domingo, 17 de agosto de 2008

LA SERPIENTE QUITAMANCHAS

Si uno fuera demasiado ingenuo pensaría que esta es la época de los prodigios. La televisión está atiborrada de productos milagrosos que curan de inmediato bárisis, quitan las barrigas infladas en menos que canta un gallo, dejan los platos rechinando de limpios, los pisos más olorosos y brillantes que nunca, eliminan almorranas, etc. etc. etc.
Por supuesto que todo esto, en la mayoría de los casos son un auténtico fraude. Y lo peor de todo es que muchos de estos productos son carísimos por los costos tan altos de la publicidad, pero viene uno que a las amas de casa les va a encantar y no nomás a ellas, sino que en muchos campos será de suma utilidad.
Una camisa que se mancha de sangre es prácticamente imposible dejarla limpia. Por más que digan los detergentes que si se logra, si la mancha no se enjuaga de inmediato, es una causa perdida.
Hay una serpiente acuática llamada Florida cottonmotuh, y los científicos han venido realizando una serie de estudios con el veneno y la saliva de este reptil, llegando a la conclusión que su saliva es sumamente eficaz para eliminar por completo las manchas de sangre en la ropa; además un componente del veneno es capaz de disolver coágulos de sangre y puede ser demasiado útil para prevenir ataques de corazón y trombosis.
El temible veneno de esta serpiente originaria de Massachusetts, inhibe drásticamente el crecimiento de tumores, reduce el crecimiento del cáncer de mama en un 60-70 % y la metátastasis de cáncer de pulmón en un 90 %, según pruebas realizadas con ratones.

jueves, 14 de agosto de 2008

HONRADEZ JAPONESA

Jorge Tanaka, un amigo empresario de la TV, me contó que en cierta ocasión le obsequiaron una valiosa pluma Mont Blanc. Poco después fue al Japón en viaje de vacaciones, en un intento de conocer un poco acerca de la tierra de sus ancestros.
Estando en este exótico lugar descubrió que sus tradiciones y costumbres distan mucho de parecerse a la forma de vida occidental. Más hubo un detalle que le hizo valorar en demasía ciertas virtudes propias del pueblo nipón.
Llegó a una tienda a comprar algunas figurillas de arte tradicional, para obsequiarlas a sus amistades cuando estuviera de regreso a casa. El dueño del negocio le recibió con la típica camaradería oriental: una amable y cordial sonrisa, seguida de una distinguida inclinación de reverencia, cosa que le turbó en cierta medida, pero que agradeció de todo corazón correspondiendo con una leve inclinación de su cabeza.
Por la noche, ya de regreso a la pequeña habitación del hotel que le hospedaba, se dio cuenta que había olvidado su preciada pluma en la tienda, misma que utilisó para firmar el bauche de la tarjeta de crédito. Totalmente molesto y haciéndose el ánimo de que no habría de recuperar su preciada Mont Blanc, regresó al siguiente día a la tienda donde había realizado las compras. Al momento de ingresar a la tienda, el dueño del negocio salió a su encuentro, mucho más sonriente y con sus reverencias más acentuadas. Le dijo algunas palabras llenas de emotividad, mismas que no logró entender en lo absoluto, más luego con una indicación de su mano le señaló el mostrador donde se había efectuado la transacción y ahí… sin que nadie la hubiese tan siquiera tocado, estaba la famosa pluma esperando el regreso de su propietario.
Así de maravillosa es la honradez japonesa. Un país donde se regresan los objetos perdidos, donde las puertas carecen de cerraduras y no se requieren de los costosos controles de seguridad para evitar los robos en los negocios.
Baja el Audio en MP3:

