martes, 9 de septiembre de 2008

JOHN DE MANDEVILLE

En la Biblioteca Británica se conserva un antiguo manuscrito realizado a finales del siglo XIV, mismo que es una traducción directa del original cuyo título es “Los viajes de Sir John de Mandeville” y que según se cuenta fue escrito en Francia por el año de 1356. Este libro fue extremadamente popular en la edad media, mucho antes del descubrimiento de América.
En aquellos tiempos la ignorancia se cubría con la fantasía, provocada por el deseo de conocer lo hasta entonces desconocido, y si bien se hablaba de cosas maravillosas que había más allá de los mares, también su imaginación agregaba seres terroríficos que podían acabar con las pretensiones de aquellos que se adentraran en lo desconocido.
Fue por ello que al aparecer el libro de Sir John de Mandeville, la gente deseosa de adentrarse en lo desconocido, lo convirtió en un éxito fuera de lo común. El libro consta de dos partes. La primera es como una guía turística para peregrinos porque habla de Tierra Santa. La segunda es la descripción de un viaje a Oriente, que describe la travesía por islas lejanas, hasta llegar a la India y el Catay, lugar que hoy conocemos como China.
He aquí algunas de las cosas maravillosas que se narran en “Los viajes de Sir John de Mandeville”.
Antes del descubrimiento de América toda la atención y las fantasías de los europeos se centraban en el Oriente. Conocían las fantásticas historias escritas por Marco Polo. Después Sir John de Mandeville les vino a llenar la cabeza de humo diciendo que en aquellos lugares había mucho oro y valiosas especies. También se encontraba la Fuente de la Eterna Juventud y el legendario Paraíso Terrenal. Pero no todo era miel sobre hojuelas: antes de llegar a estos idílicos lugares había que toparse con una buena cantidad de monstruos. Era imposible llegar ahí sin sufrir la embestida de los acéfalos (hombres sin cabezas pero con rostros en el pecho), los esciópodos (hombres con una sola pierna y un pie gigante), o las temidas amazonas (mujeres fuertes que se cortaban un pecho para poder usar el arco).
Una parte del libro dice: "A través del océano y más allá de muchas islas se llega a Nacumera, una isla hermosa y grande. Su perímetro mide más de mil millas. Todos los hombres y mujeres que la habitan tienen cabeza de perro y se les denomina cinocéfalos".
Dice Mandeville que aunque cualquiera puede emprender un viaje por el mundo entero, solo uno entre mil sería capaz de volver al punto de origen, pues debido a la inmensidad de la tierra y del mar se pueden tomar miles y miles de rutas. Pero nadie sabría dar con la ruta acertada para volver a su punto de origen, si no fuese por casualidad o por obra y gracia de Dios.
Sir John de Mandeville habla en su libro que la tierra es redonda, pero esto no era nada nuevo, ya se sabía desde mucho tiempo atrás, ya que Aristóteles, en el siglo IV a.C. lo sabía perfectamente, y hasta elaboró una teoría astronómica basada en la esfericidad del mundo.
Pero nadie estaba seguro de ello. Así que Cristobal Colón no fue quien pensó primero que nuestro mundo era esférico. Lo que sí es de admirársele es el hecho de que se atrevió a alejarse más de lo debido de las costas, aún con plena conciencia de que más allá lo esperaban monstruos y seres fantásticos dispuestos a arruinarle su objetivo.Y volviendo a John de Mandeville, es necesario aclarar que el verdadero autor del libro se llamaba Jean de Bourgogne, un escritor francés del siglo XIV. Y de quien se dice que jamás emprendió viaje alguno a ningún lugar más allá de lo conocido. Todo fue producto de su imaginación. Y por supuesto que después del descubrimiento de América, su libro pasó totalmente de moda.

domingo, 7 de septiembre de 2008

EL DERECHO DE PERNADA

El término pernada hace referencia a una realidad histórica medieval, que suponía que la mujer recién casada no era conocida sexualmente por su marido una vez celebrada la ceremonia nupcial, sino que lo era por otra persona, generalmente alguien con poder dentro de la comunidad.
En Libia, según nos refieren los historiadores greco-romanos Heródoto y Pomponio Mela, existía la costumbre de que la noche de bodas todos los convidados a la ceremonia tenían derecho a relacionarse sexualmente con la novia, tan solo había el requisito de llevarle un regalo. Mayor era la gloria y el prestigio de la novia cuanto mayor fuera el número de obsequios recibidos.
Según refiere el Talmud, libro sagrado de los judíos, los macabeos se revelaron contra Antíoco a consecuencia del nombramiento de los llamados cuestores que tenían la misión de desflorar a las novias. En tiempos del emperador Augusto el rey de Escocia concedió el derecho a la primera noche a todos sus jefes. Esta costumbre se mantuvo en vigor hasta bien entrada la Edad Media, cuando el rey Malcolm III la abolió y la sustituyó por el tributo de una moneda de oro a pagar al señor como rescate por la mujer a desposar.
En la China del siglo XIII, existía la costumbre en algunas regiones de que las mujeres casaderas tenían que pasar por una ceremonia legal y religiosa de desfloración denominada Tchin-Than, presidida por un sacerdote budista o taoísta. Las familias de estas mujeres debían hacer frente a los gastos que se ocasionaban con motivo de este ritual.
En la región hindú de Malabar cuando el monarca se casaba entregaba su mujer al sacerdote para que la desflorara y en pago de este servicio debía entregarle además 50 monedas de oro. Entre los indios de ciertas regiones del estado norteamericano de Nuevo Méjico los hombres debían comprar a sus futuras esposas a sus respectivos progenitores y luego presentarlas al jefe de la tribu para que tuviera una relación sexual si así lo deseaba

