lunes, 5 de marzo de 2012
LA BACANAL ROMANA
sábado, 2 de julio de 2011
LA FORTALEZA DE ALAMUNT
Alamut, era una grandiosa fortaleza, que se encontraba en medio de los montes de Elburz, al norte del actual Iran, no muy lejos del mar Caspio, donde el terreno árido y desolado se convierte en agrestes cordilleras y valles recónditos de una naturaleza exuberante. Al sitio se le conocía como “el nido del águila”, y era un lugar prácticamente impenetrable. Enormes paredes verticales de cientos de metros de roca impedían cualquier intento de acceder a la fortaleza por otro camino que no fuera el angosto pasadizo que llevaba a la puerta principal, siempre resguardada por fieles seguidores del que fuera conocido como “El Viejo de EL INCENDIO DE ROMA
Cuentan que Nerón, uno de los más polémicos emperadores de Roma, incendió la ciudad en el año 64, por una mera ocurrencia de diversión. Aquél incendio, que hoy es considerado el más famoso de la historia, arrasó con gran parte de la ciudad. Y mientras la gente corría aterrorizada intentando salvar sus vidas, el emperador se vistió con un vistoso traje de músico de anfiteatro y con un instrumento semejante al arpa, ejecutó el hermoso poema musical ilou persis, mientras reía como un poseído.viernes, 24 de junio de 2011
ROBERT NIXON, EL LOCO ADIVINO
Un muchacho campesino de Cheshire, Inglaterra, en el siglo XV, llamado Robert Nixon, era un retrasado mental, que por lo general era demasiado callado. Aunque en ocasiones tenía explosiones de verborrea a las que nadie les prestaba realmente atención. Al fin que estaba loco.domingo, 12 de septiembre de 2010
DAMON Y PITIAS. UNA HISTORIA DE AMISTAD
Cicerón, el orador romano que vivió por el siglo IV antes de Cristo, cuenta que Damón y Pitias eran grandes amigos y ambos seguidores del filósofo Pitágoras. Tanto la amistad que había entre ambos como sus creencias filosóficas, eran algo que valía mucho más que la vida. Y esto quedó perfectamente bien demostrado en los siguientes hechos narrados por Cicerón.Dionisio, rey de Sirausa, montó en cólera cuando conoció las predicaciones que hacía en público Pitias. El joven afirmaba que ningún hombre debía ejercer poder ilimitado sobre otro, y que los tiranos eran reyes injustos. Y aunque Pitias en realidad jamás mencionó el nombre del rey, este se sintió aludido e hizo traer ante su presencia a Pitias, pero como ahí se encontraba también Damón, ambos amigos fueron a parar ante la presencia del rey.
El monarca no se anduvo con rodeos. De inmediato encaró a Pitias reclamándole su actitud y de donde procedía su autoridad para sembrar el descontento entre la gente. Pitias ni se inmutó. “Yo solo digo la verdad – le respondió el joven – y no encuentro nada de malo en ello”.
“Y tu verdad sostiene que los reyes tenemos demasiado poder y que nuestras leyes no son buenas para nuestros súbditos?” le cuestionó el rey a Pitias. A lo cual el joven contestó: “Si un Rey ha tomado el poder sin autorización del pueblo, podrían aplicarse perfectamente bien esas palabras…”
El rey reaccionó violentamente acusándolo de traición y le ordenó a Pitias que se retractara de sus palabras o enfrentara las consecuencias. Pero el joven no quiso retractarse de una sola de ellas. Y en ese momento el Rey lo condenó a muerte. Pero en un detalle de “generosidad”, el Rey le preguntó a Pitias: “Cuál es tu última voluntad”.
Pitias le dijo: “Dejadme ir a casa para despedirme de mi esposa y de mis hijos, y para poner mis cosas en orden.”
El Rey rió en tono burlón y le dijo a Pitias: “Además de injusto me crees estúpido. Si te dejo salir de Siracusa, seguramente jamás volveré a verte”.
Con seriedad y aplomo Pitias agregó: “Te haré un juramento”.
Pero el Rey se negó a creerle. Para él no había juramento alguno que pudiera garantizarle su regreso.
En ese momento, Damón, quien había permanecido hasta ese momento en silencio se dirigió al Rey para decirle: “Yo seré su garantía. Podéis tenerme como prisionero, hasta el regreso de Pitias. Nuestra amistad es conocida de todos, y eso es una garantía de que mi amigo regresará. Porque él es incapaz de una traición.
