especie de gaceta oficial), sin que hubiera censura alguna, ya que Cómodo estaba convencido, de que la posteridad agradecería el poder conocer su glorioso paso por la vida.

En realidad los trabajos del Imperio ni le importaban, todo lo delegaba en Perennis, quien era el verdadero gobernante de Roma, lo cual dejaba a Cómodo en total libertad para dedicarse a los placeres y a las maldades. Aunque con ello despilfarrara todos los tesoros del Imperio.

Y sus excentricidades no tenían límite. Al tener noticia de un ciudadano llamado Onon (palabra que significa asno), lo mandó llamar y colmó de riquezas, nombrándolo además Gran Sacerdote de Hércules, al cual, por cierto, desnudaba para apreciar el miembro viril que le había obsequiado la madre naturaleza y que hacía mucho honor a su nombre.

Pero aún hay más. Realizaba banquetes a los que nadie quería ser invitado, aunque quien lo fuera debía ir si no deseaba acarrear sobre sí toda la furia del Emperador. Los sabrosísimos manjares que se servían incluían además excrementos y sangre menstrual, debiendo todo ello ser consumido sin exteriorizar el asco correspondiente.

Hartos sus súbditos de todas sus fechorías y depravaciones, algunos de sus allegados, entre ellos una de sus concubinas, lo envenenaron, y como esto no fue suficiente para darle muerte, lo estrangularon y hasta asfixiaron con su propio colchón.

El mismo Senado que le aplaudió por temor, lo describiría posteriormente como “más cruel que Domiciano y más impuro que Nerón”. Sus restos fueron enterrados en la fosa común a donde iban a parar los cuerpos destrozados de los gladiadores muertos en el circo.

EL PEYOTE

Cuando Fray Bernardino de Sahagún llegó al norte del país, allá en los tiempos de la conquista, descubrió que los indígenas se comían una especie de cactus pequeño, a la que llamaban peyotl. Y quienes la comían o bebían, veían visiones espantosas o irrisibles; según sus primeros testimonios; además dijo que la intoxicación les duraba de dos a tres días, y que el comerlo era una cosa muy común, porque les daba ánimo para pelear y no tener miedo, ni sed, ni hambre y se sentían protegidos de todo peligro.

Se considera que el uso del peyote entre los indígenas del norte de la República Mexicana y los Estados Unidos, data de por lo menos 3,000 años.

Esta planta es un cacto sagrado, cuyo consumo ha perdurado hasta nuestros días, pese a la llegada de los europeos y la imposición de sus creencias y costumbres. Los indios Coras, Tarahumaras, Tepehuinais, Huicholes y varias tribus estadounidenses, lo han consumido siempre con fines rituales, ya que consideran que los hace entrar en contacto con fuentes divinas.

El nombre de peyote le vine de la palabra náhuatl peyotl, aunque recibe diversos nombres, según la comunidad indígena: ciguri, kamba, hikuri o wokov.

El peyote es un cactus muy pequeño con un diámetro que va entre los 2 y los 15 centímetros. Crece en pequeños grupos bajo los arbustos o plantas espinosas, que lo protegen de las heladas y de los depredadores. Es de color verde grisáceo y sus raíces en forma de cono se hunden con profundidad en la tierra. Crece muy lentamente. Tarda como 15 años para llegar a la madurez.

Puede tener el peyote entre 5 y 13 gajos. Los más apreciados son los de cinco estrellas, porque, según se dice, son los que provocan un efecto alucinógeno más fuerte.

Sus flores, blancas con una aureola rosácea, miden cerca de 2,5 cm. Se recoge antes del tiempo de lluvias que antecede a la floración cortándose al raz del suelo (para que de la raíz brote una nueva cabeza). Cuando se seca, se encoge y adquiere un color gris oscuro, entonces se le conoce como "botón de peyote".

