domingo, 12 de septiembre de 2010

LOS ABORIGENAS AUSTRALIANOS

Los aborígenes australianos forman pueblos nómadas que se dedican a la caza y la recolección de frutos silvestres. Su sistema de creencias es bastante complejo e interesante, relacionado con seres provenientes del espacio, con poderes mágicos y quienes fueron los que le dieron forma a la tierra.

Con la llegada de los europeos se provocaron numerosas guerras, hasta que al final terminaron por someterse llegando a un acuerdo pacífico. En la actualidad Australia tiene un Consejo Territorial Aborigen, que se encarga de mantener vivas las tradiciones ancestrales y el respeto a las formas de vida de los nativos.


Tal y como es de suponerse, los aborígenes australianos tienen costumbres y rituales muy especiales para los diferentes acontecimientos de la vida. Incluso varían de una zona a otra.


¿Que sucede, por ejemplo, cuando llega la muerte?. Si se trata de un guerrero, la costumbre es dejar su cadáver a la intemperie, sobre una plataforma de madera, para que la naturaleza se encargue de sus restos. Cuando no quedan más que los huesos, los recogen y los depositan en el agujero de un árbol. Este mismo procedimiento es empleado con los bebes que mueren apenas recién nacidos.


Si se trata de un hombre de respeto dentro de la tribu, toman su cadáver y lo colocan entre dos hogueras para que se reseque; al día siguiente lo untan con grasa y ocre y lo vuelven a dejar junto al fuego por un par de días más.


Con este procedimiento el cadáver se reseca totalmente, entonces lo colocan en una cabaña, con la puerta abierta para que todo el mundo llegue a ofrecerle sus respetos. Mientras, alrededor de la casa, se congregan las mujeres para llorar y gritar desconsoladas.


Cuando uno de ellos muere asesinado, sus amigos interrogan al cadáver para averiguar quien es el responsable de su muerte. Duermen cada noche junto a él hasta que, al fin, reciben en sueños la respuesta a su pregunta. A partir de entonces, no descansan hasta que han conseguido la venganza.


Es común que al enfermo agonizante, sus parientes y amigos lo saquen de su cabaña y lo tiendan sobre la hierba, sin importar las condiciones meteorológicas. Así que si está lloviendo, el pobre moribundo recibe su buena refrescada antes de partir. Junto a él colocan sus armas favoritas y objetos rituales, esperando pacientemente hasta que expire. Cuando esto sucede, le amarran un lazo al cuello como si fueran a ahorcarlo y proceden a colocarlo en posición fetal para terminar de amarrarlo con la cuerda.


Después proceden a quemar un círculo de hierba, donde luego cavarán su tumba. Cuando la fosa está terminada, la recubren con hojas secas y depositan el cadáver, así sentado en la posición fetal, junto con sus principales pertenencias. Lo cubren totalmente de ramas y hojas y sobre ellas tierra. Luego los familiares encienden una gran hoguera sobre la tumba.

EL CUERPO HUMANO

El cuerpo humano es algo verdaderamente maravilloso. Nuestras células tienen un ciclo de vida y luego se renuevan, con excepción de las células del cerebro. Con la edad, el cerebro va perdiendo sus células y esto va provocando pérdida de memoria y otros daños irreversibles.

Los glóbulos rojos de la sangre viven entre diez y treinta horas. Las células del estómago duran de uno a dos días y las de la piel se renuevan cada tres o cinco semanas. Las células de los huesos tienen mayor duración ya que se renuevan cada dos años aproximadamente. Por lo cual podemos decir que cada dos años estrenamos esqueleto.


La piel se renueva constantemente, remplazando las células viejas por células nuevas. Las células muertas de la piel se nos van desprendiendo todos los días, así que por dondequiera que pasamos vamos dejando algo de nosotros mismos. Se ha calculado que una persona pierde a lo largo de su vida unos 18 kg. de piel.


Conforme vamos envejeciendo, las células se renuevan con mayor lentitud o dejan de renovarse, como es el caso de las células nerviosas. Estas células se encargan de transportar mensajes hacia el cerebro y desde éste a otras partes del cuerpo. Y se mueven a una velocidad tan extraordinaria que en menos de un segundo recorren una distancia del tamaño de un campo de fut bol.


Nuestro corazón bombea unos 7,000 litros de sangre a través de 100,000 km de vasos sanguíneos, aproximadamente. Y late nuestro apreciado corazón aproximadamente 100,000 veces cada día.