El Rey se mofó de la inocencia de Damón, pero aceptó la propuesta, no sin antes advertirle a Damón: “Si deseas tomar el lugar de tu amigo, debes estar dispuesto a aceptar su sentencia si él rompe su promesa. Si Pitias no regresa a Siracusa, morirás en su lugar”
Damón ni se inmutó ante la advertencia del Rey. “Pitias mantendrá su palabra, no tengo la menor duda de ello”.
Fue así como Pitias salió del palacio, mientras que Damón fue de inmediato conducido a la prisión.
Comenzaron a pasar los días y como Pitias no aparecía, el rey Dionisio no resistió la tentación de ir a mofarse de Damón.
-“Tu tiempo se está acabando- se mofó el monarca de Siracusa- Y no servirá de nada que solicites piedad. Fuiste un necio en confiar en la promesa de tu amigo. ¿De veras creíste que sacrificaría su vida por ti o por cualquier otro?”.
-“Solo ha sufrido una demora – respondió Damón sin inmutarse- Los vientos le han impedido navegar, o tal vez ha sufrido un accidente en la carretera. Pero si es humanamente posible, él regresará a tiempo. Creo en su amistad y virtud tanto como en mi existencia”.
El Rey no pudo menos de admirar la confianza de su prisionero. Así que dio la media vuelta confundido ante tanta seguridad, pero totalmente seguro de que Pitias jamás regresaría.
Y Pitia no llegó. El día fatal Damón fue sacado de la prisión y conducido ante el verdugo. El rey Dionisio lo saludó con una sonrisa socarrona.
- Parece que tu amigo no ha llegado - rió -. ¿Qué piensas ahora de él ?
- Es mi amigo - respondió Damón -. Confío en él.
Y mientras hablaba, las puertas se abrieron y Pitias entró tambaleándose. Estaba pálido y magullado, y apenas podía hablar de cansancio. Se arrojó en brazos de su amigo.
- Estás a salvo, loados sean los dioses - jadeó -. Parece que los hados conspiraban contra nosotros. Mi barco naufragó en una tormenta, y luego me atacaron salteadores. Pero me negué a abandonar mis esperanzas, y logré llegar a tiempo. Estoy dispuesto a cumplir mi sentencia de muerte.
Dionisio quedó atónito al oír estas palabras, y sus ojos y su corazón se abrieron. Era imposible resistir el poder de semejante constancia.
- La sentencia queda revocada - declaró -. Nunca creí que tanta fe y lealtad
pudieran existir en la amistad. Me has demostrado cuán equivocado estaba, y es justo que seas recompensado con tu libertad. Pero a cambio os pediré un gran servicio.
- ¿ A qué te refieres ? - preguntaron los amigos.
- Enseñadme a formar parte de una amistad tan noble.
domingo, 25 de abril de 2010
COSMETICOS EN LA ANTIGUEDAD
En cuestiones de aseo y belleza los hombres y “las mujeres” han tenido cada ocurrencia, que visto desde nuestra actual posición bien puede provocarnos risa, escalofrío o incluso repulsión. Nada más para que se de una ligera idea de lo que hacían nuestros antepasados, permítame decirle que los romanos se lavaban los dientes con orines y si eran de origen español, mucho mejor. La verdad no entiendo ni como conseguían los orines flamencos, ni me puedo imaginar el sabor que les quedaba en la boca después de semejante tratamiento.viernes, 13 de noviembre de 2009
LADY GODIVA
Allá por el año 1040, en la ciudad de Coventry, Inglaterra, una hermosa mujer llamada Godiva estaba casada con el duque Leofric. Eran una buena pareja. Juntos construyeron el Monasterio de Coventry, y el duque era tan buen administrador que logró que el pueblo fuese creciendo hasta convertirse en uno de los más importantes de la región. Pero la ambición fue corrompiendo poco a poco al duque Leofric, quien comenzó a elevar el monto de los tributos, hasta provocar el descontento de la población.viernes, 30 de octubre de 2009
EL MAUSOLEO DE HALICARNASO
Después de un reinado tranquilo y feliz, falleció el rey Mausoleo de Halicarnaso. Bajo el mandato de este soberano, hubo prosperidad y paz, dos elementos esenciales para darle inmortalidad a un soberano. Se gano el amor y respeto de su pueblo, quien, junto con Artemisa, la viuda reina, vivieron momentos de profunda tristeza ante su fallecimiento.jueves, 15 de octubre de 2009
EL MANDARIN ASTRONAUTA
Un mandarín chino que vivió en el año 3000 antes de nuestra era, en un día soleado y ante la mirada atónita de centenares de vecinos y curiosos, sacó a la calle una extraña máquina, la cual situó en un lugar apartado de las casas y los árboles. No resistiendo la tentación alguien le preguntó para qué quería esa extraña máquina sujeta con papalotes, a lo cual el mandarín contestó que era para sostenerse en el cielo como un pájaro y los cohetes 47 artificiales para elevarse entre la tierra y la luna.