¿Cómo lo consumen? En estado natural los gajos del peyote se mastican solos o en compañía de algún líquido, preferentemente jugos cítricos pues su sabor es bastante amargo. Cuando el cacto se deshidrata retiene la mezcalina indefinidamente y puede reducirse a polvo para prepararse en té o añadirse a un jugo de fruta.  Los efectos del peyote comienzan entre los 60 y 90 minutos después de la ingestión y duran entre 7 y 10 horas. La mezcalina que contiene el peyote provoca alteraciones en la conciencia y en la percepción, principalmente a nivel visual.

El cultivo del peyote esta prohibido. En los Estados Unidos, allá por 1810 se unieron 50 tribus y fundaron la Native American Peyote Church, cuya meta es "Proteger y promover la creencia en el Todopoderoso, estimulando la moralidad, la sobriedad, la industriosidad y el correcto vivir, mediante un uso sacramental del peyote." En la actualidad se afirma que sus miembros sobrepasan los 250,000 y han conseguido que el gobierno más poderoso del mundo les reconozca su derecho a consumir peyote como una extensión del derecho a la libertad de culto que protege la Constitución estadounidense. Gracias a ello, los miembros de esta iglesia pueden cultivarlo, adquirirlo y distribuirlo legalmente. En el caso de México, el gobierno muestra tolerancia únicamente a ciertos grupos de indígenas que pueden recogerlo y consumirlo en lugares de difícil acceso propios de su geografía teológica. El resto de la población está sujeta a la aplicación de la ley (o a la extorsión).

El consumo del peyote fue condenado por instrucción del Santo Oficio, e incluso a los habitantes de la zona norte en el momento en que se iban a confesar, el sacerdote les preguntaba: ¿Has comido carne de hombre? ¿Has comido peyote? ¿Eres tú adivino? ¿Has anunciado eventos futuros mediante la lectura de augurios, interpretando sueños o trazando figuras en el agua? ¿Has adornado con guirnaldas de flores los sitios donde hay ídolos? ¿Has chupado la sangre de otros? ¿Has caminado durante la noche convocando la ayuda de los demonios? ¿Has bebido peyote o se lo has dado a beber a otros para descubrir secretos o el lugar donde se encuentran objetos perdidos o robados?

En su estudio etnobotánico de la Nueva España, Francisco Hernández, médico personal del rey Felipe II de España, aseguró que "proporciona alivio cuando se aplica machacado en las articulaciones doloridas." En la actualidad varias personas con conocimientos herbolarios suelen macerarlo en alcohol y utilizarlo como remedio contra el reumatismo. Los indígenas norteamericanos afirman que "si el peyote se usa correctamente, todas las demás medicinas son superfluas."

Se ha demostrado que el extracto de peyote tiene actividad antibiótica, justificando su uso para tratar heridas y como analgésico.

Ludwig Lewin, el primer farmacólogo que estudió los alcaloides del peyote consumió varias veces el peyote y asegura que “No hay en el mundo una planta que provoque en el cerebro modificaciones funcionales tan prodigiosas”. Quien lo consume, asegura, se siente transportado a un mundo nuevo de sensibilidad e inteligencia.

Richard Heffern, por su parte,  cuenta en su experiencia con este cactus alucinógeno, que 40 minutos después de haberlo consumido, caminó por el campo y se encontró un nopal y de pronto tuvo la extraña sensación que sería muy descortés pasar junto a la planta sin saludarla. En esos momentos, la planta le pareció tan importante como él. Agrega que la droga genera una tremenda empatía por todas las cosas pequeñas: una piedra, una flor, un insecto. De tal manera que sería imposible provocar un daño a un ser, animal o cosa, bajo el efecto del peyote. Que ni siquiera se puede cortar una flor.

En los años 80’s, ciertas compañías de “ecoturismo” organizaban “tours” a los lugares de poder huicholes, ofreciendo además experiencias al lado de chamanes indígenas. Esta situación provocó grandes problemas, porque los soldados que patruyaban el desierto, no entendían nada de estos grupos que venían tras una “búsqueda espiritual”  y acusaban de vender drogas a los “jipis gringos”. Lo cual no era totalmente cierto, porque los indígenas únicamente utilizan el peyote para ceremonias rituales.