lunes, 1 de septiembre de 2008

EL ARCA DE LAS SEMILLAS

De todos es conocida la famosa historia bíblica del Arca de Noe, en la cual se preservaron una pareja de cada uno de los animales que habitaban el mundo, impidiendo que murieran ahogados por el diluvio. Pues algo muy semejante se ha venido fraguando desde hace algún tiempo por parte de los noruegos.
Se trata de un ambicioso proyecto destinado a asegurar la continuidad de la vida en la Tierra, en el caso de que se diera una guerra nuclear o una gran catástrofe natural. Para ello están preparado en un una isla del archipiélago del Artico un recinto a 10 metros de profanidad, en el cual están creando la reserva genética de semillas más insólita del mundo.
El proyecto cuenta con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la alimentación. Se espera que esto asegure la continuidad de las diferentes especies naturales que hoy en día pueblan nuestro planeta. Y aún en el caso de que no se presente ninguna catástrofe atómica o natural, este insólito refugio habrá de preservar a muchas especies que hoy en día se encuentran en peligro de extinción.
En caso de presentarse una crisis alimenticia en un futuro no muy lejano, se piensa que con este refugio de semillas se podría resolver gran parte del problema.
Este insólito granero, si es permitido llamarle de esa manera, será una especie de Arca de Noé que almacenará 3 millones de duplicados genéticos, procedentes de lugares muy distantes, incluyendo países como Colombia, México, India, Filipinas y Kenia.
Las semillas se preservarán por medio de una temperatura estrictamente controlada a 6 grados bajo cero.
El depósito será construido realizando una cueva en una montaña, y tendrá poco más de 50 metros de longitud y algo así como 6 metros de altura. Las condiciones del lugar y el tipo de instalaciones, evitarán cualquier daño por cuestiones volcánicas, sísmicas, radiación o inundación.
Además habrá un estricto control, con una valla de alta seguridad, cámaras de televisión y detectores de movimiento; lo cual se espera que proteja este valioso tesoro biogenético e impida cualquier posible sabotaje.
La construcción de este banco de semillas costará 5 millones de dólares, más los gastos de mantenimiento que seguramente no serán pocos, pero el proyecto bien que vale la pena.
Lo malo es que un proyecto así no es viable para preservar a los animales, y nuestras zonas protegidas en este sentido, todavía dejan mucho que desear, porque pese a todas las restricciones, el hombre sigue acabando con todo lo más maravilloso de nuestro planeta.

jueves, 28 de agosto de 2008

EL SONAMBULO

En la década de 1750, vieron a un joven seminarista del seminario de Burdeos, en España, levantarse de su cama y caminar dormido rumbo a uno de los salones. Uno de sus superiores se dio cuenta que el joven estaba dormido y caminaba como sonámbulo. Conciente de que podía ser peligroso despertarlo, lo siguió para ver que hacía, enviando a otro de los seminaristas para que le llamara al Prefecto General.
El joven fue hasta su pupitre en el salón de clases, tomó unas hojas de papel y comenzó a redactar a oscuras un sermón, leerlo y realizar algunas correcciones, todo ello con los ojos perfectamente cerrados.
El prefecto pensó que el joven les estaba gastando una broma, así que colocaron una hoja de papel grueso entre su cara y el cuaderno, más el joven continuó escribiendo y realizando su trabajo.
Aquella situación se repitió en muchas ocasiones, aunque lo más admirable fue cuando se puso a escribir música. A este joven seminarista le gustaba mucho componer himnos religiosos, y componía música de la misma manera como lo hacía con los sermones. Aunque en esta ocasión utilizaba hojas pautadas, colocando con toda exactitud las notas en el pentagrama; primero las escribía como blancas y después retrocedía y las llenaba, convirtiéndolas en negras. Mientras la tinta estaba fresca, tenía sumo cuidado de no tocarla; aunque una vez que se secaba, eliminaba la precaución.
También en este caso, el Prefecto puso una cartulina frente a sus ojos, pero el seminarista curiosamente siempre supo con exactitud el sitio exacto de cada nota, y las rellenaba de negro sin problema alguno. ¿Cómo lo hacía? Un misterio que nunca nadie logró explicar.