A punto estuvieron todos de echarse a reír, más no tuvieron tiempo, ya que mientras el mandarín se instalaba en su extraña máquina, los rayos del sol encendieron las mechas de los cohetes y estos estallaron al unísono, provocando una gran nube de humo y fuego. Muchos salieron con los pelos chamuscados de aquél primer intento de lanzamiento espacial. Quien resultó, por desgracia, con la peor parte fue el ingenioso inventor, ya que murió calcinado montado en su nave.
lunes, 17 de agosto de 2009
FIDIPEDES EL MARATONISTA
En los tiempos en que Milcíades gobernaba a Atenas, Allá por el año 490, los griegos se vieron amenazados por el poderoso ejército persa, comandado por Darío. Sin pensarlo demasiado, Milcíades dirigió sus ejércitos para contener a Darío entablándose una dura batalla en la llanura de Maratón. El enfrentamiento fue bastante difícil, y Milcíades pronto se dio cuenta que iban a perder Fidípedes, de inmediato acató
En el año de 1896, durante los primeros juegos olímpicos de la era moderna, fue creada la prueba del Maratón en honor de Fidípedes.
LA PESTE
A finales de De improviso apareció en todo el sur de Italia una rara enfermedad que liquidaba a los enfermos después de tres días de intensa agonía, durante los cuales escupían sangre, deliraban y se llenaban de ronchas y grandes tumores. Aquello era algo nunca visto, y se tomó como un castigo divino por los grandes pecados de la humanidad.
Mas otros pensaron diferente y culparon a los judíos, a los leprosos y los extranjeros. ¡Ellos eran quienes habían contaminado los posos!; fue así como se desató una violenta acometida contra todos ellos. Los acusados fueron quemados, apedreados, arrojados a los ríos, pero aún así “la muerte negra” continuó propagándose.
La mayoría de los infectados eran pobres, quienes vivían en precarias condiciones de higiene y alimentación.
Fueron tantos y tantos los muertos, que hubo pueblos enteros que fueron aniquilados; ya no había quien enterrara a los muertos. Los cadáveres quedaban tirados por las calles sin que nadie quisiera acercarse a ellos. No había madera suficiente para hacer tantos ataúdes. Y sabiendo del grave peligro de contagio, la gente huía de los enfermos, aún cuando fueran los miembros de su propia familia.
Los médicos, intentando evitar el contagio, se vistieron con ropas largas y se cubrían totalmente
Pero ni los médicos se salvaron, al igual que poetas y escritores, comerciantes y gobernantes, pobres y ricos, hasta el mismo rey de Castilla Alfonso XI sucumbió ante
Desde Italia el mal subió al norte de Europa, expandiéndose por Francia, España, Inglaterra y hasta Rusia. Muchos perdieron la fe porque sentían que Dios los había abandonado. Otros se entregaron a extravagancias y excesos religiosos. Surgió un grupo de fanáticos a quienes llamaron “los flagelantes”, que iban de pueblo en pueblo, con la espalda descubierta y azotándose unos a otros como expiación de sus pecados. Aunque también servían de verdugos para todos aquellos que ellos consideraban que eran culpables de su desdicha.