La sangre recorre nuestro cuerpo a diferentes velocidades. En un minuto recorre nuestro cuerpo más de una vez. Si estamos sentados lo hace a menor velocidad, pero cuando corremos la sangre puede recorrer nuestro cuerpo hasta unas cinco veces en un minuto.


Los bebés tienen más de 300 huesos, pero un adulto cuenta con solo 206. ¿Qué pasó aquí? Lo que sucede es que el cráneo de un bebé está formado por 29 huesos que poco a poco se van solando hasta quedar en uno solo, cosa que termina de concretarse entre los 20 y 25 años.


Casi la mitad de nuestros huesos están en las manos y los pies. Cada mano está formada por 27 huesos y gracias a ellos nos es posible realizar movimientos extremadamente precisos. ¿Qué le parece? Increíble! No?

BANGLADESH

La República Popular de Bangladesh, situada entre la India y Birmania, es uno de los países más pobres del mundo. Casi el 50% de sus 125 millones de habitantes vive en la miseria total. Allí la mayoría se dividen en dos grupos: pobres y extremadamente pobres.Quienes se llevan la peor parte ante la escasez en la que vive el país son las mujeres y sus hijos. Ellas no sólo sufren la pobreza, también tienen que luchar contra la discriminación sexual y la violencia, mientras los niños malviven trabajando desde edades muy tempranas.

Los niños son reclutados desde pequeños para trabajar en el sector textil, en canteras, mercados o vendiendo mercancía por las calles. Mientras que las niñas son reclutadas como obreras, sirvientas o se dedican a a la prostitución.

¿Desde que edad comienza su penar? Desde los 3 años. Edad que ya se considera suficiente para ponerse a trabajar.

Demasiados niños trabajan en los campos de piedra de Pagla. Ahí no hay lugar para quejarse. Se tiene que trabajar desde que amanece, hasta que llega la total oscuridad. Los pequeños aprender a picar piedra antes que a hablar. Están casi siempre desnudos, soportando el asfixiante calor del sol de hasta 40 grados. Algunos afortunados llevan los pies protegidos con trozos de plástico atados a los tobillos con cordones. El resto se arriesga a romperse los dedos al golpear las piedras. No hay un solo niño que no puedas mostrar una buena cantidad de heridas y cicatrices.


Su trabajo consiste en partir las rocas grandes hasta convertirlas en pequeñas piedras que luego una gigantesca trituradora los convierta en arena para la construcción. Todos estos niños muestran en su rostro el extremo cansancio, una tristeza desgarradora, desilución total por la vida y hambre… demasiada hambre.


El polvo envenena sus pulmones, el esfuerzo físico es agotador y los accidentes constantes. Tienen que tener mucho cuidado los pequeños con su trabajo, porque un golpe mal dado puede lastimarlos y entonces los castigan retirándolos del trabajo. Y esto significa un gran problema, porque hasta los más pequeños deben trabajar para alimentarse.


Al fin de semana llega la paga. Los capataces cuentan el número de piedras que cada quien logró romper. Los que no logran la suficiente productividad son despedidos. Al fín que hay tantos queriendo trabajar, que a nadie le importa que los despedidos se mueran de hambre. Los que lograron la cuota pasan por la caseta que hay en la entrada para recibir la paga, que nunca va más alla del equivalente a $ 60.00 pesos semanales.


Hay un dicho en Bangladesh que dice que las niñas del país sólo tienen tres salidas y que todas tienen relación con la ropa: trabajar en las miles de fábricas de ropa en las factorías textiles, lavar la ropa como criadas de la gente rica o quitarse la ropa para prostituirse. La mayoría hacen el esfuerzo para no caer en la última categoría, pero no todas lo logran.


Hay más de 70,000 niñas que trabajan en fábricas haciendo telas de sol a sol y no hay en Bangladesh una sola familia adinerada que no tenga cuando menos una menor a su servicio.El Gobierno cree que existen más de 300.000 sirvientas en todo el país, la mayoría de ellas con edades que van de los 10 a los 14 años, porque es entonces cuando son especialmente vulnerables y fácilmente explotables.


Un gran número de estas niñas son violadas constantemente por los señores de la casa. Y esto no representa gran problema, ya que la señora, acepta que su marido abuse de la sirvienta, en lugar de que anden por ahí gastando dinero en los burdeles. Es totalmente aceptado por la sociedad de este país que con una niña sirvienta se puede hacer lo que se quiera.


Por supuesto que ninguna sirvienta denuncia el abuso sexual. Su única preocupación es que al quedar embarazada la obligarán a abortar. Además que al llegar a los 14 años serán despedidas por ser “demasiado viejas”.


