domingo, 20 de julio de 2008

EL CHE ANTE AGUSTIN LARA

Antes que el Che Guevara se convirtiera en guerrillero, pasó algún tiempo en la capital de México como fotógrafo ambulante, en la avenida San Juan de Letrán.
De ésta época, se cuenta por ahí que un día fotografió a Agustín Lara, sin saber realmente quien era. El músico-poeta caminaba acompañado de una de sus tantas y sensuales musas, y quizá por ello el futuro guerrillero fijó su lente más en el cuerpo de la mujer. Al darse cuenta Agustín Lara le espetó al fotógrafo callejero diciéndole barbaján.
Esto enfureció al Che, quien al pretender dar respuesta al insulto, fue contenido por Rubén Navarro, quien también era fotógrafo ambulante, diciéndole que aquél hombre era ni más ni menos que el maestro Agustín Lara.
El Che, entonces, humildemente tomó la mano al compositor, se la besó y le pidió disculpas. Lara sonrió y le palmeó la espalda, para luego proseguir su camino.

sábado, 19 de julio de 2008

EL NIÑO QUE NO SABIA CANTAR

Una vez un niño de diez años trabajaba en una fábrica de Nápoles. Anhelaba ser cantor, pero su primer maestro lo desalentó. Le dijo que no podría cantar jamás, que tenía una voz chillona como el sonido del viento en las persianas. Pero su madre, una pobre campesina, le abrazó y le dijo que no creyera lo que le había dicho el maestro, que él cantaba muy bien y que ella haría lo que fuera necesario para conseguirle un buen instructor.
La pobre mujer consiguió quien le diera lecciones de canto, y eran tantas sus privaciones que durante mucho tiempo anduvo descalza para cubrir los gastos. Los elogios de aquella campesina y sus palabras de aliento, cambiaron la vida entera de aquel niño. Quizá haya oído usted también hablar de él. Cantaba ópera y se le conoce como Caruso.

NIÑOS ESCLAVOS

Es común que aparezcan en las comunidades indígenas africanas tipos muy bien vestidos, con ropa deportiva y apariencia muy exitosa que proponen a los padres de familia que les entreguen a sus hijos para darles trabajo en la ciudad, y éxito; con lo cual los pequeños podrán luego enviar buenas remesas de dinero a sus padres. Y como muestra de su gran voluntad les entregan una miserable cantidad de dinero a los progenitores.
Es así como se calcula que han secuestrado a más de 200 000 niños rurales, mismos que luego son vendidos como esclavos, para ser sometidos e tremendas condiciones de explotación, en viviendas de gente rica en las ciudades o incluso en plantaciones de cacao o café en otras ciudades.
Algunos menores que logran escapar de sus captores regresan contando historias atroces, donde mal se les da de comer, los hacen trabajar de sol a sol sin tener algún día de descanso y los castigan a golpes y latigazos.
Muchos de esos adolescentes jamás pueden regresar con su familia, por lo cual cuando logran escapar, los jovencitos se dedican al robo y las jovencitas a la prostitución.
La organización de Naciones Unidas para la infancia, Unicef, asegura que cientos de miles de mujeres, jóvenes y niñas, son vendidas cada año para el mercado de la prostitución tanto en India como en Tailandia o son comercializadas como 'novias' para arreglar matrimonios.
Se estima que en los últimos 30 años más de 30 millones de mujeres, niños y niñas han sido condenados a la esclavitud y explotación sexual en Asia.

IVAN EL TERRIBLE

Iván IV, que vivió entre los años 1530-1584, quien fue zar de Rusia, mostró su perversidad desde su infancia, ya que siendo apenas un niño se divertía torturando a toda clase de animales y arrojando perros desde los tejados del palacio real.
A los 14 años ordenó que Andrei Chuiski, jefe del clan más influyente de Rusia, fuera arrojado a los perros hambrientos.
En 1555 ordenó la construcción de la iglesia de San Basilio de Moscú, y quedó tan complacido con la obra que mandó dejar ciegos a los arquitectos para que no pudieran proyectar nada más hermoso.
En 1570 marchó sobre la ciudad de Novgorod al frente de un ejército de 15.000 hombres arrasándola y dando muerte a miles de personas (se habla de 25.000 a 60.000) llegando incluso a arrojar a decenas de niños a las aguas heladas de un río cercano, por el simple hecho de "disfrutar" viendo el espectáculo.
El 14 de noviembre de 1581, en acceso de ira, mató a bastonazos a su propio hijo y sucesor Iván Ivanovich.
Por todo esto, y muchas cosas más, pasó a la historia como “Ivan el Terrible”.