La peste negra arrasó con China e India, acabando en este último país con más del 60 % de
LA HERENCIA DEL REY DAVID
Cuenta la tradición judía que en su lecho de muerte, el rey David, llamó a su hijo y sucesor, Salomón, quien era joven e inexperto, para darle su bendición. Salomón se sentía sumamente preocupado por la corona y el poder que recibiría a la muerte de su padre, considerado un hombre sabio, así que le pidió que le dejara algo que pudiera ayudarle en tiempos de crisis. El rey David tomó un estuche que contenía una moneda y le dijo: “Cuando te encuentres en apuros, abre este estuche y mira una cara de TATUAJES Y PERFORACIONES MAYAS
Nunca me han gustado los tatuajes y las perforaciones, más hoy en día es muy común el que muchas personas modifiquen su cuerpo de esta manera, incluso de una forma drástica realizando incrustaciones espantosas bajo su piel. Pero bueno, cada quien es libre de hacer con su cuerpo lo que desee. Y esto ha sucedido desde tiempos muy antiguos.Los mayas fueron muy dados a realizar diversas técnicas para modificar su aspecto. Se deformaban la cabeza con unos moldes de madera, para hacerla más plana y puntiaguda. A los niños les aplicaban unas bolas de cera en medio de los ojos para hacerlos bizcos, porque esto era símbolo de extrema belleza. Depilaban su cuerpo y se pintaban para indicar su estatus y su ocupación.
Lenguas, labios, narices y orejas fueron perforadas y decoradas con la joyería más fina que se pudieron permitir. Las perforaciones en la oreja fueron gradualmente expandidas hasta llegar a un grado asombroso. En algunas excavaciones fueron encontradas algunas orejeras de jade, superando el diámetro de siete centímetros.
También se han encontrado dibujos y textos sobre lenguas perforadas, en estas metían largas cuerdas, a veces con espinas, y así las jalaban. Los mayas valoraban enormemente el poder mágico de su sangre.
Entre los instrumentos que utilizaron para perforar destacan espinas, garras o colmillos, aunque también lo realizaban con hojas puntigudas de obsidianas y punzantes de huesos de animales y en ocasiones de humanos.
También se perforaban el propio miembro de lado a lado y por los orificios pasaban un gran hilo. Esto lo hacían en un ritual donde ese mismo hilo era pasado por todos los del grupo que se formaban en círculo, de tal manera que todos quedaban unidos, y luego untaban a sus ídolos con la sangre que fluía por todas partes.
También se realizaban perforaciones entre los olmecas, los aztecas, los otomíes y los zapotecas. En el mundo se han contado 70 comunidades, desde Alaska a Sudamérica, Africa y hasta Australia, que han utilizado desde tiempos inmemoriales las perforaciones corporales. Así que no es nada nuevo lo que sucede, aunque a muchos de nosotros nos siga pareciendo una costumbre de muy mal gusto.
lunes, 20 de julio de 2009
EL TRUCO DEL PRESTAMISTA
Hace muchos años, cuando una persona que debía dinero podía ir a la cárcel, un mercader de Londres tuvo la desventura de acumular una enorme deuda. Al prestamista, que era viejo y feo, le gustaba la hermosa y joven hija del mercader, de modo que propuso un trato: cancelaría la deuda si podía quedarse con la muchacha.lunes, 13 de julio de 2009
LOS NOBLES Y SUS HEREDEROS
En siglos pasados, las damas de la nobleza sólo se encargaban de su primogénito. Si tenían más hijos solían entregarlos a las nodrizas para que los amamantaran en sus casas, los cuidaran y protegieran como si ellas fueran sus madres, con la única obligación de traerlos ante su madre muy de vez en cuando.Por lo general se buscaba mujeres que tuvieran el sueño pesado y fueran bastante obesas, para que sencillamente mataran al niño por sofocación. Se dice que hasta la segunda mitad del siglo XVIII un 70% de los niños dados a amamantar morían antes del año, tanto por sofocación como por desnutrición deliberada. La verdad es que las buenas nodrizas de aquellos tiempos no eran las que mejor cuidaban y amamantaban a los bebés, sino aquellas que pronto se deshacían de ellos.
martes, 16 de junio de 2009
EL PROFETA DEL REY RICARDO
Un muchacho campesino de Cheshire, Inglaterra, en el siglo XV, llamado Robert Nixon, era un retrasado mental, que por lo general era demasiado callado. Aunque en ocasiones tenía explosiones de verborrea a las que nadie les prestaba realmente atención. Al fin que estaba loco.Una tarde, mientras trabajaba en los campos, Nixon de pronto comenzó a decir una serie de cosas incomprensibles. Con mucho entusiasmo exclamó:
- ¡Ahora Dick!, ¡Ahora Harry! ¡Muy bien hecho Harry! ¡Harry ha ganado la batalla!.
