miércoles, 16 de julio de 2008

LA PAPISA JUANA


Allá por el siglo IX en la ciudad de Atenas había una mujer de gran inteligencia y extraordinaria belleza. Eran tiempos de gran miseria y hambre. Los pueblos estaban llenos de enfermos y mendigos y Juana también padecía hambre, pero no quería prostituirse, tal y como lo hacían muchas mujeres con tal de tener algún dinero para comer.
En cierta ocasión un sacerdote murió cerca de ella por causas de la peste y Juana con gran atrevimiento le quitó el hábito y se lo puso para pedir limosna. Todo fue entonces mas fácil. Se dio cuenta que los sacerdotes conseguían con mucha facilidad el dinero, así que decidió seguir por ese camino.
Fingiendo ser hombre ingresó a un monasterio de monjes benedictinos donde se le conoció como “Juan, el inglés”. Más, siendo joven y apasionada, ahí encontró el amor en uno de sus maestros, quien quedó prendado de su intelecto y hermosura.
Nadie jamás se enteró de aquella inusitada relación que se mantuvo hasta la muerte del amado. Después Juan continuó, siendo sumamente apreciado por su gran sabiduría. Se dice que acudían gentes de todas partes en pequeñas peregrinaciones para escuchar su palabra.
Su fama fue creciendo y logro amistar con gente de gran poder dentro de la iglesia, de tal forma que de simple monje pasó a obispo, siendo enviado al Vaticano, donde ganó tal apoyo de la jerarquía que a la muerte del papa León IV fue elegido para sustituirle, todo esto allá por el año 858.
Se cuenta que manejó su cargo con una capacidad extraordinaria. Pero le traicionó su condición de mujer, ya que se sintió fuertemente atraída por un joven clérigo, y aunque quiso resistirse ante esta comprometedora situación, perdió la batalla y se abandonó a la pasión, quedando al poco tiempo embarazada.
Disimuló lo más que pudo su embarazo, pero en la celebración de la fiesta del Corpus Christi, yendo al frente y a caballo, tal y como lo marcaban los tiempos; revestida de ornamentos pontificales, al llegar a la basílica de San Clemente los dolores del parto fueron tan grandes, que soltó las riendas y cayó del caballo, dando a luz a un niño en medio de la sorpresa y el horror de toda la concurrencia.
Existen diversas variantes del final de esta leyenda. Algunos dicen que fue linchada por la multitud, otros que terminó en prisión junto con su hijo. Y algunos más aseguran que fue sepultada viva tras una pared.
En tanto su amado, no soportando lo ocurrido, se suicidó tirándose desde una muralla.

No hay comentarios: