jueves, 27 de noviembre de 2008

A LOS PECES LES GUSTA EL ROCK

En un experimento realizado en una pisci-factoriá japonesa se ha demostrado que el rock es más efectivo que la música clásica para combatir el estrés que padecen los peces en los criaderos.
Los científicos de la planta de investigación pesquera en Yamagata, al norte de Japón, separaron 600 platijas de tres meses de vida, un pez parecido al lenguado, en tres depósitos, uno con música clásica, otro con rock y un tercero sin música. Durante las seis semanas del experimento, las platijas rockeras tuvieron menos estrés y mucho mejor apetito que sus compañeras, y alcanzaron un peso superior, frente a las que escucharon a Mozart. Mientras que las platijas sin música quedaron en un término medio.
Conclusión: a los peces les gusta el rock y tienen las orejas tan tapadas que los pobres no saben apreciar la grandiosidad del genio de Salsburgo. Así conozco a mucha gente.

EL ARBOL DEL TULE

Cuenta la leyenda que cierto día el Rey Condoy, quien tenía sus dominios en el cerro de Zempoaltépetl, en la sierra mixe, decidió construir un palacio en Mitla, ya que escuchó decir que otro rey pretendía edificar una gran ciudad en ese mismo lugar, y antes de que otra cosa sucediera, decidió dejar bien establecidos sus territorios. Trabajó duramente, pero cierta noche el canto de un gallo lo asustó y dejó inconclusa su obra, que según el decir de la gente son las ruinas que aún se pueden apreciar en Mitla.
El Rey Condoy se fue a Oaxaca, más en su camino, se detuvo a descansar en un lugar llamado el Tule; en ese sitio clavó su bastón en el suelo, una leño que dicen pesaba 62 kilos, y este comenzó a retoñar dando orígen al árbol más grande del mundo, hoy ampliamente conocido como “El Arbol del Tule”
Este extraordinario árbol mexicano es en realidad un enorme ahuhuete que tiene una altura de 40 mts, un diámetro de 52.50 mts. Y un peso aproximado de 509 toneladas, con una edad de alrededor de 2000 años, y se dice que es el ser vivo más antiguo del mundo. Está localizado en Santa María del Tule en Oaxaca.
Los antiguos oaxaqueños decían que ellos venían de los árboles, y por ello realizaban un acto ceremonial de ofrenda al Arbol del Tule, al cual llamaban “huehue”, que significa anciano en náhuatl. Efectuaban una danza llamada del Sabino alrededor del gran árbol, en la cual sacrificaban una paloma. Se tiene noticia que la última vez que se realizó esta ceremonia fue en el año de 1834. Aún ahora continúan llegando peregrinaciones de indígenas hasta el árbol. Llegan y bailan a su alrededor y luego se lavan la cara en un remanso de agua cercano.
Dada la importancia de este árbol, existe un comité llamado Mi Amigo el Arbol que se dedica a su cuidado y conservación. Reciben asesoría de diversos especialistas en fisiología vegetal, la cual les permite conocer las condiciones en que se encuentra este magnífico ahuhuete y la forma de lograr su preservación.
En México existen otros ahuehuetes de grandes dimensiones como el que se encuentra en el Santuario de Chalma, en el Estado de México, cerca de la ciudad de Toluca. Desde la época prehispánica y hasta la fecha, recibe peregrinaciones y ceremonias: antes de llegar al Santuario sus visitantes danzan en torno al árbol y luego se lavan la cara con el agua que brota de sus raíces