Quienes lo escucharon rieron de buena gana con sus extrañas palabras, más no creyeron que estas tuvieras significado alguno. Pero al día siguiente, un correo que estaba de paso procedente de Londres informó que el rey Ricardo, a quien llamaban Dick, había muerto en combate contra las fuerzas del rey rival, Enrique Tudor, a quien llamaban Harry. La batalla había sucedido el día anterior y, al parecer en el mismo momento en que el loco Nixon había dicho aquellas extrañas palabras, que ahora todo mundo entendía a que se referían.
Cuando Enrique Tudor, convertido en Enrique VII de Inglaterra, se enteró del incidente, envió a buscar al visionario retrasado mental, pero Nixon se puso histérico cuando se le entregó la orden de presentarse ante el rey. Quedó petrificado ante la idea de tener que ir a Londres y suplicó que no le obligasen a ir. Si lo hacía, afirmó, seguramente moriría de hambre. Pero a pesar de sus protestas, muy pronto fue escoltado hasta el palacio, donde Enrique VII escondió un valioso diamante, alegando que lo había perdido. Sin embargo Nixon tenía mucho más talento que el que el rey había dado por supuesto. De una manera muy tranquila le dijo que quien esconde un objeto, es el más indicado para saber donde se encuentra, así que él no tenía ninguna necesidad de decirle a su Majestad dónde se hallaba el diamante.
El rey quedó sumamente impresionado, así que instaló a Nixon en el palacio, ordenando que se escribiera todo lo que aquél retrasado mental dijera. Fue así como predijo las guerras civiles inglesas y la guerra con Francia, al igual que las muertes y abdicaciones de varios reyes.
A pesar de su exitoso cargo al servicio del rey, Nixon se veía constantemente acosado por el miedo a morir de hambre. Y para evitarle dicho tormento, el rey ordenó que a Nixon se le diera de comer cuanto quisiera, lo que quisiera y a la hora que deseara. Por supuesto que esto no cayó en gracia de los cocineros de palacio, pero acataron al pie de la letra la orden del rey. Cuando el rey salía de palacio le encargaba a un funcionario que velara en todo momento por la seguridad de Nixon y le atendiera en todas sus necesidades. La orden era tan estricta que el funcionario sentía pavor de quedar mal con el rey, así que estaba muy al pendiente de todo cuanto Nixon necesitaba.
Pero en una de esas ocasiones en que el rey salió del palacio, el funcionario encargado de Nixon fue solicitado para una urgente encomienda, y para evitar problemas de riesgo con Nixon, lo encerró en un armario. Dando la orden a los guardianes de que lo alimentaran y cuidaran para que no le pasara nada. Pero los guardianes se olvidaron del encargo, y cuando el funcionario regresó encontró a Nixon muerto dentro del armario. No hubo quien le diera de comer.
lunes, 8 de junio de 2009
EL REINO DE PRESTE JUAN
Un caballero llamado Mandeville, aburrido de la ordinaria vida de su tierra, se lanzó por el mundo en busca de sorpresas. Había escuchado que en tierras lejanas existía un país maravilloso. La leyenda era tan impactante, que decidió ir a comprobar si aquello era realmente cierto. Así que despidiéndose de sus padres y hermanos, subió a una frágil embarcación y se fue mar adentro.Pasaron muchos años sin que nadie supiera absolutamente nada de él, más un día apareció en Venecia, vestido de sedas preciosas, adornado con joyas que envidiaban los más poderosos, perfumes que hacían soñar, innumerables esclavos que le otorgaban honores de rey, ofreciéndole vinos exquisitos que le servían en copas de oro y diamantes. Nadie llegó a imaginar siquiera que aquél ilustre personaje era el pobre Mandeville que se fue en busca de aventuras. Todos pensaban que era el mismísimo Preste Juan de las Indias, poderoso Señor de aquél reinado de leyenda. Pero Mandeville se encargó de hacer las aclaraciones pertinentes.
Durante muchos siglos perduró la leyenda de un sacerdote rey, fabulosamente rico, en cuyo reino misterioso, situado en alguna parte de Africa, resplandecían la paz y la justicia y se desconocían el vicio y la pobreza. Se trataba de un país maravilloso. Mandeville afirmaba que en esa región no crecían hierbas venenosas, ni se escuchaba el quejumbroso croar de la rana; tampoco había escorpiones, ni la serpiente se deslizaba bajo la hierba.