Lo cierto es que tras la fama del peyote, en los años de la sicodelia, llegaron al desierto los “seudojipis” provenientes de Coyoacán, que sin ningún respeto o conocimiento sobre las tradiciones de los huicholes, fueron a comerse cuando cactus encontraban en el desierto “nomás pa’ ver que se siente”. Ahora no es posible encontrar uno solo de la especie en muchos kilómetros a la redonda; sobre todo alrededor de Real de Catorce.

PAUL WITTGENSTEIN, EL PIANISTA MANCO

En casa de la familia Wittgenstein la cultura estaba a la orden del día. Se trataba de una familia de gran poder económico que formaba parte de la alta burguesía vienesa. Desde tiempos de los abuelos la música era parte esencial de la familia. Adoptaron a un jovencito llamado Joseph Joachim a los doce años, y lo enviaron a estudiar con el afamado compositor Felix Mendelssohn, haciendo de él un gran violinista y compositor.
También frecuentaba la casa Johaness Brahms, quien fue profesor de piano de dos de las señoritas de la casa, e incluso el gran maestro estrenó en la casa de los Wittgenstein su delicioso Concierto para Clarinete. Músicos e intelectuales desfilaron por la mansión de los Wittgenstein
Así era la vida de Karl y Elise. El era un afamado magnate austriaco del acero y ella una dama encantadora, con una profunda vinculación con la música, juntos procrearon ocho hijos.
Pudiera parecer que todo era como un cuento de hadas, pero algo falló. Tres de los cinco hijos varones se suicidaron. Dicen que en parte se debió a Karl era tan exigente con sus hijos, que lo único que provocó fue que todos sus vástagos sufrieran grandes problemas psicológicos.
Karl se dedicó a la bebida, intentando olvidar la muerte de sus hijos y quizás a ello se debió el que muriera al caerse de un caballo. Elise tampoco duró mucho, ya que poco tiempo después fue víctima de la tuberculosis.
Tan solo quedaron dos hombres en casa, Ludwig y Paul. Ludwig estudió ingeniería, dedicándose luego a la investigación aeronáutica, pero después de leer a Russell, prosiguió por los caminos de la fundamentación de las matemáticas y, de ahí, a la lógica y a la filosofía, hasta convertirse en uno de los filósofos más importantes y reconocidos a nivel mundial.
Paul por su parte, sumido en una enorme depresión, se fue a vivir con su tío abuelo. Donde, para salir de esta horrenda catástrofe familiar, consagró toda su energía y pasión hacia el piano, logrando una fuerza tan espectacular que se convirtió en un auténtico virtuoso del instrumento.
En 1913 debutó en Viena, causando una impresión tan brillante que de inmediato se vio favorecido con el éxito social y los halagos profesionales que la comunidad vienesa vuelca sobre los instrumentistas virtuosos o los cantantes de moda.
Todo parecía volver a su cause original. Paul logró en muy poco tiempo colocarse como uno de los mejores pianistas europeos, pareciendo quedar muy atrás las historias desagradables de la vida familiar. Lamentablemente, el ciclo de Paul cambió de nuevo cuando apenas llevaba un corto tiempo de saborear las mieles del triunfo.
Vino la Primera Guerra Mundial y Paul debió de participar en un batallón de artillería, con tan mala suerte que fue gravemente lesionado de su brazo derecho, tras una feroz contienda, y el resultado final es que perdió su miembro tras una amputación. Además cayó prisionero y fue llevado a Siberia sufriendo vejaciones y la terrible inclemencia del mal tiempo.
Cuando Paul fue liberado, comenzó a deambular por los cafés de Viena ganándose la vida tocando el piano en cafés y salas de cine, donde era presentado grotescamente como el pianista manco, héroe de la guerra, que alguna vez había sido rico y famoso. Por que hay que aclarar, que además, la situación económica de la familia se vino a pique al unísono con su tragedia familiar.
Más Paul tenía una talla espiritual enorme, tal vez más grande de lo que él mismo se imaginaba, y decidió convertirse otra vez en un pianista de concierto, de talla internacional, a pesar de haber perdido su brazo derecho. Se puso a estudiar con un ahínco salvaje y una determinación fanática, producto tal vez de su frustración y su desesperación, y logró el asombroso resultado de dominar la mayoría de los procesos pianísticos básicos y tocar, con una sola mano, piezas destinadas a ser ejecutadas con dos manos.
Su notable virtuosismo le permitió manejar dificultades que resultaban formidables incluso para un pianista dotado de ambos brazos. El problema de alcanzar la velocidad necesaria para lograr el salto y ataque preciso que permitiera engañar al oído del oyente, era uno de gran magnitud. Pero Wittgenstein consiguió este asombroso resultado, permitiéndose circular de nuevo en el mundo profesional del concertismo europeo.
Solicitó además el apoyo de algunos de los grandes compositores amigos de su familia, siendo así como Strauss escribió dos obras para piano y orquesta especialmente para él. Prokofiev, le obsequió con su Cuarto Concierto para piano y orquesta para la mano izquierda, mientras que Ravel compuso especialmente para Paul el Concierto en Re, una pieza excelente que incremento la fama del compositor del Bolero y consagró definitivamente al pianista. Se cuenta incluso que en su estreno en Viena, dirigida por el mismo Ravel, el público le aplaudió a Paul Wittgenstein durante casi una hora luego de la ejecución.
El compositor mexicano Antonio Gomezanda conoció a Paul Wittgenstein en Paría, y quiso sumarse al apoyo para este talentoso pianista, componiendo para él una obra llamada Vieja Danza, para la mano izquierda.
Paul emigró a los Estados Unidos y se convirtió en maestro de una infinidad de alumnos deseosos de conocer su técnica. Ahí falleció el 3 de marzo de 1961.