MAHOMA

Mahoma quedó huérfano a los ocho años de edad y fue criado por su tío Abu-Talib, quien era de oficio camellero. Mahoma se casó a los 25 años de edad, con una viuda rica llamada Khadija, que era 15 años mayor que él. Se dedicó al comercio y tenía una caverna en el monte donde acostumbraba ir a realizar sus oraciones. Dicen que en ese lugar se le apareció el arcángel Gabriel, quien le hizo una buena cantidad de revelaciones, que luego serían argumento de su predicación y que con el paso del tiempo darían forma al Corán, libro sagrado del islamismo.
Para el año 616 de nuestra era, Mahoma ya tenía un grupo fervoroso de seguidores, cosa que provocó la ira de los gobernantes de la Meca, donde se tenía una religión oficial que incluía a 360 dioses adorados en la Caaba, así que ya no hacía falta uno más. Por ello, Mahoma huyó de La Meca a Medina para evitar ser asesinado. Este acontecimiento es llamado la Hégira, y da inicio a la era musulmana, igual que el nacimiento de Cristo es el primer año de la era cristiana.
Seis años después Mahoma regresó triunfante a la Meca y destruyó los innumerables Ídolos, transformando el antiguo templo de la Caaba en santuario para sus fieles.
Mahoma tuvo 18 mujeres, todas viudas. Murió a los 62 años a consecuencia de una fiebre causada por la picadura de un insecto. Y sus restos se conservan en la mezquita El Haram, una de las más famosas de Medina.

EL EMPERADOR CLAUDIO I

Desde su infancia, Claudio sufrió el desprecio de los miembros de su familia, no le agradaba ni a su madre. Ella lo menospreciaba en todo momento, diciendo que rea una caricatura de hombre, un aborto de la naturaleza. Incluso cuando censuraba a alguien solía decir: “es más necio que mi hijo”. Y Tampoco era querido por sus abuelas, ninguna de las dos le dirigía la palabra, si acaso una de ellas se comunicaba con él, y solo lo indispensable, a través de algún escrito. Y su hermana lo veía como un ser totalmente despreciable. ¿porqué pasaba todo esto?
Simplemente porque Claudio, con sus deficiencias físicas lesionaba el nivel aristocrático de tan distinguida familia. Una familia de nobles, políticos, conquistadores… Pero Claudio, aunque era de buena estatura y rostro agraciado, tenía una buena cantidad de limitaciones físicas: era cojo y de piernas débiles, constantemente le escurría la nariz, era epiléptico, tenía una enfermedad nerviosa crónica, un tic nervioso, y esclerosis, padecía de migraña y además era tartamudo. Para colmo su carácter era bastante desagradable. Con todo este cúmulo de deficiencias muy pronto fue tomado como alguien estúpido por todos los que lo rodeaban, más esto al final de cuentas se convirtió para Claudio en un medio de salvar su vida. Porque los tiempos eran tan difíciles en Roma, que todo aquél que constituía una amenaza o era candidato al poder, corría grandes riesgos de ser eliminado. Pero como Claudio era tan deficiente y tan “tarado”, ¿a quien podía amenazar un tipo así?
Pero Claudio no era ningún tonto. Se volvió muy aplicado en el estudio, hablaba griego con mucha fluidez, aprendió geometría y se volvió docto en medicina, aunque su más grande pasión fue la historia: escribió varios libros: una crónica de los cartagineses, una de los fenicios, una obra sobre el alfabeto latino; redactó un tratado sobre juego de dados y una completa autobiografía. Aunque quizás lo más importante y controversial fueron los 13 volúmenes que escribió sobre la historia de las guerras civiles.
No obstante su gran inteligencia, fue rodeado de desprecio y de vergüenza. Claudio fue apartado de la vida pública, de los honores y de los trabajos políticos que le hubieran correspondido por su linaje y condición. Ocupó ciertamente algunos puestos, pero no de gran relevancia y en nada acordes a su linaje, pero esto le ayudó en cierta medida a lograr posteriormente una mejor posición.Lo cierto es que el 24 de enero del año 41 D.C. se encontraba en el circo romano con el emperador Calígula cuando éste fue separado del resto del séquito y asesinado por la guardia pretoriana. Claudio logró esconderse tras una cortina, pero fue descubierto por uno de los soldados, quien alcanzó a mirar los pies que asomaban bajo la tela. Al ser sorprendido imploró que no le dieran muerte. Y entonces sucedió algo insólito. La guardia pretoriana, lo llevó a su campamento, y Claudio, el cojo, el tartamudo, el tonto aparente, fue designado emperador en sustitución del recién asesinado Caligula, cuando tenía la edad de 51 años.