Era muy difícil llegar hasta allí, ya que en el desierto vivían salvajes de aspecto horrible, que tenían cuernos y, por todo lenguaje, gruñían como los cerdos. También había pigmeos, gigantes malignos y, finalmente, una raza que se alimentaba de carne humana y de crías prematuras, y que no temía a la muerte. Cuando moría alguno de estos salvajes, sus amigos y parientes lo devoraban con ansia, porque consideraban que su principal deber era masticar carne humana.
Al enfrentarse con sus enemigos devoraban hombres y bestias. Porque eran extremadamente agresivos. Más estos eran tan solo un ejército protector.
El palacio del Preste Juan era de cristal con techo de piedras preciosas. Un espejomágico le avisaba de cualquier conjura que pudiera tramarse en el reino. El rey dormía en un lecho de zafiros. Sus vestiduras estaban tejidas con lana de salamandra y purificadas con fuego. Había dragones ensillados sobre los que cabalgaban sus guerreros por los aires. Estaba a disposición de todos la fuente de la juventud y el propio rey contaba 562 años.
El Preste Juan, cuyo nombre significaba sacerdote Juan, era, según se decía, jefe de los nestorianos, antigua secta cristiana, y descendía de uno de los tres Reyes que adoraron al Niño Jesús.
Parece ser que los primeros relatos de este poderoso rey fueron difundidos en el año de 1145 por el obispo de Gebel, en la región de lo que hoy es Líbano. Posteriormente, en 1665, circuló una carta por todas las cortes de Europa, dirigida al emperador bizantino Manuel, y según eso fue escrita por este deslumbrante rey, el Preste Juan, donde se declara soberano de la India y Señor de los Señores. Varias copias de esta carta se conservan actualmente, una de ellas en el Museo Británico.
Fue tal el impacto que provocó la leyenda del Preste Juan, que famosos viajeros, como Giovani de Monte Corvino y el propio Marco Polo partieron en su búsqueda, aunque con resultados infructuosos.
Muchos soñadores aún hoy en día creen que en algún lugar, por ahí entre las arenas del desierto, en alguna región totalmente inaccesible existe este reino. ¿A quien no le agradaría encontrar el paraíso?
jueves, 4 de junio de 2009
UN VERANO CELTA
La tarde anterior de la fiesta Beltane, inicio del verano celta, todos los fuegos han sido apagados. El verano debe iniciarse con un ritual en completa oscuridad. Es el día en que se forman las nuevas parejas y se renuevan las ya formadas. La noche de Beltane es una noche mágica, la más grande fiesta celta, es la noche del ritual del amor.El frío huye de los montes y las colinas, la Tierra se llena de luz y comienza a reverdecer en su tradicional proceso de generar la vida.
Mucho tiempo atrás, en una noche como aquella, llegaron los antepasados a aquellas tierras del Erin, los llamados Tuatha Dé Danaan, quienes quemaron sus naves, confirmando con ello su plena intención de establecer su dominio en aquellas tierras color esmeralda.
A la puesta del Sol, comienza la etapa de Samos, el fin del invierno, y con ello surge la magia. Los oráculos eligieron a una joven doncella sacerdotisa, bendecida por los dioses para que encarne a la Diosa en la Tierra. El más grande honor que puede recibir una doncella.
Cuando los fuegos se han apagado y en medio de la total oscuridad, la joven doncella sale de su casa y va directamente a una cabaña donde la esperan el resto de las sacerdotisas, quienes la engalanan con hermosas vestiduras blancas, colocando sobre sus sienes una bellísima corona de flores. Todas se arrodillan ante la Diosa del amor y llenas de alegría le piden que huya, que corra por el bosque y se ponga a salvo.
En otra parte, un poco lejos de ahí, una semejante situación se realiza con el joven de sangre real que los oráculos eligieron para que se convierta aquella noche en el rey de la naturaleza, convirtiéndose en el amo y señor de todas las cosas y animales salvajes. Los druidas lo han vestido con hermosas pieles, colocando unos cuernos sobre su cabeza.
Con voces animadas, llenas de júbilo, lo apresuran para que vaya a la búsqueda de la joven diosa, la Doncella en Flor, y transforme a la hermosa doncella virgen en madre.