CHALINO SANCHEZ, COMPOSITOR DE NARCOCORRIDOS

A Rosalino jamás le gustó su nombre, le parecía demasiado femenino, así que siempre prefirió que le llamaran Chalino y decía llamarse Marcelino.
Nació en un pueblo pequeño de Sinaloa y no asistió más que tres años a la escuela. Era de baja estatura y tan flaco que costaba trabajo entender como sujetaba a la cintura sus pantalones.

Su expresión era dura, prácticamente jamás sonreía. Hablaba torpemente y de forma atropellada, con esa forma cantadita y nasal que tienen los de la costa de Sinaloa. Además de todo lo anterior era tímido y pudiéramos decir que insignificante en apariencia, más aún así se convirtió en toda una leyenda.

Cuando Chalino tenía once años, su hermana Juana fue violada por dos hombres quienes después de su fechoría la arrojaron a la calle desnuda. Uno de ellos era un valentón del pueblo conocido como el Chapo Pérez. Chalino no podía hacer nada, porque era tan solo un niño, así que guardó su rabia esperando mejores tiempos para cobrar venganza…

Recién cumplidos los tenía quince años, un 20 de noviembre, fue a la fiesta que se hacía en la escuela del pueblo para celebrar la Revolución Mexicana. Ahí encontró a Chapo Pérez, el violador de su hermana. No le dijo nada, tan solo se acercó hasta él, desenfundó la pistola que traía escondida bajo la ropa y le metió varios tiros a bocajarro. A todos los tomó por sorpresa. Cuando los amigos del Chapo desenfundaron las pistolas Chalino ya estaba entre los matorrales de un campo cercano, y aunque le hicieron varias descargas, no lograron hacerle nada. Se escondió en las montañas y después se fue a los Estados Unidos.