domingo, 10 de agosto de 2008

LO INSÓLITO EN LAS OLIMPIADAS

Desde que en 1886, por iniciativa del Barón de Coubertain, compitieron 200 hombres representando a 14 países, hasta las de Atenas 2008, solamente las dos guerras mundiales, 1914 y 1939, han sido capaces de suspender unas olimpiadas.
En los primeros juegos de la era moderna, el griego Aristides Konstan-tini-dis destrozó su bici contra una pared en los 87 km en ruta. Cogió una del público y siguió.Hasta 1908 los ganadores recibían una medalla de plata, los segundos se llevaban una corona de laurel y no había premio para los “terceros”. De todas formas, las medallas que se entregan a los campeones no son de oro, sino de plata bañada en oro.
En París 1920, Rudolf Bauer, lanzó su disco con tanta fuerza que acabó dándole al público en varias ocasiones.
Las primeras mujeres compitieron por primera vez en 1928, y continuó durante algún tiempo la duda sobre si podían aguantar las competencias.
En Ámsterdam, 1928, a la alemana Hilde Schrader se le rompió el traje de baño, que dejó un pecho visible. Le dio tanto pudor que quiso terminar cuanto antes y ganó.
La norteamericana Helen Stephens resultó ganadora en 1936, de la carrera de los 100 metros. Pero el jurado tenía sus dudas de si era hombre o mujer, por su extraña apariencia, así que antes de otorgarle la medalla hicieron que se desnudara y ella aceptó. Llenos de vergüenza los jueces luego le entregaron su medalla.
El nadador Jean Boiteux hizo prometer a su padre, en las olimpiadas de 1952, que le dejaría casarse con su novia si ganaba. Lo logró y su padre se tiró al agua vestido y con boina para felicitarle.
El primer nadador que se rapó para ir más rápido fue el alemán Lampe. Luego subió al podium con peluca.
El remero Vya-cheslav Ivanov, de la URSS, ganó, en 1956, el oro en la modalidad de “skiff”. La emoción le hico lanzar la medalla al aire, pero cayó al agua y no la encontró.
El boxeador Cassius Clay tiró su oro conseguido en 1960 a una alcantarilla porque no le dejaron entrar en un restaurante de Roma.
El judoka nipón Akio Kaminaga, perdió en Tokio 1964 la final ante el holandés Anton Geesnik, y su paisano Suburaya quedó tercero en el maratón. Ambos se suicidaron dos años después avergonzados por decepcionar al Emperador.
El campeón de los pesos pesados en Munich 1972, desayunaba cada día 26 huevos fritos y un filete antes de entrenarse.
El boxeador estadounidense Charles Vinci se pasó de peso para su categoría y tuvo que cortarse el pelo a rapa con el único objetivo de quitarse los gramos que le sobraban para ser admitido.

jueves, 7 de agosto de 2008

LOS MARES SIN PECES

Es tal la explotación que se está realizando con la pesca en todo el mundo, que recientemente el profesor Enric Sala, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas manifestó que las especies de pescado que consumimos actualmente, estarán prácticamente agotadas en el año 2048. Durante los últimos 4 años se ha realizado un análisis exhaustivo de informes suministrados por 48 áreas marinas protegidas y datos sobre las capturas de peces e invertebrados en todo el mundo durante los últimos 56 años. La conclusión es que las especies de peces que consumimos se han reducido de una manera alarmante, temiéndose que en unos 50 años, no queden robalos, bacalaos, ni esos manjares exquisitos que brotan de las aguas marinas.
Las medidas que sugieren, hablan de regulaciones estrictas en las leyes de pesca; de tiempos de veda, para propiciar la reproducción de los peces. Pero por supuesto que nadie va a hacer caso, así que las futuras generaciones solo van a ver este tipo de peces en las fotos de las enciclopedias.

NIÑOS DE LA CALLE

No hay un solo país en el mundo donde no haya niños y niñas viviendo en las calles. Se estima que en tan solo América Latina hay un aproximado de 40 millones de menores de edad viviendo como indigentes. Estamos hablando, para que se de una ligera idea, de una cantidad semejante a casi la mitad de ciudadanos que tiene México, por lo cual, si estos menores formaran un país, tendrían su propio gobierno, su asiento en las Naciones Unidas y préstamos del Banco Mundial. Pero como se encuentran dispersos en barrios bajos y basureros de todas las principales ciudades de nuestro continente, no tienen ni voz ni voto. Son simplemente un desecho más de las sociedades que los ha producido. Una auténtica vergüenza.