A ella y a él sacerdotisas y druidas les han dado a tomar las bebidas sagradas. Cuando salen al bosque presurosos, todo es diferente: giran los árboles, giran las estrellas en el firmamento, la tierra se mueve; pero ellos no detienen su afanosa carrera. Bajan y suben las colinas, se internan por entre los arbustos como si todos los espíritus los persiguieran. La joven doncella, sintiendo que su corazón late con tanta fuerza como para salirse de su pecho, de pronto descubre con alivio la cabaña que ha sido preparada para ella en medio del bosque, ahí a un lado del manantial sagrado.
Entra en ella y cae exhausta sobre un mullido lecho de pieles que se ha preparado con anticipación. El rey ciervo llega poco después, jadeante y sudoroso. La cabaña está a oscuras. El rey Ciervo no sabe quién es ella, ni ella logra distinguirle el rostro, pero aquello no importa; hombre y mujer, rey y diosa se entregan en un apasionado encuentro a hacer el ritual divino del amor.
Mientras tanto, allá en el pueblo, en medio de música, algarabía y danza, se efectúa la fiesta de le fertilidad y la liberación, celebrando la unión de las nuevas parejas o su casamiento. Las nuevas parejas tendrán un periodo de prueba de un año. En la siguiente fiesta de Beltane confirmarán su unión o podrán desunirla si no hubo entendimiento entre ellos. Tanto los que se unen en etapa de prueba, como los que confirman su casamiento, luego de un hermoso ritual, se van al bosque, donde en algún lugar apartado harán su entrega de amor.
Antes de que llegue el alba, el rey ciervo sale de la cabaña, dejando a la Diosa del amor aún tendida sobre su lecho de pieles. Jamás sabrán ella y él su identidad. Por una noche no fueron humanos, sino dioses. Si de aquella unión surge un hijo, el pequeño deberá ser entregado a los druidas para que lo instruyan como sacerdote.
Ella, después de quedarse sola, abandona la choza y se lava cuidadosamente en el manantial, luego se dirige a la colina cercana donde toda la tribu se ha congregado para ver juntos la salida del sol y bañarse de luz con aquellos rayos purificadores.
Al despuntar el alba, de nueve puntos diferentes, vienen los portadores de la madera para encender el fuego nuevo. Nueve maderas de nueve árboles distintos componen la hoguera. De ahí surgirá el fuego dedicado al dios Belenos, el Señor del Verano que trae consigo la bendición y poderes sanadores a través de los rayos del Sol. De ahí, todos tomarán el fuego para sus hogares.
Hombres, mujeres y niños, cruzan las fogatas para recibir con el humo su purificación. Luego todos juntos van hacia el manantial sagrado, para sumergirse en sus aguas que ya han sido bendecidas por los primeros rayos purificadores del Sol del Verano. Los Druidas aconsejan que todos tomen de aquella agua, que se laven con el rocío de la mañana y se coronen de flores, para luego irse todos juntos a bailar alrededor del árbol de mayo.
Los Druidas mientras tanto van recogiendo aquí y allá el rocío acumulado sobre el pasto, mismo que servirá luego para sus sagrados rituales.
Después vendrán los jefes de las tribus vecinas y formarán las alianzas, porque aquél día es el día de la paz, de la reconciliación. Por ello surge el perdón entre unos y otros. Los abrazos, los buenos deseos y con ello una felicidad total en la comunidad.
Así era la fiesta de Beltane, la máxima celebración del pueblo celta, algo muy digno de imitarse.
sábado, 27 de diciembre de 2008
MAUSOLEO DE HALICARNASO
Después de un reinado tranquilo y feliz, falleció el rey Mausoleo de Halicarnaso. Bajo el mandato de este soberano, hubo prosperidad y paz, dos elementos esenciales para darle inmortalidad a un soberano. Se gano el amor y respeto de su pueblo, quien, junto con Artemisa, la viuda reina, vivieron momentos de profunda tristeza ante su fallecimiento.Artemisa, como ha sido el caso de muchos amantes con gran poder, decidió construirle una grandiosa tumba que honrara su memoria. Su viuda decidió no reparar en gastos, para recordarle a la ciudad que nunca más tendrán un reinado tan dichoso como el que encabezó el rey Mausoleo.
