domingo, 1 de abril de 2012

JOHANNES GUTEMBERG Y LA IMPRENTA

Johannes Gutemberg nació entre los años 1394 y 1399 en la ciudad de Mainz, Alemania. Su familia estaba a cargo de la casa de moneda arzobispal, por lo cual eran auténticos expertos en todo lo relacionado con la metalurgia. Y participaban en los procedimientos judiciales para detectar los casos de falsificación.
Por razones un tanto desconocidas, Johannes emigró a Estrasburgo, donde se colocó con gran facilidad entre la gente de sociedad, perteneciendo a la asociación de orfebres, a donde solo podían ingresar los auténticos expertos e involucrados en dicho negocio.
Gutenberg se dedicó al tallado de gemas, la manufactura de lupas y otras artes relacionadas con la orfebrería. Por esos mismos tiempos comenzó a experimentar con tipografía pretendiendo realizar una imprenta. Esto le obsesionó a tal grado que hasta se le olvidaron sus más importantes compromisos, de los cuales uno de ellos le fue luego recordado a través de una demanda por incumplimiento de promesa de matrimonio, promovido por una joven llamada Ennel Tur. No hay nota alguna que nos haga saber en qué paró la demanda, pero Gutenberg siguió obsesionado con hacer una imprenta y los siguientes años no hubo cosa alguna que le sacara su idea de la cabeza.
Más Gutenberg no era el único que trabajaba con la idea de la imprenta. Los hermanos George y Klaus Dritzhen lo demandaron por supuesto plagio de algo relacionado con la tipografía. Aunque también sobre esto no hay grandes referencias que aclaren en que quedó el asunto.
Gutenberg se asoció con un rico comerciante y prestamista de Mainz, Johannes Fust, para terminar en definitiva la creación de su imprenta, misma que partió de una prensa de vinos que se usaba en el valle del Rhin, haciéndole algunas aplicaciones.
La apuración de Gutenberg por realizar su imprenta era que había tantas gentes intentándolo que si no se apuraba, alguien le ganaría la patente y... un lugar en la historia. Más con el apoyo económico de Fust, el año de 1452 quedó terminada la imprenta, una prensa manual, en la que la tinta era aplicada con un rodillo sobre las superficies resaltadas de las letras o tipos colocados en un marco de madera, sobre el cual se prensaba una hoja de papel. ¡Toda una maravilla!. Y con este novedoso artefacto prensaron su primer libro: La Biblia.
Más al parecer hubo por ahí problemas, porque Fust entabló una demanda contra Gutenberg, reclamando el dinero aportado, y terminó este nefasto prestamista por quedarse con gran parte del equipo de trabajo, incluyendo un copioso inventario de tipos, dejando con ello al pobre Gutenberg al borde de la histeria y la bancarrota.
Posteriormente, Gutenberg manufacturó un nuevo equipo de impresión con la ayuda recibida de Conrad Humery, un rico y distinguido Doctor en Leyes, líder del partido popular y Canciller del Concejo.
Durante el saqueo de la ciudad, Gutenberg tuvo que exiliarse, pero regresó trabajando en la corte de Adolfo Segundo, Arzobispo de Mainz, quien se convirtió en su patrón. Más fue tratado siempre como un hombre distinguido y como reconocimiento a sus logros le otorgaban prestaciones tales como vestido y otras provisiones, lo que le evitó pasar mayores necesidades.
Murió el 3 de febrero de 1468 y fue enterrado como un terciario o religioso tercero en una iglesia franciscana que ya no existe.
El invento de Gutenberg se propagó rápidamente y encontró una recepción entusiasta en todos los centros de cultura. Los nombres de mas de 1,000 impresores, en su mayoría de origen alemán, han llegado hasta nosotros desde el siglo Quince. Muchos de ellos fueron discípulos de Gutenberg o ayudantes en la casa de impresión Gutenberg-Fust.
El uso de la imprenta se extendió por toda Europa y provocó una revolución cultural, al permitir que disminuyeran los precios de los libros y poner el conocimiento al alcance de las masas. Fue decisivo en el surgimiento del Renacimiento, de las identidades nacionales al popularizarse textos no latinos y de las revoluciones políticas de ese continente. La imprenta cambió la conciencia de la Humanidad.
El sistema desarrollado por Gutemberg permaneció como estándar hasta el siglo Veinte. A lo largo de los siglos se desarrollaron nuevas tecnologías de impresión basados en la imprenta de Gutemberg, como la imprenta de vapor, el linotipo, el monotipo y la impresión en offset.
En Mainz existe actualmente un museo que recrea la imprenta y el taller de Johannes Gutemberg, su ciudadano más ilustre.