En Los Angeles se quedó en casa de una tía. Por un tiempo trabajó en granjas, y fue levantando cosechas de frutas y verduras desde California hasta Oregon. Con el tiempo se estableció en Inglewood en el condado de los Angeles, y se dedicó a ayudar a su hermano Armando, quien era de esos “coyotes” que llevan ilegales de Tijuana a Los Estados Unidos. Más dejó todo aquello en 1984 cuando Armando fue muerto a tiros mientras dormía en un hotel de Tijuana.

Un día, estando en Tijuana, agarraron a Chalino y lo metieron a la cárcel, acusado de diversos delitos de poca relevancia. Ahí se encontró a su primo Ismael, quien tocaba la guitarra y a otros hombres de Sinaloa que purgaban condenas relacionadas con el narcotráfico. Todos ellos tenían sus historias y a Chalino le dio por hacer corridos con todo aquello que le contaban.

Cuando salió regresó a Los Angeles. Ahí lavó coches por un tiempo y se metió en negocios turbios, trabajando de chofer y ayudante del dueño de un restaurante que estaba envuelto en el tráfico de drogas y quien fue luego asesinado por sus rivales. Sobre esta historia también Chalino compuso un corrido.

Con el tiempo comenzó a componer corridos por encargo. Muchos mexicanos radicados en Estados Unidos llegaban a él y le contaban sus historias, para que Chalino les compusiera su corrido, dándole a cambio relojes de oro, pistolas y buenos regalos, porque inicialmente Chalino no aceptaba dinero como pago. Cierto día le pidió a un grupo norteño que le grabara unos de esos corridos que compuso por encargo, más el día de la grabación el cantante no se presentó, así que Chalino decidió cantar sus composiciones, aún cuando estaba conciente de que su voz no era la deseada para lograr buenos resultados.

En cuatro horas grabaron quince corridos y se hicieron quince copias de la grabación, mismas que entregó a quienes les había compuesto los corridos. Más días después ya tenía solicitadas otras trescientas copias, y así comenzó la historia.

La primera grabación de Chalino provocó una buena cantidad de encargos. Se incrementó el número de gente que deseaba tener su propio corrido, y muchas más que demandaban copias de lo grabado. Sus narco corridos no los tocaba la radio, pero en los tianguis de Los Angeles los vendían por alteros.

Era increíble lo que sucedía. Chalino cantaba mal, su vos era realmente desagradable: áspera, aguda, nasal. Incluso enredaba las palabras, tenía mala dicción y decía cosas como “Te fuites” en lugar de “Te fuiste”. Era un ranchero de lo más rústico y desgarbado. Y quizás fue esta la razón por la que comenzó a vender discos por montones y a provocar localidades agotadas en todos los bailes y eventos donde se presentaba.

El 20 de enero de 1992 Chalino fue contratado para cantar en la fiesta de una quinceañera en un pueblo desértico a dos horas de Los Angeles. Esa noche un tipo llamado Eduardo Gallegos se subió al estrado y le disparó a quemarropa. Resultaron heridos, además de Chalino, el acordeonista del grupo y cinco personas más. Al agresor alguien le quitó la pistola y lo liquidó en ese momento.

Aquél escándalo hizo que las grabaciones de Chalino se vendieran mejor que nunca.

En mayo de ese mismo año Chalino fue invitado a regresar a Culiacán Sinaloa, para participar en un evento. Sus amigos le dijeron que no fuera. Pero el pago era bastante tentador y aceptó la propuesta.

Después del evento, Chalino salió del club acompañado de sus hermanos, un primo y varias muchachas. Poco después, en una glorieta fueron detenidos por hombres armados que venían en una Suburban. Detuvieron a Chalino, quien aceptó irse con los desconocidos, pidiendo únicamente que dejaran libres a sus acompañantes.

Pocas horas después encontraron a Chalino Sánchez tirado en un canal cercano a la carretera, con los ojos vendados, las manos atadas y dos disparos en la cabeza. ¿Cuestiones de narcotráfico?, ¿Cobraron la deuda de sangre que tenía?.

Después de su muerte no faltó alguien que se pusiera como nombre artístico Chalinillo y otros más que le compusieran su corrido.