Un numeroso contingente de trabajadores, esclavos y voluntarios, se dieron a la tarea de levantar el fantástico monumento. Sobre una superficie de 33 por 39 metros, la tumba fue levantada teniendo aproximadamente 50 metros de altura. Para completar la obra, los mejores escultores griegos de la época tallaron figuras y relieves en su estructura.
Aquél monumento fue tan esplendoroso, que se convirtió en una de las siete maravillas del mundo antiguo. Artemisa murió antes de que se concluyera la obra, y fue enterrada al lado de su esposo en aquella fantástica construcción, misma que luego fue llenada con fabulosos tesoros que el pueblo otorgó a sus soberanos como muestra de gratitud.
Pero el monumento no duró demasiado. 16 años después llegó el conquistador Alejandro Magno, y lo dejó prácticamente en ruinas. En el año de 1404 un terremoto terminó por echarlo al suelo. En el siglo XIV los Caballeros de San Juan lo terminaron de demoler y cargaron hasta con las piedras para la construcción del Castillo de San pedro de Halicarnaso. La tumba fue saqueada por los ladrones y hoy en día no queda ni rastro de todo ello..
La estatua superior se salvó y hoy en día es posible admirarla en el Museo Británico de Londres.
Pero el nombre de mausoleo hoy es sumamente popular, porque con su nombre se designa a las construcciones que se realizan sobre los sepulcros.
sábado, 8 de noviembre de 2008
ESOPO
Esopo fue un fabulista griego, creador de grandes historias llenas de moraleja. Sus pequeñas narraciones casi siempre trataban sobre animales, y fueron transmitidas en forma oral. Y aunque nunca dejó nada escrito, sus creaciones luego fueron recreadas en verso por el poeta griego Babrio, aproximadamente en el siglo II antes de Cristo, y posteriormente el poeta romando Fedro las reescribió en latín en el siglo primero de la era Cristiana.Dicen que Esopo, vivió entre los años 550 y 620 a.C.. Al parecer fue esclavo de un tal Janto de Samos, quien lo apreciaba tanto que le dio el don de la libertad. Debido a su gran reputación, el rey Creso, de quien hablé en la cápsula anterior, le llamó a su corte, lo colmó de favores, lo envió luego a consultar el oráculo de Delfos, a ofrecer sacrificios en su nombre, y a distribuir recompensas entre los sacerdotes de la ciudad. A Esopo, quien era un hombre amante de la rectitud, le molestó mucho la actitud de los sacerdotes, a quienes les descubrió fraudes y una codicia desmedida. Y como Esopo era un hombre de inteligencia muy aguda, no perdía la oportunidad de manifestar duras críticas al poder público y a las costumbres sociales de sus contemporáneos. Esto, por supuesto, que no era muy del agrado de los afectados. Y tampoco fueron del agrado de los sacerdotes sus agudezas. Les reprochó su actitud con una serie de sarcasmos, limitándose a ofrecer a los dioses los sacrificios mandados por Creso, para luego regresar ante el rey y devolverle las riquezas que se le habían entregado, por juzgar que no merecían aquellos sinvergüenzas obsequio alguno.
Aquella actitud de Esopo los molestó mucho, y por ello decidieron vengarse, escondiendo entre sus equipajes una copa de oro consagrada a Apolo, luego lo acusaron de robo y lo condenaron a muerte. Lo llevaron ante un precipicio, y antes de arrojarlo, Esopo les obsequió con su última fábula con su profética moraleja:
En el tiempo en que los animales hablaban el mismo lenguaje, un ratón se hizo amigo de una rana y la invitó a comer. Cuando se quedó bien llena la rana dijo: "Ven tú también a mi casa a comer, para llenarte bien". Le llevó a una charca y dijo: "Tienes que nadar". "No se nadar" respondió el ratón. La rana le contestó: "Ya te enseñaré". Y con una cuerda ató la pata del ratón a la suya, saltó a la charca y arrastró al ratón. El ratón, ahogándose exclamó: "Aun estando muerto me vengaré de ti estando tú viva". La rana se sumergió y al ratón se ahogó. Flotaba el ratón muerto en el agua y un cuervo lo arrebató con la rana atada y al comerse al ratón se comió también a la rana. Así se vengó el ratón de la rana. Lo mismo yo señores, al morir seré vuestra ruina. Y así sucedió, pues a la muerte de Esopo toda la población de sacerdotes fue extinguida por la peste.