miércoles, 6 de agosto de 2008

CASAMIENTO AZTECA

Cuando un joven azteca decidía casarse hablaba con su padre y este le enviaba regalos al padre de la novia por intermedio de un par de ancianas. Este, rechazaba los regalos manifestando que los presentes no igualaban a la dote de su hija, y esperaba a que volvieran a hacerla una nueva oferta. Así se la pasaban las ancianas, yendo y viniendo hasta que los regalos eran aceptados por el padre de la novia. En ese momento se fijaba la fecha de la boda.
Los padres de los novios debían acudir ante el sacerdote para preguntarle si los dioses estaban a favor del casamiento, si este les contestaba favorablemente, entonces ya se formalizaba debidamente el matrimonio.
Llegado el día de la boda, una de las ancianas cargaba sobre sus hombros a la novia y la llevaba a la puerta de la casa del novio. Ahí se organizaba una gran fiesta donde todo mundo era invitado y se bebía pulque en abundancia.
Después de la boda, la pareja debía ayunar por espacio de cuatro días, y solo habiendo pasado por este período de purificación les era permitido unirse en la intimidad de su nuevo hogar.
Entre los aztecas el divorcio era algo totalmente normal. El hombre podía separarse de su mujer si ésta estaba incapacitada para darle hijos. Mientras que la mujer podía abandonar al hombre si éste no cumplía con sus obligaciones como marido, llevando alimentos y vestido a su casa, o simplemente porque tuviera mal genio. Luego del divorcio ambos podían volverse a casar, tan solo en el caso de la mujer había la restricción de que no podía casarse con un hermano de su ex marido.
A los hombres les era permitido tener relaciones sexuales con otras mujeres, siempre y cuando estas no estuvieran casadas. También existía la prostitución, y era normal que la gente del pueblo entregara sus hijas a la realeza, para que los nobles las convirtieran en sus amantes.

domingo, 3 de agosto de 2008

LA SAL

¿Alguna vez se ha preguntado porque los mares son tan salados?. Dicen los expertos que las aguas de los ríos arrastran hacia el mar grandes cantidades de sales minerales; sales que se encuentran en las piedras y en la tierra, en las que predomina el carbonato cálcico, y hay también cloruros, especialmente de sodio. Esta acumulación de sales que depositan los ríos es lo que hace totalmente saladas a las aguas del mar.
La sal ha sido, desde tiempos inmemoriales parte esencial de los hombres. Es tan esencial que diversas religiones la han integrado a sus rituales litúrgicos, además de que ha sido objeto de gran número de supersticiones entre los pueblos primitivos. En Arabia y otros países del Medio Oriente, como una demostración de unidad, se comparten puños de sal, y esto es sumamente sagrado; algo que lleva el nombre de “comunión de sal”.
La sal además ha estado presente en los sacrificios, tanto latinos como griegos espolvoreaban con sal la cabeza del animal que ofrecían a los dioses. La sal tuvo un uso muy frecuente para la magia protectora y curativa. Los árabes de Marruecos esconden la sal en la oscuridad, para ahuyentar a los malos espíritus, y en los países nórdicos se pone sal cerca de la cuna de los niños para protegerlos de toda mala influencia. En algunas comunidades europeas, las mujeres que han dado a luz, se lavan diariamente con sal y agua, en la creencia de que es una protección contra los hechizos.
También se utilizaba la sal para dar solemnidad a los juramentos; así entre algunos pueblos primitivos, el que juraba sumergía el dedo en la sal y luego pronunciaba el juramento.
Entre los pueblos de lengua Nyanja del Africa Central, cuando la mujer llega a la pubertad, se le prohibe el uso de sal. Así que las pobres jovencitas deben de tomar los alimentos totalmente desabridos. Esto sucede hasta el momento de su matrimonio; al día siguiente de la noche de boda, la recién casada echa sal en el plato que guisa y luego lo da a los parientes para que se froten con él. Si no hace esto, quiere decir que su marido no fue capaz de tener relaciones con ella y como no le cumplió, la comida seguirá desabrida, pero si todo resultó muy bien, los alimentos estarán bien sazonados para los dos.
También en nuestra sociedad “civilizada” hay algunas supersticiones relacionadas con la sal. Ya sabe usted que algunos consideran de mala suerte derramar sal y para librarse de ella hay que tirar otro poco de sal por sobre el hombro. Otros por ahí duermen con una taza de sal de grano debajo de la cama para evitar los males de ojo y no falta quien vaya y riegue sal frente a la casa de sus enemigos para salarles la vida.
La Sal de Mar, es obtenida mediante medios artesanales de evaporación. Haga usted de cuenta que hacen albercas de muy baja profundidad con agua salada expuesta al sol para que se evapore y quede únicamente la sal que luego pasa a recogerse y encostalarse. Por cada 100 litros de agua de mar se obtienen 3.5 kilos de sal.
En la antigüedad, la sal era un elemento escaso y muy bien valorado, hasta el punto que lo utilizaban como moneda. Los soldados romanos recibían su paga en granos de sal, siendo éste el origen de la palabra “salario”.