¿Y cuanto ganan?. Estas pequeñas esclavas reciben el equivalente a $4 o $ 5 USD por mes. Lo mismo que reciben los niños picapiedreros en una semana.


Si usted creía que ganaba poco, piense por un momento en estos niños.

EL EFECTO PLACEBO

Antes de la Medicina Moderna, los médicos, curanderos, brujos y similares, preparaban un sin fin de brebajes y remedios, totalmente absurdos y carentes científicamente de eficacia. Pero inexplicablemente…. Curaban. Por ejemplo, en el siglo XVI uno de los tratamientos favoritos contra la hemorragia nasal de las mujeres, consistía en aplicarles una toalla empapada en vinagre. Pero no crea usted que ésta se ponía en la nariz o en la frente, como acostumbran hacer con los trapitos mojados que les ponen a los niños para dejar de sangrar, sino que en tiempos antiguos hacían que la paciente se sentara sobre la toalla.

Este tipo de ortodoxos remedios fueron más de los que se imagina: se utilizaba excremento de cocodrilo, aceite de gusano, sangre de lagarto, polvo de momias, sanguijuelas, privación de alimentos, cauterización y un sin fin de remedios que eran francamente ridículos. Pero… curaban.


Acaso será cierto que la gente se cura pasándole un huevo por todo el cuerpo?. O auyentando las enfermedades y maleficios barriendo el cuerpo con ramas de pirul, hierva Santa o no se que cosa?. Sí, sí se puede. Todo es cuestión de fé. Y no se trata de la fé en Dios, la virgen o los santos. Simplemente se trata de creer, de confiar, de esperar, de abandonarse totalmente a algo o a alguien. Tal y como lo hablamos hace tiempo de la famosa agua del Tlacote, que sanó a tantas y tantas gentes, y en realidad, tal y como se comprobó con estudios científicos, no era más que agua de poso común y corriente. Pero la gente creía y por eso sanaba.


En la medicina moderna también hay algo semejante a todo esto. Lo llaman Placebo. Y es un asunto un tanto inexplicable que asombra a los profesionales de la medicina, pero que se ha visto puede llegar a funcionar hasta en un 70% de los casos.


Hay hechos verdaderamente sorprendentes:


Como usted sabe hay dolores tan fuertes, como es el caso de los provocados por el cáncer, y los cuales solo pueden ser controlados a través de la morfina. Una poderosa droga que por desgracia crea adicción y lo peor de todo es que cada vez se requieren dosis mayores para lograr su eficacia. Es por ello que, sin que el paciente lo sepa, de pronto los médicos sustituyen la droga por una solución salina absolutamente inócua. Y aunque parezca increíble, la solución provoca el mismo efecto que la morfina en el paciente. Aunque el asunto no es tan fácil como pudiera imaginarse. Pero sirve el truco.


Médicamente se han atendido a muchos pacientes valiéndose del efecto placeo, desde cosas muy sencillas como eliminar las verrugas pintándolas con tinta de colores brillantes y sin propiedad alguna, pero convenciendo al paciente que es un remedio supereficaz, hasta operaciones ficticias.


Hace cosa de un par de años, el médico cirujano Bruce Moseley, del Veteran Affaire Medical Center de Houston, atendió a un tejano llamado Silvestre Colligan, de 76 y veterano de la Segunda Guerra Mundial. Este hombre padecía de artritis. Por lo cual el especialista decidió hacer una operación placebo, realizándole una incisión en la rodilla, misma que luego volvió a saturar. Por supuesto que antes de la intervención se trabajó con el paciente para hacerle creer que con la intervención quirúrgica quedaría perfectamente bien. Lo curioso del caso es que a las pocas semanas el paciente se restableció por completo, aliviándose de los síntomas de su dolencia. Ahora puede realizar prácticamente cualquier actividad sin problema alguno. Y lo curioso del caso es que ahora sabe Colligan que la operación fue de mentira, pero esto no ha afectado su estado.


En otro caso, en Venezuela se atendió a un grupo de niños asmáticos, demostrando la eficacia del placebo. En este caso cada vez que los pequeños usaban un inhalador antialérgico se les exponía a un fuerte olor a vainilla. A las dos semanas, ya solo se les administraba el aroma, pero la capacidad pulmonar de los pequeños mejoró como si estuvieran usando el inhalador auténtico.


Según el decir de los expertos, esto se debe al poder de la mente sobre la materia. Se trata de una demostración palpable de cómo nuestra expectativa psicológica es capaz de prevalecer sobre las señales que proceden de nuestro cuerpo.