EL EMPERADOR CLAUDIO II

En una de sus primeras comparecencias ante el Senado, ahora como emperador, Claudio dijo: “Ya sé que me consideráis un pobre necio. Pero no lo soy. He fingido serlo. Y por esto hoy estoy aquí”.
Los pretorianos fueron recompensados por Claudio, ya que les dio 15,000 sestercios a cada uno por el favorcito de nombrarlo emperador. Con ello compraba su lealtad e impedía un conflicto civil. Aquello sentó un mal precedente, porque a partir de entonces, el peso del ejército fue decisivo para designar a los nuevos emperadores, y el importe que cobraban por ello fue cada vez mayor.
Claudio inició su mandato aboliendo algunas de las leyes más absurdas promulgadas por su antecesor Calígula. Decretó una amnistía general y presidió trece años de tolerancia y expansión. Pero no todo fue positivo durante su mandato. Claudio no pudo sustraerse al temor de la conspiración y en poco más de un decenio, 35 senadores y unos 300 miembros de la orden ecuestre fueron condenados a muerte acusados de traición y conspiración.
Por otro lado, pese a su inteligencia, era demasiado influenciable, y un auténtico títere en manos de sus esposas. Se casó cuatro veces. La primera de ellas fue Plaucia Urgu-lanila, hija de un militar. Se divorció de ella por su conducta licenciosa y sospecha de homicidio. Después se casó con Elia Petina, hija de un cónsul. Fue el matrimonio más tranquilo de todos. Se divorciaron por pequeñas diferencias, y fue, por decirlo así, el gran amor del emperador.
Luego se casó con Valeria Mesalina, hija de uno de sus primos. Ella tenía 15 años, Claudio 30. Al ser Mesalina la esposa del emperador, la jovencita se sintió con todos los derechos del mundo. Comenzó por dominar a su marido y rodearse de amantes, siendo tal su apetito sexual que se disfrazaba para salir del palacio e ir a uno de los burdeles más miserables de Roma, donde tenía permanentemente alquilada una celda. Ahí ejercía la prostitución, pagando, como cualquier otra mujer galante, su comisión al encargado. Por las mañanas volvía al palacio a ejercer sus funciones de primera dama.
Todos sus desmanes eran ocultados al Emperador, hasta que llegó el colmo de los colmos, cuando Mesalina se fijó en el atractivo cónsul Cayo Silio, con quien celebró una especie de esponsales y declaró su intención de engendrar hijos con dicho galán, lo cual constituía un peligro para el poder de Claudio. Ante dicha situación los hombres de confianza del Emperador, le notificaron a Claudio y presionaron para que tomara cartas en el asunto. La pareja fue detenida y condenada a muerte.
Pero después de todo el emperador no aprendió la lección y contrajo nuevas nupcias con Agripina, quien era por cierto su sobrina, por ser hija de su hermano Germánico. Su nueva esposa traía un hijo consigo, fruto de un matrimonio anterior. Se llamaba Nerón. Y escuche usted lo que pasó a continuación.
Agripina, no menos dominante que Mesalina, mangoneó todo lo necesario la situación hasta que logró que Claudio reconociera a Nerón como su hijo, para que de esta forma pudiera ser designado emperador a su muerte. Y una vez que logró su cometido, lo único que faltaba para ver a su hijo coronado, era deshacerse de Claudio, así ideó un plan para matarlo.
Al emperador le encantaban los hongos, y llegaba a tanto su afición, que hacía que le trajeran ejemplares frescos desde todos los rincones del imperio. Su mujer aprovechó esta debilidad para servirle un buen platillo de hongos envenenados. Cuando los ingirió el Emperador se sintió tan mal, que de inmediato llamó a su médico para evitar la muerte.
Pronto acudió el galeno a atender a Claudio, para lo cual sacó una pluma, misma que le introdujo por la boca para hacerlo vomitar. Aquello hubiera solucionado el problema, solo que Agripina había previamente convencido al médico para que impregnase la pluma con veneno y, este fue el toque decisivo que ocasionó la muerte del Emperador.
Cuentan que era tal la obsesión de Agripina por lograr que su hijo obtuviera el trono imperial, que cuando consultó a los oráculos, la respuesta fue: “tu hijo será emperador, pero cuando lo sea, asesinará a su madre”. Ante esto, Agripina exclamó: “Que se cumpla, aunque me asesine”.
A la muerte de Claudio, tal y como se esperaba, su hijo adoptivo Nerón subió al trono, aunque apenas contaba con 17 años de edad. Tras unos comienzos positivos, pronto cometió todo tipo de crímenes. Se hizo de una amante llamada Popea Sabina, misma que no fue nada del agrado de su madre, quien le expresó duras críticas por dicha relación. Aquello provocó la furia de Nerón y decidió eliminarla. Hizo el intento de envenenarla tres veces, pero ella tomó el antídoto y se salvo. Luego intentó que un falso techo se derrumbara sobre su cama, pero Agripina fue avisada a tiempo. Posteriormente hizo que cayera al agua durante un paseo en barca, pero Agripina resultó buena nadadora y llegó hasta la orilla.
Harto de sus fracasos, envió a un centurión, que la golpeó en la cabeza pero solo logró herirla. La mujer sangrando se arrancó el vestido y, enseñando los senos, exclamó: “golpea aquí, en estos pechos que fueron capaces de alimentar a un monstruo como Nerón”, fue entonces cuando el centurión le dio muerte. Cuando el Emperador la vio desnuda y muerta meneando la cabeza dijo: “De haber sabido que era tan bella…” vaya usted a saber que demonios estaba pensando.
Dicen que Nerón quemó Roma en el año 64 y mientras ardía se puso a tocar la lira y recitaba un poema, para luego culpar a los cristianos. Tal vez esta historia no sea del todo cierta. Pero llegaron a tanto sus desmanes, que al final fue derrocado e incapaz de soportar la humillación terminó por suicidarse.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

EL NIÑO FIDENCIO I

Se llamaba José Fidencio Constantino Síntora, era huérfano de padre y madre y por ello es que desde muy pequeño salió del Rancho las Cuevas, en Guanajuato, su lugar de origen, para buscar trabajo en distintos lugares de la República Mexicana. Al no tener tan siquiera la educación básica, trabajó de jornalero en el corte de henequén, después en una mina y posteriormente como pastor en una hacienda.Siempre fue un niño, aún cuando llegó a la edad adulta. Tenía la voz chillona, era lampiño e inocente; sin que jamás haya sabido lo que era el sexo. La iglesia era como su segunda casa, pasaba horas y horas rezando en las bancas de los templos.En su deambular por el mundo un buen día llegó a Espinazo, un poblado muy pequeño y pobre tirado al pie de la via del tren que une los Estados de Nuevo León y Coahuila. Y nadie sabe ni como, más de pronto comenzó a correr el rumor de que el niño Fidencio poseía poderes extraordinarios y curaba a los enfermos. Decían que era un “Niño Santo” y que además no cobraba por sus servicios, ya que tenía una comunicación especial con Dios, que le permitía interceder ante él, por la salud física y espiritual de los afligidos.El rumor se esparció por toda la comarca y aquella pequeña comunidad polvorienta se convirtió de la noche a la mañana en una ciudad flotante con personas afligidas provenientes de todos los rincones de México y Los Estados Unidos. La población de Espinazo creció de unos cuantos cientos de habitantes en 1925, hasta 30,000 pobladores, según el censo de 1930.A pesar de que Fidencio era un aniñado, algo retardado mentalmente, y sufría alucinaciones, tenía un gran carisma para tratar a la gente, quien llegó a considerarlo como una reencarnación de Jesucristo. La devoción por Fidencio cayó hasta los más grandes extremos del fanatismo. Y era tal la adoración que la se le otorgaba, que Fidencio terminó por vestirse con túnica y manto como el mismo Jesucristo, manifestándose cual si fuera el Hijo de Dios de regreso a la tierra.Poco a poco, se fue creando alrededor de Fidencio, una estructura administrativa. Aparecieron sus ayudantes en las curaciones, a las que llamó " cajitas ", y sus esclavas. Especie de enfermeras y afanadoras que asistían en las labores cotidianas.Trabajó a la manera de los curanderos tradicionales, preparando medicinas a base de hierbas y plantas y siguiendo los extraños caminos de lo sobrenatural. Extirpaba tumores y hacía operaciones de muy diversa índole, incluyendo cesáreas y todo ello con pedazos de vidrio que utilizaba como bisturí.En su casa tenía una palapa en círculo donde hacía las curaciones generales. Y a un lado un columpio donde curaba a los dementes, los mudos y los sordos. En un corral había una pantera a la que le habían quitado garras y dientes. Dicen que el Niño Fidencio arrojaba a algunos dementes o mudos al animal, y con semejante susto recobraban la salud.Tenía además un conjunto de casitas a unos 200 metros de donde vivía habitadas por leprosos, a los cuales visitaba a diario y con tomas de té y cánticos les iba otorgando la salud.Llegó a tanto su fama que el 8 de febrero de 1928, fue visitado por el Presidente de la República: Plutarco Elías Calles, quien acompañado por el Gobernador de Nuevo León estuvieron con Fidencio por más de seis horas. El Presidente asistió en contra de la opinión de los médicos de la secretaría de salud de Monterrey, quienes le advirtieron de los graves riesgos de contagio que había en la comunidad. Calles viajó para ser curado de la lepra, y fue atendido por Fidencio, junto a los demás peregrinos que lo visitaron ese día. Pero a Calles le dedicó atención especial al cubrirlo con su propio manto y dándole a beber un brebaje especial de rosas.Seguramente el tratamiento fue efectivo, porque mes a mes llegaba hasta Espinazo un subalterno enviado por Calles para que se le enviaran las medicinas.