LA VANIDAD HUMANA

Se cuenta de Don Pedro II, emperador del Brasil, que compadecido de ver tantos pobres enfermos que andaban tirados por las calles, o morían abandonados en míseras casuchas, se hizo el propósito de levantar en Río de Janeiro un gran hospital para poder dar cabida a todo necesitado: para esto acudió a los buenos sentimientos de su pueblo. Pero el pueblo no respondió al llamamiento como él esperaba y los ricos se hicieron de oído sordo.
¿Qué hizo entonces el monarca? Conociendo los deseos de los ricos plebeyos en acceder a un título nobiliario, hizo saber que todos aquellos que aportaran una cantidad considerable de dinero, para fines benéficos, serían condecorados por el Emperador con títulos nobiliarios de marqueses, duques y condes según fuese la cantidad del donativo.
Además todos los donantes serían homenajeados en una gran placa de mármol colocada al frente del nuevo hospital de beneficencia. Pronto se llenó la lista, y el levantar el hospital fue ya cosa de poco tiempo. El día de su inauguración, fue grande la expectación por ver la gran placa de mármol cubierta en terciopelo rojo, donde esperaban ver sus nombres esculpidos. Más cuando Don Pedro develó la placa, lo único que encontraron fue una frase en latín que decía “De la vanidad humana para la miseria humana”

viernes, 18 de julio de 2008

EL ALACRAN Y EL MAESTRO

Había una vez un maestro oriental que vio cómo un alacrán se estaba ahogando. Decidió sacar al animalito del agua, pero cuando lo hizo, el alacrán lo picó. Ante el dolor lo soltó, por lo que el animal de nuevo se estaba ahogando...entonces intentó sacarlo y otra vez lo volvió a picar. La escena se repitió varias veces: Sacarlo del agua, ser picado y soltarlo. Uno de sus discípulos que observa la situación le dijo:
"¡Es una necedad querer sacar ese alacrán! ¿No entiende que cada vez que lo saque del agua lo va a picar?".
Entonces el maestro oriental le respondió:
"La naturaleza del alacrán, que es picar... no va a cambiar mi naturaleza, que es ayudar"

UN HOMBRE LLAMADO GALENO

¿Porqué le llaman galenos a los doctores?
Galeno fue un hombre que nació en Pérgamo en el seno de una familia de buena posición. Empezó estudiando filosofía y ciencias naturales, pero posteriormente estudió medicina a instancias de su padre. Siendo todavía muy joven, estudió anatomía en Esmirna y después en Alejandría que, en aquel momento, era centro de la Ciencia. Cuando volvió a Pérgamo, ya gozaba de una extensa fama como cirujano por su habilidad en curar las heridas de los gladiadores.
Cuando abandonó Pérgamo para dirigirse a Roma ya era un medico hábil y experimentado que se convirtió pronto en el médico de moda atendiendo a los césares Lucio Vero, Marco Aurelio y Cómodo.
Inmerso en viajes, estudios, prácticas, disecciones y polémicas, Galeno asimiló todo el conocimiento médico de la época, escribiendo numerosas obras en griego. La anatomía, la fisiología, la patología, la terapeútica, la higiene y otras muchas disciplinas fueron reflejadas en su extensa obra.
Se atribuye a Galeno el uso de medicamentos en gran escala: el mismo recogía las plantas curativas y preparaba sus prescripciones a base de mezclas complejas.
Un medicamento preparado por Galeno, conocido como "triaca" o "teriaca" constaba de 70 ingredientes y pretendía ser una especie de antídoto universal. Este remedio permaneció vigente hasta el siglo XIX, siendo debida su popularidad al hecho de contener opio. Quizás no curaba todo, pero debemos pensar que era un alucinante brebaje.
La obra de Galeno fue aceptada durante siglos como dogma de fe y solo a partir del siglo XVI, con las nuevas ideas de Vesalio, gran anatomista del Renacimiento, se empezaron a sacudir los cimientos de su autoridad.