Aunque no todo tipo de enfermedades se pueden tratar de esta manera, las que más resultan beneficiadas con el efecto placebo son el dolor crónico, la hipertensión, la angina de pecho, la depresión, la úlcera, el asma, la artritis y la migraña. Algunos entusiastas dicen que hasta se consiguen buenos resultados en las afecciones cardiacas y el cáncer.


Howard Brody, investigador de la Universidad Estatal de Michigan, dice que dentro de nuestro organismo existen sustancias químicas curativas. Si logramos aprender a pulsar los botones correctos y manejar las señales procedentes de nuestro entorno, estas vías químicas se activan.


El efecto placebo no es un acto de magia, tan solo es una forma de hacer que el organismo libere esas sustancias que son benéficas y curativas para el cuerpo, como pueden ser la dopamina y las endorfinas. Aunque los críticos más duros dicen que si los médicos se inclinan por apoyar este tipo de prácticas, vamos a volver a los tiempos en que se curaba a los pacientes con las vísceras de una gallina.

viernes, 3 de septiembre de 2010

COSTO DE GUERRA

Se dice que las guerras mundiales costaron: más de 375 billones de dólares.

30 millones de muertos en campos de batalla.

20 millones de mujeres, ancianos y niños, muertos por los bombardeos.

20 millones de muertos en campos de concentración.

30 millones de mutilados.

45 millones de expatriados.

30 millones de viviendas destruídas.

Con el dinero que se gastó, se podría dar a cada familia de Europa, una casa de $18,000 dls. amueblada y un regalo de 25,000 para cada familia.

Se hubiera podido dar $60,000,000 dls. para construir hospitales y escuelas a cada ciudad de 200,000 habitantes.

Por supuesto que esto hace referencia únicamente a la Primera y Segunda Guerra Mundial. Si sumamos lo que se han gastado los gringos y sus aliados en el Medio Oriente, más lo que antes despilfarraron en Vietnam, tenga usted por seguro que hasta nos darían a todos casa y despensa.

miércoles, 21 de julio de 2010

LA ESPOSA DE NAT KING COLE

Eran como las 11:30 de la noche, cuando una mujer afroamericana de cierta edad se encontraba al borde de la carretera de Alabama, en medio de una fuerte tormenta. Su auto se había averiado y aunque estaba totalmente empapada, agitaba su abrigo con la mano intentando desesperadamente que alguien la auxiliara, más los automovilistas la ignoraban, mientras ella caía en una profunda depresión. Eran tiempos difíciles; los negros aún no eran muy bien vistos por los norteamericanos y esto dificultaba en gran medida su situación.

De pronto surgió el buen samaritano; un joven de raza blanca se detuvo para ayudarla, la llevó a una población cercana para conseguir un mecánico e incluso le consiguió un taxi para que llegara a su destino. Aquella mujer le preguntó su nombre y dirección al joven y se despidió de él totalmente agradecida.

Una semana después alguien llegó a la casa de aquél joven para entregarle un televisor tamaño gigante, acompañado de una nota que decía:

“Gracias por toda la valiosa ayuda que me brindó la otra noche. La lluvia había acabado con mi ánimo, cuando de pronto apareció usted para brindarme un apoyo tan valioso, de esta manera me fue posible llegar hasta la cama de mi marido agonizante justamente antes de que muriera. Dios lo bendiga por estar dispuesto a ayudar y servir de forma tan desinteresada”

Firmaba la esposa de Nat King Cole.

LAS MUJERES SEGREGADAS

En la India las niñas no vienen con un pan bajo el brazo. Más bien todo lo contrario. A menudo representan el problema más grave para sus padres. Para casarlas, el progenitor debe pagar una dote tan alta que, en muchas ocasiones, le supone la ruina. Pero ningún esfuerzo es demasiado grande para evitar el destino que les espera en este país a las mujeres repudiadas por no pagar la dote: algunas son rociadas con gasolina y quemadas.

En China, no son pocas las recién nacidas a las que ahogan de inmediato por haber cometido el terrible delito de ser niñas. Esta clase de asesinato ha desembocado en una sensible disminución de mujeres en ambos países.


En muchos lugares de Asia y África, los hombres comen de la olla antes que las mujeres, quienes deben contentarse con las sobras; los niños son amamantados más tiempo que las niñas y, posteriormente, reciben más carne y más albúmina; con un niño enfermo, los padres llaman al doctor de inmediato, mientras que con las niñas se hacen los desentendidos. Así las cosas, no es de extrañar que, en países como China o India, fallezcan el doble de niñas que de niños entre los dos y los cinco años.