martes, 18 de noviembre de 2008

EL NIÑO FIDENCIO II

En los tiempos del niño Fidencio, la iglesia católica tenía serios problemas con el gobierno. Los templos estaban cerrados, los sacerdotes se escondían, y los fieles se encontraban totalmente desprotegidos, como ovejas sin pastor. Esto explica el porqué surgió la Iglesia Fidencista donde se celebraba misa y se administraban los sacramentos. Siendo el niño Fidencio el ministro que dirigía el culto.
Aquello por supuesto que no fue visto con buenos ojos, así que en 1936, el obispo de Monterrey exortó a Fidencio para que se abstuviera de continuar ejerciendo un ministerio que no le correspondía. Fidencio acató la orden, más fue tan solo por un breve tiempo, ya que semanas después continuó fungiendo como sumo sacerdote en su iglesia fidencista.
Mientras tanto las curaciones y milagros se mostraban en abundancia. Fidencio trabajaba sin descanso.
Fue tanta la demanda de curaciones que Fidencio trabajaba demasiado y con muy pocas horas de descanso. Por ello dicen que murió de fatiga, poco antes de cumplir los 30 años. El 19 de octubre de 1938.
Más su iglesia continúa hasta hoy en día. Tanto en espinazo como en muchos lugares de la zona, e incluso al otro lado de la frontera, existen innumerables curanderos que se autonombran “cajitas” y que según ellos tienen el espíritu del Niño Fidencio, quien les ha transmitido sus poderes curativos. Estos curanderos piden jugosas cantidades de dinero y realizan rituales muy alejados de los que hacía Fidencio. Incluso han llegado al extremo de tener una imagen donde han sustituido el rostro de la Virgen de Guadalupe por una fotografía del Niño Fidencio.
En octubre, durante cuatro días (nacimiento y muerte del niño), y en marzo (en el día de su santo), el pueblo de Espinazo se llena con miles de personas quienes vienen a renovar su fe y rendirle tributo al Niño. Vienen de México y los Estados Unidos. La tradición exige que antes de entrar al pueblo se le den tres vueltas a un árbol sagrado, ya que de no hacerlo no saldrán con bien del pueblo. Y para llegar al altar del Santo Niño Fidencio, como ahora lo llaman, hay que llegar de rodillas por todo el camino empedrado, además de tomar un baño de purificación en una alberca de agua fangosa y ser hundidos tres veces por las llamadas “cajitas”