lunes, 25 de agosto de 2008

CONTAGIANDO INDIOS

En 1763 las tropas inglesas se enfrentaron a grandes problemas con los indígenas del valle de Ohio. Por más estrategias que hicieron para apoderarse de sus tierras, siempre perdían las batallas. El coronel Henry Bouquet recibió una carta determinante de parte de lord Jeffery Amherst conminándole a que doblegara a como diera lugar a los indios norteamericanos, puesto que la situación le era totalmente insoportable.
El coronel Bouquet encontró la solución: envió un comunicado a los jefes de las tribus rebeldes y los citó en su fuerte para firmar un tratado de paz, comprometiéndose a no agredirlos y respetar sus tierras. Los jefes indios acudieron a la cita y el coronel en señal de buena voluntad les ofreció cobijas a todos ellos, incluso les dio muchas más para que se las entregaran a los miembros de sus tribus.
La estrategia resultó. Aquellas cobijas estaban infectadas de viruela y provocaron una auténtica mortandad en las tribus. Fue la primera vez en la historia que se utilizaron armas biológicas para ganar una guerra.

MASCOTAS A LA ALCANTARILLA

Un alacrán hambriento se entierra en las arenas del desierto, o se esconde en la grieta de una roca, permaneciendo inmóvil en una especie de catalepsia. Puede permanecer así, hasta dos años y sin comer. Y si esto le parece increíble, permítame decirle que hay quien supera la marca, y el ganador absoluto es el caracol del desierto, que puede pasarse hasta cinco años adormilado sin comer ni beber.
Y para continuar hablando de animales. En Estados Unidos se puso de moda tener animales extraños en casa… mientras eran pequeños. Serpientes, arañas, cocodrilos, iguanas y muchas otras especies propias de las selvas, bosques y pantanos se convierten día con día en mascotas de jovencitos en la Unión Americana. El problema se presenta cuando la serpiente se convierte en una enorme boa que se come al gato de casa, o al perrito adorado. O también cuando el pequeño caimán adquiere dimensiones alarmantes y peligrosas. ¿Qué hacer con estas mascotas que se han vuelto peligrosas y ya no pueden vivir en la tina de baño de la casa?
Una forma muy singular para resolver el problema es arrojarlos a las alcantarillas, donde muchos de ellos logran sobrevivir, sobre todo los cocodrilos, quienes se ponen gordos y cachetones alimentándose de las numerosas ratas que habitan por ahí. Por supuesto que esto se convierte en un gran problema para los encargados de darle mantenimiento a las tuberías del desagüe, ya que no es lo mismo andar caminando a oscuras por un lugar infestado de ratas que un lugar donde es posible toparse con uno que otro cocodrilo.

jueves, 21 de agosto de 2008

LA HISTORIA DEL MOLE

Cuenta la leyenda que en cierta ocasión Juan de Palafox, virrey de la Nueva España y arzobispo de Puebla, visitó su diócesis, y le fue ofrecido un banquete en un convento poblano. Para lo cual los cocineros de la comunidad religiosa pusieron muy especial empeño en la preparación del menú.
Fray Pascual, quien era el cocinero principal, corría de uno a otro lado dando órdenes a diestra y siniestra, empeñado en que los platillos quedaran a la altura de tan importante personaje. Fray Pascual no se midió en reprimendas para sus ayudantes, quienes hicieron un desorden total en la cocina. El mismo Pascual tomó una bandeja y amontonó en ella todos los ingredientes que estaban desparramados aquí y allá, para guardarlos de inmediato en la despensa. Y fue tal su prisa que dio un tropezón exactamente frente a la gran cazuela donde unos suculentos guajolotes estaban ya casi a punto.
Allí fueron a parar los chiles, trozo de chocolate y las más variadas especies echando a perder la comida que debía ofrecerse el virrey.
Fue tanta la angustia de Fray Pascual que éste comenzó a orar con toda su fe, justamente cuando le avisaron que los comensales estaban sentados a la mesa.
La verdad es que no pudo componerse ya el guisado, y se sirvió tal y como quedó. El mismo Fray Pascual no pudo entender lo que sucedió, porque a todos los invitados les encantó el platillo tal y como se sirvió, otorgando una gran calidad de elogios por lo exquisito que había resultado el banquete. Es por ello que en Puebla es muy común que las amas de casa, al preparar los alimentos digan “San Pascual Bailón, atiza mi fogón”.
Más esta leyenda dista mucho de ser cierta. Lo más seguro es que el mole no es producto de una casualidad, sino el resultado de un lento proceso culinario iniciado desde la época prehispánica y perfeccionado en tiempos de la Colonia, cuando la Cocina Mexicana se enriqueció con elementos asiáticos y europeos.
Cada región fue agregándole su toque personal y así surgieron el mole poblano, el mole negro de Oaxaca, el mole amarillito del sureste, el coloradito del Valle de México, y también, porque no decirlo, ese riquísimo mole de mi pueblo, por allá por Zacatecas, y que llaman “de piscas”, y que es el color anaranjado y que se prepara agregándole frijoles tiernos. Toda una delicia!!!!.